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¿Dónde estaba Bellingham?

El centrocampista inglés, más allá del pase atrás para que Palmer hiciera el gol, volvió a pasar desapercibido en esta Eurocopa

La Eurocopa deja a Bellingham al borde del KO

Bellingham, cabizbajo en la final ante España

Bellingham, cabizbajo en la final ante España / EFE

Albert Gracia

Albert Gracia

Hay quién pensaba que, después de una Eurocopa muy pobre más allá del golazo de chilena ante Eslovaquia, Jude Bellingham iba a aparecer en la gran final. Es lo que hacen los grandes jugadores. Cuando menos los esperas, ahí salen de la nada para resolver la papeleta. Pero al jugador del Real Madrid le ha venido muy grande esta competición. Cierto es que Southgate y su plan de juego no le han beneficiado para nada, pero Jude tampoco ha sabido estar.

Tampoco en la gran final. Habituado a ocupar siempre, o casi siempre, posiciones centrales, el seleccionador apostó ante España por meterlo en la izquierda y tratar de que ganara el protagonismo que no había tenido en toda la Eurocopa. Pero el plan salió rana. Foden ocupó su posición y Bellingham estuvo más pendiente de frenar las incursiones de Carvajal y ayudar a Shaw con Lamine Yamal que de crear peligro.

En ataque, poco o nada. Sus mejores jugadas fueron un amago en el que dejó tirados a dos defensores de España, un pase atrás a Palmer en el que el mediapunta del Chelsea hizo todo para anotar el tanto que empataba momentáneamente el partido y luego, en el 88' sí inventó un pase que nadie más vio a Watkins pero que el delantero del Villa no supo aprovechar.

De líder a decepción inglesa

Nada más. Muy poquito de Inglaterra y muy poquito de un Bellingham que se esperaba que fuera el gran líder de los 'Three Lions'. Los ingleses llegaban a Alemania como una de las grandes favoritas al título, con un Jude que venía de hacer un temporadón en el Real Madrid. Muchas esperanzas depositadas en el jugador blanco que han acabado siendo nada.

Bellingham ha llegado justísimo de juego a esta Eurocopa... y parece que también físicamente. La exuberancia física exhibida en el Santiago Bernabéu, sobre todo a principios y mitades de temporada, nada ha tenido que ver con lo mostrado en Alemania.

Apenas superó rivales por potencia, no anduvo demasiado fino de cara a portería y no pudo ser el dueño del centro del campo inglés, en parte por la escasa importancia que le da Southgate a esta parcela del campo. En definitiva, muy poco de Bellingham, que se va a casa con toda la decepción del mundo.