PSG
Dembélé se pone a cien
Dembélé alcanza los 100 partidos con el PSG, en el punto más alto de su carrera, convertido en líder y símbolo de redención

Démbelé celebra su gol ante el Leverkusen / Martin Meissner / AP
Ya son 100 las veces que Ousmane Dembélé ha vestido la camiseta del PSG. Este pasado martes, cuando logró esa cifra redonda, el partido tenía además un sabor especial: volvía tras una lesión en el muslo que lo ha había tenido mes y medio apartado de los terrenos de juego. El PSG destrozó al Leverkusen de Hjulmand, Ousmane entró en el minuto 63 por Kvaratskhelia y solo necesitó tres minutos para marcar un gol, el número 44 con los franceses.
Dembélé salió del Barça en el verano de 2023 por la puerta de atrás, después de 6 temporadas irregulares en las que nunca llegó a justificar los 135 millones que el club pagó al Dortmund. Su etapa estuvo marcada por lesiones, episodios de indisciplina, tensiones por la renovación de su contrato y la sensación constante que el jugador nunca entendió lo que significaba llevar la camiseta del Barça.
La situación era insostenible, Xavi le dió un último voto de confianza, y aunque tuvo destellos, volvió a lesionarse tres meses en su última temporada, la 22/23. Tras seis años de mucha paciencia, la decisión estaba tomada: acababa contrato el año siguiente, no querían renovarlo pero tampoco que se marchara gratis. La necesidad de ingresar dinero y con lo alto que apuntaba un chico de 15 años llamado Lamine Yamal, Barça y Dembélé separaron sus caminos.

Dembélé nunca brilló en el Barça / Enric Fontcuberta / EFE
Una nueva oportunidad en París
Al principio nadie tenía claro quién se atrevería a ficharlo, pero el destino se alineó. Luis Enrique firmó como técnico del PSG. El asturiano, uno de los pocos que aún creían en el de Vernon, apostó fuerte. Pagaron 50 millones por un jugador de 26 , aún con mucho por explotar. Una vez más, Dembélé se topó con la sombra de Neymar. Llegó al Barça justo cuando el brasileño se marchaba, y ahora ocupaba su lugar en el PSG tras su salida rumbo a Arabia Saudí. Heredó el 10 y el cartel de estrella, aunque, con su historial, era una apuesta a ciegas.
Desde el principio, formó parte del tridente ofensivo junto a Mbappé, alternando con Kolo Muani y Gonçalo Ramos en punta. Su rendimiento fue intermitente: lo intentaba, desequilibraba, pero aún le faltaba esa chispa que en Barcelona nunca llegó a consolidar. Aunque repartió varias asistencias su primer gol se hizo de rogar. Llegó el 24 de noviembre, en una victoria por 5-2 ante el Mónaco, tras un control exquisito a pase de Fabián, y un remate casi sin ángulo.
Su gran momento llegaría, ironías del destino, ante su exequipo. En los cuartos de final contra el Barça marcó en la ida y lo celebró con una euforia desbordante, como si nunca hubiera vestido de azulgrana. En la vuelta, con la polémica expulsión de Araujo y un 1-4 demoledor, Dembélé volvió a marcar, fue sustituido entre una pitada monumental, y dejó una imagen que los culés no olvidarán: una sonrisa entre villana y irónica desde el banquillo.

Dembélé marcando ante el Barça en Champions / Alejandro García / EFE
Del pozo a la cima
Llegó el verano, Mbappé se fue al Madrid y, por fin, la responsabilidad de liderar al proyecto recayó en Dembélé. Con confianza y continuidad, el 'mosquito' no defraudó. Lo que hizo la temporada pasada fue histórico. A partir de enero, su explosión fue descomunal: 15 goles en los ocho primeros partidos de 2025.
El PSG arrasaba. En liga no tenía rival, en Europa se convirtió en el terror de los ingleses: eliminó a Liverpool, Aston Villa y Arsenal, y en la final de la Champions humilló al Inter con un 5-0. Dembélé dió dos asistencias y levantó la primera Champions de la historia del club, completando el triplete.
Por el proyecto de Al-Khelaifi pasaron Ibrahimovic, Cavani, Neymar, Messi, Mbappé,... . Ninguno pudo ganar la Champions pero Dembélé si lo logró. Y no como actor secundario, sino como protagonista. Cerró la temporada con 35 goles y 15 asistencias, registros que multiplicaban por mucho los de su etapa con el Barça.

Dembélé besa el trofeo de la Champions / Associated Press/LaPresse / LAP
En apenas un año se consagró como uno de los mejores del mundo. Bajo la guía de Luis Enrique, lideró al PSG hasta la gloria europea. La recompensa no tardó en llegar, y en septiembre, el '10' recibió el Balón de Oro, reconocimiento al mejor jugador de la temporada 2024/25.
Esta temporada comenzó algo frenado por una lesión muscular, pero el PSG sigue en modo apisonadora. Ayer, Dembélé alcanzó los 100 partidos en el mejor momento de su carrera, asentado como estrella mundial y símbolo de redención.
La historia de Ousmane es una de las más impactantes en el fútbol moderno. De estar hundido por las lesiones y la desconfianza, pasó a conquistar el Balón de Oro, el trofeo más prestigioso del mundo. A sus 28 años sigue con hambre de comerse el mundo. Llegó tarde, si, pero llegó.
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