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Indignación en el Maresme por la brutal agresión a un árbitro alevín tras un partido en El Masnou

Un padre de un jugador del CE Llinars atacó al colegiado en el aparcamiento del campo tras el empate a seis

Los clubes de la comarca se unirán en un comunicado conjunto para condenar la violencia en el fútbol base

Prou violencia

Prou violencia / Twitter

climatetribe.org

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La tarde de fútbol infantil en el campo Ocata de El Masnou terminó en una auténtica pesadilla. Lo que debía ser una jornada de deporte y compañerismo se convirtió en un episodio de violencia que ha sacudido al fútbol base del Maresme.

El incidente ocurrió tras el encuentro de Segunda División Alevín S11, grupo 8, entre el Atlètic Masnou y el CE Llinars, que finalizó con un vibrante empate a seis goles. Una vez concluido el partido, un padre de un jugador visitante esperó al árbitro en el aparcamiento y lo agredió violentamente con puñetazos y patadas en la cabeza y el cuerpo mientras este se disponía a subir a su coche.

El Servicio de Emergencias Médicas (SEM) atendió al joven colegiado en el lugar y posteriormente lo trasladó al Hospital de Mataró, donde fue diagnosticado con múltiples contusiones y un estado de conmoción, aunque sin lesiones graves. El árbitro ya ha anunciado su intención de presentar una denuncia por los hechos.

La agresión ha provocado una ola de repulsa generalizada entre los clubes de la comarca. Entidades del Maresme han mostrado su solidaridad con el árbitro y han anunciado un comunicado conjunto que se publicará este martes, en el que expresarán su rechazo total a la violencia en el fútbol base y reafirmarán su compromiso con los valores del respeto, la deportividad y la convivencia.

El objetivo del comunicado será lanzar un mensaje unánime: el fútbol debe seguir siendo un espacio educativo y de disfrute, donde se fomente el juego limpio y no el odio ni las agresiones.

El Maresme quiere dar ejemplo con una respuesta firme y coordinada, recordando que ninguna victoria ni resultado justifica un acto de violencia y que proteger a los árbitros y jóvenes deportistas es responsabilidad de todos.