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El gesto de honestidad del exzaragocista Luis Suárez que acabó en castigo: dijo al árbitro que no era penalti y vio tarjeta amarilla

El VAR intervino en una jugada en la que el futbolista Luis Suárez admitió no haber sufrido falta, pero el colegiado lo sancionó con tarjeta amarilla por simulación

Luis Suárez durante el partido contra el Alverca

Luis Suárez durante el partido contra el Alverca / SPORTING CP

Jesús Chueca

El VAR llegó al fútbol con la promesa de hacerlo más justo, de corregir errores y ayudar a los árbitros en las jugadas decisivas. Sin embargo, la realidad sigue dejando escenas difíciles de explicar. Porque aunque el videoarbitraje revisa, advierte y recomienda, la última palabra siempre la tiene el colegiado principal. Y eso fue precisamente lo que dejó una de las imágenes más insólitas del fin de semana en Portugal.

El protagonista fue Luis Suárez, exjugador del Real Zaragoza y ahora una de las grandes referencias ofensivas del Sporting de Portugal. El delantero colombiano volvió a firmar otro partido decisivo en la victoria de su equipo ante el Alverca, pero lo más llamativo no fue solo su gol, sino una acción surrealista que ha dado mucho que hablar.

Con el Sporting mandando en el marcador por la mínima, Luis Suárez recibió un balón en profundidad dentro del área. En su intento por superar al portero, se echó el balón demasiado largo y terminó cayendo al suelo. El árbitro João Pinheiro no dudó y señaló penalti. Lo sorprendente llegó justo después: el propio delantero se levantó rápidamente para decirle al colegiado que no había sido falta, que el guardameta del Alverca no le había tocado.

Lejos de quedar ahí, la jugada continuó con la intervención del VAR, que llamó al árbitro para revisar la acción. En las imágenes se apreciaba con claridad que no existía infracción alguna y que Luis Suárez había caído desequilibrado tras evitar el choque con el portero. João Pinheiro rectificó su decisión inicial, anuló el penalti… pero acto seguido mostró tarjeta amarilla al delantero por simulación.

La decisión desató la polémica de inmediato. Y no era para menos. Luis Suárez había sido sincero, había evitado que se señalara un penalti inexistente y, aun así, terminó castigado. Una escena que vuelve a abrir el debate sobre el criterio arbitral, el uso del VAR y la falta de sentido común en determinadas acciones. Porque si un futbolista reconoce que no ha habido falta y aun así acaba amonestado, el mensaje que se transmite resulta cuanto menos contradictorio.

Mirada desafiante tras el gol

Pero el fútbol, tantas veces imprevisible, le tenía guardada una respuesta inmediata. Apenas unos minutos después, Luis Suárez se sacó de la manga un auténtico golazo. El colombiano atacó el espacio a la espalda de la defensa, recortó a su marcador y soltó un derechazo potente al palo largo para firmar un tanto de enorme calidad. Tras ver el balón en la red, lanzó una mirada desafiante al árbitro antes de celebrar con sus compañeros.

El delantero sigue firmando una temporada espectacular y consolidándose como uno de los nombres propios del curso en Portugal. Luis Suárez ya lleva 33 goles esta temporada, la mejor de su carrera, y es pichichi del campeonato doméstico luso con 24 goles. Y ese tanto, además de cerrar otra actuación brillante, llegó en un momento clave para el Sporting, que pelea por todo -Liga, Champions League y Taça de Portugal- en el tramo decisivo del campeonato.

Vía: El Periódico de Aragón