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FÚTBOL SUECO

El equipo sueco sin aficionados que tiene la "la cantera más grande de Europa"

El Brommapojkarna es el equipo con el promedio de asistencia más bajo de la Allsvenskan, pero de su cantera han salido grandes talentos como Viktor Gyökeres, Dejan Kulusevski, Lucas Bergvall o John Guidetti

Viktor Gyokeres en el Brommapojkarna

Viktor Gyokeres en el Brommapojkarna / 'X'

Pau Osorio Farell

Pau Osorio Farell

En el oeste de Estocolmo se erige Bromma, un distrito residencial de clase media-alta, representado en la Allsvenskan por el Idrottsföreningen Brommapojkarna. Apodados como BP para abreviar un nombre indeletreable, el conjunto de la capital es un club sin igual. No tiene aficionados, no tiene grandes riquezas detrás, pero cuenta con una de las mejores canteras del país de donde han salido jugadores de la talla de Viktor Gyökeres, Dejan Kulusevski, Lucas Bergvall y John Guidetti, entre muchos otros.

Su academia, apodada como "la cantera más grande de Europa", cuenta con 260 equipos y 4000 jugadores registrados. Al contrario que el primer equipo, ascensor entre Primera, Segunda e, incluso, Tercera División; cuenta con un gran reconocimiento internacional y títulos locales. No fue extraño entonces que en 1999, cuando el extremo izquierdo Bojan Djordjic llegó al Manchester United procedente del Bromma, asegurara que había dejado el club más grande de Europa para mudarse a Old Trafford.

Bojan Djordjic con el Manchester United

Bojan Djordjic con el Manchester United / Muss.se

La cantera, un activo transgeneracional

El equipo de las promesas suecas nació en 1942, impulsado por unos jóvenes trabajadores de Bromma que crearon un club polideportivo donde el ping-pong, el bandy, la lucha libre y el atletismo tomaron el protagonismo de sus primeros años de historia. Sin embargo, como en todo el mundo, el fútbol fue comiéndole progresivamente la tostada al resto de disciplinas deportivas, en parte gracias al desarrollo juvenil; siempre clave en la historia de los 'Broma Boys'.

Piña del Brommapojkarna tras anotar un tanto ante el Malmo

Piña del Brommapojkarna tras anotar un tanto ante el Malmo / Readly

Su mayor activo siempre ha sido la cantera. Herramienta que le ha permitido disputar la Primera División hasta 7 veces en toda su historia y asentarse en los últimos años. El club consiguió un meteórico ascenso desde Tercera hasta la Allsvenskan entre 2019 y 2022, y desde entonces ha conseguido mantenerse en la élite. Este año son novenos. Aun así, siguen siendo el equipo de Primera con menos afluencia de público en su estadio, el Grimpsta IP. Un modesto recinto deportivo escondido en la reserva natural de Grimsta que cuenta con 5.600 localidades, pero tiene un promedio de asistencia de 2.277 espectadores. Y es que el Bromma siempre ha estado a la sombra de tres de los más grandes del país: el AIK, el Djurgårdens IF y el Hammarby IF, todos con sede en Estocolmo. Como explicaba el director de la academia, Erik Nathorst Windahl, a la BBC: "No hay mucha gente en las gradas, pero sin duda hay muchos ojeadores".

Lo que Estocolmo te da, Estocolmo te lo quita

La capital es un suplicio y una bendición para el 'BP'. Su primer equipo sufre las consecuencias de la gran influencia que tienen sus rivales ciudadanos. Sin embargo, el éxito de la academia no se podría entender lejos de Estocolmo. La ciudad, que cuenta con cerca de un millón de habitantes, le dota de todos los recursos para poder reunir a los 4.000 futbolistas -la mayoría nacidos en la misma capital- que conforman la cantera más grande del país. Philip Berglund, director deportivo del club, explicaba al medio británico la importancia de "aprovechar al máximo todo lo que ofrece Estocolmo antes de intentar visitar otras ciudades". Asimismo, Jacob Ortmark, actual jugador del Hammarby y formado en el Brommapojkarna, contó a SPORT que "cuando entré al Bromma tenía 10 años. Por ese entonces, el club contaba con 30 equipos de formación, una cifra muy loca si te paras a pensar. El número de niños y niñas demuestra lo grande que es la academia y también la gran cantidad de espacio que ocupan en Estocolmo", remarcó.

El centrocampista sueco también enalteció el modelo formativo de una academia clave para el desarrollo del fútbol sueco: "la cantera del Bromma es fundamental para el fútbol sueco. Solo hace falta mirar la selección nacional en la que hay cinco jugadores formados en el club de Estocolmo: Hjalmar Ekdla (Burnley), Daniel Svensson (Borussia Dortmund), Jesper Karlström (Udinese), Lucas Bergvall (Tottenham) y Viktor Gyokeres (Arsenal). La clave para lograrlo está en la metodología, muy profesional y seria desde una edad muy temprana. También porque los chicos crecemos admirando a jugadores como Guidetti, Simon Tibbling o Ludwig Agustinsson. Los 'portadores de la cultura' del Bromma están muy presentes y dan ejemplo a los demás. Los jóvenes ven a jugadores como Bergvall o Kulusevski triunfar y quieren seguir ese camino", remarcó.

Jacob Ortmark en su etapa con el Brommapojkarna

Jacob Ortmark en su etapa con el Brommapojkarna / Brommapojkarna

El modelo también pasa por producir mucho y vender rápido para poder sacar el máximo rendimiento económico a las promesas del Grimsta IP. Es por eso que, según Ortmark, "el primer equipo nunca ha sido tan bueno como los de la academia". Tampoco les ayuda que "la cultura en Estocolmo es animar al Hammarby, al AIK o al Djurgården, no al Bromma". Aun así, el futbolista sueco reafirmó que "es una de las mejores academias del país y de Europa. Lo ha sido y lo es desde hace varios años", sentenció.

Gyokeres y las estrellas que se forjaron lejos de los grandes focos

Bajo este modelo, el Brommapojkarna ha sido capaz de dejar su huella en algunos de los mejores futbolistas suecos de la actualidad. El caso más representativo es sin duda el de Viktor Gyokeres, que encontró en el BP su trampolín al fútbol de élite. El atacante nacido en Estocolmo es de esos casos únicos que siempre pasó por debajo de los radares y no explotó hasta una edad más avanzada. A los que no se les escapó fue a los ojeadores del club rojinegro que en 2014, cuando Gyokeres ya tenía 15 años, le incorporaron a su cantera. Allí creció como futbolista y llegó hasta el primer equipo. Luego le vendieron por 1 millón al Brighton donde, a pesar de no encajar, comenzó su andadura en el máximo nivel. Este verano, tras firmar dos temporadas superlativas en el Sporting CP, el Arsenal le fichó a cambio de 65.8 millones de euros, el mayor traspaso que se ha pagado por un jugador formado en el Bromma.

Gyokeres es sinónimo del gran éxito formativo del BP. También los son estrellas como Dejan Kulusevski y Lucas Bergvall, ambos jugadores del Tottenham Hotspur de Premier League; Daniel Svensson, del Borussia Dortmund; Anders Limpar, exjugador del Arsenal y el Everton; John Guidetti, exjugador del Manchester City y el Celta de Vigo; o Bojan Djordjic, campeón de la Premier League con el Manchester United en 2001. Todos formados en el frío césped del Grimpsta IP, un estadio cuyas gradas carecen de ruido, pero son testigos de un modelo formativo único que es un éxito para el Brommapojkarna, la Allsvenskan y el país.