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MUNDIAL DE CLUBES

Así forjó Luis Enrique su fama de azote del madridismo

El asturiano hizo pública su enésima muestra de amor al Barça, volviendo a dejar olvidado su su paso por el Madrid como jugador antes de fichar por el club blaugrana

Luis Enrique, celebrando un gol contra el Real Madrid

Luis Enrique, celebrando un gol contra el Real Madrid

Adrià Fernández

Adrià Fernández

"Ya sabéis que soy socio culer y sportinguista, así que siempre es motivante jugar contra el Madrid", dijo Luis Enrique Martínez en la previa del PSG-Real Madrid, y las pulsaciones se dispararon en la sala de prensa. También sucedía cuando era seleccionador español. Aunque 'Lucho' fuera enfundado en la camiseta de la Roja y hablara de cualquier selección rival, una parte de la afición -y de los representantes de los medios de comunicación- era incapaz de borrar de su mente el paso del asturiano por el vestuario y el banquillo del Spotify Camp Nou. Ahora, todo resulta más sencillo porque dirige al todopoderoso PSG, archienemigo del Madrid en los últimos años y con el que restan cuentas pendientes tras el fichaje de Kylian Mbappé.

Aunque la declaración de principios barcelonistas de Luis Enrique podría bastar para explicar la animadversión que despierta en el Santiago Bernabéu, la realidad es que la historia tiene bastantes más kilómetros y se remonta muy atrás, a la época del asturiano como futbolista. El 27 de mayo de 1996 llegó a Can Barça como jugador, procedente del Real Madrid y como uno de los últimos fichajes del añorado Johan Cruyff antes de que fuera destituido por el presidente Josep Lluís Núñez. 

Tras cinco temporadas como jugador merengue puso final de manera abrupta a su etapa de Chamartín y firmó hasta el 30 de junio de 2001 para desplegar su combinación de talento y carácter. Se convertía en el tercer futbolista que tomaba el Puente Aéreo en dirección al aeropuerto de El Prat tras Josep Canal y Lucien Muller. Afrenta eterna para madridistas, inyección de moral para los culers de toda condición.

A las órdenes de Bobby Robson y Louis van Gaal se convirtió en uno de los símbolos del barcelonismo, contribuyendo a los éxitos (siete grandes títulos) de esas primeras tres temporadas, y alargó su servicio a la causa blaugrana hasta 2004, tirando del carro y luciendo el brazalete de capitán incluso en la recta final cuando el Barça recorrió una durísima travesía entre 1999 y 2004.

Un culer catalán más

"Me considero un catalán más, aunque soy de Gijón y asturiano, pero mis hijas y mi mujer son catalanas y no me puedo sentir más valorado ni más querido en mi club. Es la estima que recibí desde que llegué, hace ya muchos años, en 1996, y no hay horas ni esfuerzo que puedan premiar la estima que me tiene la gente", recordaba hace años el asturiano en un reportaje realizado por Barça TV.

Luis Enrique siempre vivió partidos de alta ensión frente al Real Madrid

Luis Enrique siempre vivió partidos de alta ensión frente al Real Madrid / JAVI FERRANDIZ

Nadie se olvidó de sus carreras ni de sus goles: hasta cinco anotó en los 18 clásicos disputados con la elástica blaugrana enfundada. "Para un jugador del Barça siempre es gratificante sentirse pitado en el Bernabéu", dijo tras pisar por primera vez el Santiago Bernabéu como culer. Ya era uno de los nuestros. Aunque si no fuese suficiente, todavía queda perenne en la memoria colectiva blaugrana su doblete al Real Madrid aquel 1 de noviembre de 1997 y con una celebración icónica, con rabia mostrando la camiseta del Real Madrid a la grada del Santiago Bernabéu.

"La época en el Real Madrid no me trae buenos recuerdos. Me veo en las figuritas y en televisión y me siento raro de blanco. Creo que el color azulgrana me sienta bastante mejor", llegó a decir también Luis Enrique, dejando claro con qué bando terminó quedándose a pesar de haber militado en ambos.

Barcelonismo también en los banquillos

Luis Enrique regresó como entrenador del filial del Barça en 2008 relevando a su amigo y excompañero Pep Guardiola, quien ascendió al primer equipo. El de Santpedor ganó el primer triplete de la historia del club en su estreno y arrolló al Real Madrid en el clásico liguero del Santiago Bernabéu con el histórico 2-6.

"¡Qué maravilla ser aficionado del Barcelona y culer anoche. Fuimos infinitamente superiores. Pocas veces he podido ver una diferencia tan grande. ¡Qué maravilla ver a Iniesta, Xavi y Messi, y a Puyol marcando gol! Ayer fue un orgasmo futbolístico. (...) En casa del eterno rival, con un estadio repleto... O sea, una obra de arte al alcance de muy pocos equipos del mundo", dijo 'Lucho' en sus redes sociales para más 'inri' de una herida madridista sangrante y muy profunda.

Luis Enrique junto a su hija Xana en la final de la Champions de 2015

Luis Enrique junto a su hija Xana en la final de la Champions de 2015 / .

Seis años después y tras su periplo por Roma y Celta de Vigo, 'Lucho' volvió de nuevo en 2014 para ponerse al frente de la primera plantilla abriendo un nuevo ciclo de éxitos al ganar el segundo triplete de la historia culer en su primer año en el banquillo del Camp Nou, emulando a Guardiola.

Esta noche se enfrentará al Real Madrid por novena vez desde que inició su trayectoria en los banquillos, con un balance de cuatro triunfos, un empate y tres derrotas. A pesar de que no A pesar de que será la primera vez que lo haga como entrenador del PSG, su corazón siempre seguirá siendo blaugrana. Luis Enrique no nació siendo del Barça, pero morirá siendo un culer más.