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Fútbol femenino

La FIFA obligará a tener mujeres en los banquillos

Cada selección femenina deberá contar al menos con una entrenadora principal o asistente y dos mujeres en el staff a partir de este año

Sonia Bermúdez cree que tarde o temprano habrá una entrenadora en Primera División masculina

Sonia Bermúdez cree que tarde o temprano habrá una entrenadora en Primera División masculina / Perform

Maria Tikas

Maria Tikas

La FIFA ha aprobado una medida histórica para impulsar la presencia femenina en los banquillos del fútbol. A partir de este mismo año, todos los equipos que participen en competiciones femeninas organizadas por el organismo deberán contar con al menos una mujer como entrenadora principal o asistente, además de un mínimo de dos mujeres en el staff técnico en el banquillo.

La decisión, adoptada en el último Consejo de la FIFA, se aplicará de forma inmediata en los próximos torneos internacionales, empezando por el Mundial sub-20 de Polonia y extendiéndose también al sub-17, la nueva Women’s Champions Cup y, especialmente, al Mundial de 2027 en Brasil.

El objetivo es claro: acelerar el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo en el fútbol, donde la presencia sigue siendo minoritaria. En el Mundial de 2023, solo 12 de las 32 selecciones contaban con una seleccionadora. “No hay suficientes mujeres entrenadoras hoy en día. Debemos hacer más para acelerar el cambio”, aseguró Jill Ellis, directora de fútbol de la FIFA.

La nueva normativa forma parte de una estrategia global que combina regulación e inversión en formación. Desde 2021, la FIFA ha apoyado a cerca de 800 entrenadoras en todo el mundo mediante programas de becas, mentorías y desarrollo profesional, con el objetivo de ampliar la base de técnicas preparadas para competir al máximo nivel.

En este contexto, algunas selecciones ya marcan el camino. Es el caso de España, donde Sonia Bermúdez lidera el equipo como seleccionadora y cuenta en su cuerpo técnico con Iraia Iturregi como asistente, reflejando un modelo que la FIFA quiere extender a nivel global.

El crecimiento del fútbol femenino en los últimos años no ha ido acompañado del mismo avance en los banquillos. Con esta medida, la FIFA pretende equilibrar esa balanza y abrir definitivamente la puerta a una nueva generación de entrenadoras en la élite.