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Esta vez en L'Hospitalet,

Angel y Marc Pedraza vuelven a estar juntos

El futbolista debe ser el revulsivo goleador en un equipo que, sin jugar mal, está negado ante puerta. Eso le ha condenado a la zona baja

Jordi Mélich

La historia se repite... Angel Pedraza volverá a dirigir a su hijo Marc en el L'Hospitalet como ya lo hizo en el fútbol base del Espanyol durante tres años, dos como juvenil y una en el filial. Marc reconoce que "es complicado ser el hijo del entrenador, pero también es cierto que todo dependerá de mi... del nivel que debo de estar y de mi rendimiento".

El jugador aterriza en un equipo ribereño falto de gol a pesar del buen fútbol que genera en los partidos: "Vengo a poner mi granito de arena, no soy el salvador de nada. He visto al equipo y -aunque suene mal o a tópico- creo que le está faltando un poquito de suerte". Tras su marcha del Espanyol el pasado verano casi por la puerta de atrás, Marc admite que "todavía tengo que demostrar muchas cosas... por lo tanto mi aterrizaje en L'Hospitalet es muy importante, no tenia donde poder jugar".

¿SERA EL REVULSIVO?

Angel Pedraza reconoció en su día que "como jugador yo tenía mucha más calidad que mi hijo, sin ninguna duda". Marc asiente ante esa afirmación y añade con una sonrisa que "está demostrado, por su trayectoria, que él tenía un nivel superior... ¡a ver si algún día le puedo cerrar la boca!".

Angel Pedraza, por su parte espera que el fichaje de su hijo sea "un revulsivo para el equipo cara a ver puerta, en una posición muy castigada por las lesiones". El técnico recalcó que "al final él marcará si juega o no... independientemente de que yo sea su padre. El se podrá y él se quitará". Y es que de momento los ribereños son el segundo peor equipo ante el gol, con sólo cinco dianas, superando en sólo uno al Alzira, que suma cuatro y es el colista de la liga.

MIGUEL GARCIA, CONFIADO

Por su parte, el presidente del club ribereño, Miguel García, se ha mostrado satisfecho con la incorporación del futbolista: "De él, no lo niego, espero goles... ya que considero que es un jugador de superior categoría". Eso sí, de forma cariñosa le avisó de que "debe de ganarse el puesto independientemente de quien sea el entrenador" dándole a entender que su fichaje es una cuestión de club.