Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FÚTBOL INTERNACIONAL

Fiestón para Neymar

El Santos dedicó al atacante brasileño un homenaje impresionante antes del partido contra el Corinthians en motivo de su encuentro número 800 como profesional

Neymar, durante la previa de su partido 800

Neymar, durante la previa de su partido 800 / Santos

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Neymar tiene una gran ilusión: el Mundial de 2026. Puede que, a sus 34 años, sea la última gran motivación de su carrera, que ya se ha extendido durante 17 años y que ha tenido episodios de todo tipo. Tan cierto es que su trayectoria podría haber sido más fructífera y dilatada en el tiempo, en lo que a temporadas de calidad y presencia en el primer nivel se refiere, como que ha sido uno de los mejores jugadores del mundo durante varios años. Un elegido del deporte rey que está de celebración, aunque con una mosca detrás de la oreja.

Este lunes, el seleccionador de Brasil, Carlo Ancelotti, presentará la lista de convocados de la 'Canarinha' para los amistosos que tendrá este mes con Francia y Croacia, y Neymar quiere estar en ella. A tres meses del Mundial, recibir la llamada del exentrenador del Real Madrid significaría, si no hay lesiones de por medio, que estará en la cita que acogerán Estados Unidos, Canadá y México.

Neymar, que sí ganó la Confederaciones y el oro olímpico con Brasil, además de un Sudamericano Sub-20, quiere añadir un gran trofeo a su palmarés con la selección, siendo el Mundial el trofeo más ansiado por cualquier futbolista. Especialmente si representa a la pentacampeona, con sed de gloria mundial desde 2002. Y para ello, como mínimo, deberá estar incluido en la lista de Ancelotti. Una espera eterna, la de saber si es uno de los elegidos, que el Santos amenizó con un auténtico fiestón.

El homenaje del Santos

Neymar, que se perdió el pasado partido contra Mirassol, alcanzó los 800 partidos como profesional en el empate contra Corinthians (1-1), en el que el Vila Belmiro se vistió de gala para celebrar la hazaña de su niño prodigio.

El club brasileño le dedicó un impresionante tifo en el que aparecían leyendas como Pelé junto a Neymar, le preparó una camiseta especial para la cita y le recibió con un cariño enorme. Para que la celebración fuese perfecta solo faltó el triunfo, pese a que colaboró en el empate de Gabriel Barbosa al golazo de Memphis en una buena presión a la zaga del 'Timao'.

Unos 800 partidos que llegan en un momento clave para empezar a pensar en el cierre de una carrera que arrancó el 7 de marzo de 2009, en su querido Santos, y que podría terminar, en el mejor de los casos, en el mismo lugar donde empezó todo, después de conquistar el sexto Mundial con su país.

Suposiciones a un lado, primero debe acabar de convencer a Ancelotti para poder representar a su país. Después, recorrer el camino que la 'Canarinha' no sigue desde 2002. "Estoy trabajando para conseguirlo. Obviamente, mi deseo es regresar a la selección nacional, jugar el Mundial, pero eso no depende de mí, sino del cuerpo técnico. Por supuesto, esté o no convocado, siempre apoyaré a la selección nacional", comentó el jugador.