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El Deportivo ya tiene a su próximo Bil Nsongo: Dipanda, el otro 'león indomable' que emerge en el Fabril

El delantero camerunés, nacido en 2006, suma tres goles en los últimos dos encuentros

Dipanda celebra un gol ante el Lealtad

Dipanda celebra un gol ante el Lealtad / Carlos Pardellas

Xane Silveira

A Coruña

La irrupción de Bil Nsongo en el primer equipo del Deportivo pone el foco una vez más sobre el Fabril y el trabajo que está realizando Manuel Pablo con su equipo, actualmente líder del Grupo I de Segunda RFEF, con siete puntos de ventaja con el segundo y el ascenso en la mano. Uno de los nombres claves del filial blanquiazul fue el ariete camerunés. Con su salto a Segunda División el filial coruñés podría haber perdido gol, pero Rodrigue Dipanda ha eclosionado a tiempo para hacerse con la delantera.

Aterrizó en Abegondo en silencio, aguardando su turno y, durante los primeros meses, prácticamente estuvo inédito. No pudo jugar hasta enero y, aunque su estreno fue con el filial, comenzó a adaptarse en el equipo juvenil de Miguel Figueira. Como extremo, aunque Dipanda, fichado procedente del Player FC de Yaoundé, un club-academia de Camerún, siente la posición de 9 como su lugar ideal. Desde este verano forma parte del Fabril, donde poco a poco se ha ganado un sitio hasta convertirse en el delantero titular, aprovechando el paso de Bil al primer equipo.

La evolución física de Rodrigue Dipanda desde su aterrizaje en A Coruña es notoria. Su velocidad ha sido siempre una de sus grandes características, pero ha desarrollado un físico poderoso que le permite abatirse en duelos individuales y salir ganador del cuerpo a cuerpo con facilidad ante sus rivales en Segunda RFEF. Manuel Pablo le dio alternancia en la banda o en la delantera, aunque no fue hasta diciembre cuando empezó a despuntar. Su primer gol llegó ante el Real Ávila, después de haber brillado en Los Pajaritos.

El desarrollo de Dipanda en el Deportivo

Una lesión a la vuelta del parón mermó su proyección. En Abegondo trabajan individualmente con Dipanda desde hace meses para explotar el talento que inicialmente llamó la atención de los servicios de scouting del club. El foco ha estado en el apartado físico, aunque también en el táctico, ya que las características del fútbol español son muy distintas al camerunés y ha necesitado mejorar en otras facetas del juego más allá del aspecto individual.

Dipanda, que firmó a su llegada un contrato por tres temporadas, ha encontrado en la residencia del Deportivo un lugar idóneo en el que crecer. Ha forjado, además, una buena amistad con su compatriota Bil y con Mané, su círculo cercano en A Coruña. Para vivir su sueño ha tenido que dejar atrás toda su vida. Su familia, desde Yaoundé, sigue su progresión con orgullo.

Manuel Pablo ha confiado en él en las últimas cinco jornadas como el delantero titular del equipo. Sin Bil, es el único perfil natural para la posición, además del juvenil Iker Gil, quien tuvo minutos ante el Atlético Astorga e incluso dio una asistencia. Frente al Lealtad fue clave. Anotó un doblete. Sus primeros goles en este 2026. Y, el pasado fin de semana, volvió a dejar patente su buen estado de forma, firmando el segundo del encuentro a los 40 minutos, tras aprovechar un error de un central rival.

Dipanda disfruta en Abegondo. El Dépor trabaja en su evolución. De momento, muestra sus mejores virtudes cuando aparecen espacios, cuando puede correr, pero poco a poco crece en otras facetas. El gol del Fabril, mientras Bil se consolida en Segunda División con el Deportivo, vuelve a ser protagonizado, de la mano de Rodrigue, por un león indomable.

Vía: La Opinión A Coruña