Entrevista | Walter Pandiani Exjugador del RCD Espanyol
Pandiani, sobre la final ante Las Palmas: "Es el momento de dar la cara y estar fuertes mentalmente"
El ‘Rifle’ arenga a la afición perica de cara al sábado y rememora en SPORT el gol de Coro y la salvación del Espanyol en 2006: “Recuerdo como a Tamudo y a Luis García les caían las lágrimas jugando”

Walter Pandiani se abraza con Corominas tras el gol de la salvación del Espanyol en 2006 / Ignasi Paredes
El RCD Espanyol vivirá este sábado una auténtica final. Los de Manolo González, que se juegan la permanencia en Primera División, reciben en Cornellà-El Prat a la UD Las Palmas con el objetivo de lograr en la última jornada del campeonato una victoria que ponga fin a la agonía perica.
No es la primera vez que el club blanquiazul camina al filo del abismo y se juega la salvación en la fecha 38 de Liga. Bien lo sabe Walter Pandiani (Montevideo, 1976), que fue protagonista en el famoso gol de Coro a la Real Sociedad en el tiempo añadido que permitió al Espanyol mantenerse en Primera División. El 'Rifle' atiende a SPORT para rememorar aquel 13 de mayo de 2006 y trasladar optimismo a la afición perica de cara a este sábado.
El Espanyol vivió en 2006 una situación similar a la actual, contigo en esa plantilla. Cayó contra el Barcelona en la jornada 37 y se quedó a dos puntos del descenso. ¿Recuerdas cómo vivisteis esa semana antes del partido de la Real Sociedad?
Esa semana la gente fue bastante cercana y eso es lo importante. Estar arropado y con la confianza de que se va a conseguir. Además, se jugaba en Montjuïc, éramos locales. Fue una linda semana a pesar de que en el inicio, después de perder, todo parecía complicado. Pero creíamos que se podía conseguir.
¿Cómo se afronta un partido así sabiendo que te juegas la vida? ¿La mala dinámica os afectó en lo psicológico?
No, yo creo que no. Y más jugando en casa, esa temporada llevábamos mucha gente a la cancha. Más todavía el año siguiente cuando lo hicimos tan bien en Europa. Sabíamos que necesitábamos de la gente, había confianza. El principio de semana fue un poco flojo, pero al final ya tuvimos la jornada de puertas abiertas y la gente nos acompañó al entrenamiento. Eso te da un montón de fuerza y de confianza. Dependía de nosotros, teníamos que ganar aunque el Alavés jugase de local ante el Dépor.
Llega el día del partido ante la Real Sociedad, pasan los minutos y el Espanyol no marca...
Hicimos un montón de cosas durante el partido para poder conseguir un gol tempranero y no pudo ser. Tuvimos pelotas al palo, jugadas claras que no se concretaron. Haber llegado hasta el último minuto del partido en esas condiciones... Fue duro. Con jugadores llorando en la cancha como Tamudo o Luis García. Yo los 'reputeaba', les decía que todavía teníamos tiempo. Había que meterlo, no había terminado todavía el partido.
Haber llegado hasta el último minuto del partido en esas condiciones... Fue duro. Con jugadores llorando en la cancha como Tamudo o Luis García, jugando les caían las lágrimas.. Yo los 'reputeaba', les decía que todavía teníamos tiempo
En ese partido fuiste suplente. ¿Cómo vivisteis desde el banquillo la primera parte?
Fatal, fatal. Uno quiere estar dentro del campo y dejar hasta la última gota de sudor. Y más en un partido en el que se necesitaba guerra, luchar mucho, motivación... Soy una persona muy motivadora, lo era como jugador y lo soy ahora como entrenador. Hubiera sido clave también haber estado en el campo. De hecho, los minutos finales arengué al equipo para que no bajara los brazos hasta que terminara el partido. Ya te digo, recuerdo muy bien como Tamudo y Luis García lloraban antes de acabar, jugando se les caían las lágrimas.

Coro celebra la permanencia con Pandiani tras su gol en la inolvidable noche del 13 de mayo de 2006. / JOAN CORTADELLAS / EPC
Una vez dentro del terreno de juego, ¿sois conscientes de lo que sucede fuera? ¿Cómo os enteráis del gol de Bodipo para el Alavés?
Sí, por supuesto. Sabíamos todo lo que estaba pasando. No recuerdo bien, pero alguien del banquillo nos dijo que habían hecho gol. Y entonces se te sube la adrenalina en ese momento. Se necesitaba ganar, hicimos todo para ganar el partido antes. Palos, pelotas que se iban fuera... No quería entrar, no quería entrar. Hasta que entró. Siempre el Espanyol se caracterizó por ser un equipo de sufrimiento. Y ahora otra vez estamos en la misma situación.
Fue como lograr un campeonato de Liga en ese momento, el poder conseguir mantener al equipo en Primera División, con todo lo que conllevaba ese sufrimiento... Era muy importante para el club, para los aficionados y para los propios jugadores
Cuéntanos cómo viviste el gol de Coro, en el que tú participaste.
Llegó esa jugada al final del partido. Un balonazo para arriba, yo peino el lanzamiento de Dani Jarque, hay un pequeño roce en un rival que prolonga un poco más el balón y deja a Coro en el mano a mano con el arquero, controla con la derecha y remata con la izquierda. Evidentemente fue como lograr un campeonato de Liga en ese momento, el poder conseguir mantener al equipo en Primera División, con todo lo que conllevaba ese sufrimiento... Era muy importante para el club, para los aficionados y para los propios jugadores. Hubiese sido un cambio radical. Incluso habíamos ganado un mes antes la Copa del Rey y ya habíamos conseguido clasificarnos para la UEFA del año siguiente. Con el equipo en Segunda, hubiese sido un cambio radical para todo el mundo, algo atípico. Hasta ese día había sido una linda temporada por haber conseguido eso, haber ganado partidos importantes, ganándole al Dépor en las semifinales, yo metiendo gol al final del partido... Y después la final en Madrid contra el Zaragoza fue espectacular. Pero pasamos de la euforia a la tristeza, al sufrimiento. Con un montón de cosas pasándote por la cabeza, aunque yo estaba muy confiado de que se iba a conseguir la salvación. Pero la suerte no estaba de nuestro lado. Gorka fue enorme ese partido, hizo unas cuantas paradas en mano a mano, dos claras, porque ellos tuvieron varias contras al estar nosotros arriba. Nos mantuvo vivos, Coro fue el partícipe directo por el gol, pero ahí atrás hubo un montón de jugadores que hicieron muchas cosas para mantener vivo al equipo hasta ese momento final.

El Espanyol ganó la Copa del Rey ante el Real Zaragoza un mes antes de la salvación / Ignasi Paredes
¿Qué piensas cuando sale el balón de tu cabeza?
Realmente yo lo que quería es hacer yo el gol de la victoria. Si me centran bien de un costado y me viene en condiciones, la parto al medio la pelota y la meto contra un palo de cabeza. Las circunstancias fueron esas, Dani Jarque dio un balonazo hacia arriba, tiró a la olla, llega esa prolongación mía, esa peinada dio la posibilidad de que quedara en los pies de Coro. Fue algo increíble.
¿Y cuando ves que el balón ya está dentro qué se siente?
De ello dependía la carrera de muchos profesionales. El equipo no hubiese sido el mismo. Hubiesen cambiado 15 jugadores de esa temporada a la siguiente. Por muchas cuestiones, aunque fuésemos a jugar competición europea. El equipo habría peleado en Segunda División y luchar por volver a ascender. Era un cambio radical para la carrera de muchos, de jugadores, entrenador y presidente. Dani Sánchez Llibre había dado tanto por nosotros... Habían sido maravillosos con los jugadores, siendo la cabeza visible del club, siempre presentes. Por ellos también teníamos que dejar al equipo en Primera División. Y obviamente por lo personal de cada uno de los jugadores. Aunque la salvación en el último minuto también quiere decir que no se hicieron bien las cosas antes.

Pandiani protagonizó la peinada que precedió al gol de Coro / Ignasi Paredes
Aquí en España has ganado Copas del Rey y otros títulos, ¿en qué escalón metes la salvación con el Espanyol?
Lo que cada jugador pueda haber ganado en su carrera, da igual. En un momento así, eres igual a cualquiera que esté al lado, igual que uno que acaba de iniciar su carrera como deportista. A mí me tocó vivirlo en el Espanyol y también en Osasuna, salvándonos en las últimas jornadas. Tuve varias de estas, más incluso que de las dulces, aunque gané tres Copas del Rey con tres equipos diferentes y dos Supercopas de España. Estas situaciones, como deportista, también te hacen crecer, mejorar y curtirte, haberlas vivido de esa manera te hace coger una experiencia fundamental para cuando vuelva a pasar. Yo he sido siempre líder en los vestuarios en los que he estado y he transmitido siempre muchas cosas que creo que han ayudado al jugador a crecer. Y en lo grupal también, por mucho que no haya sido siempre ese jugador indiscutible en todos lados. Fui también suplente. Quizás 50/50 de titular y de suplente. Toda esa experiencia sirve para saber cómo llevar el grupo, siempre siendo positivo y dándole ánimos al compañero, aunque juegue en tu misma posición. Siempre decían que yo iba a tener mala relación con Tamudo, por cómo era y porque íbamos a compartir posición. Pero la verdad es que con Raúl tuvimos una amistad y relación maravillosa. Yo quiero ganar siempre y si está mi compañero en ese lugar, hay que darle para adelante. Si no, no se es leal en este deporte. Es el fuerte que he tenido en mi carrera y lo que intento trasladar ahora como entrenador. Lo grupal, siempre por delante de lo personal.
Esta temporada, el Espanyol está en una situación similar a la de 2006. ¿Cómo ves las posibilidades de salvación?
Sí, ahora otra vez estamos en la misma situación. Pero estoy confiado porque el equipo depende de sí mismo, sabe que por mucho que Las Palmas esté descendida, es un rival que va a querer dejar bien parado al club, aunque no se juegue nada. Será un partido complicado, el Espanyol juega de local, con su gente, en un estadio que va a estar abarrotado. Ya desde estos días debe empezarse a sentir lo que se está jugando el equipo. La gente tiene que empezar a demostrarlo todo. Y los jugadores tienen que dejárselo todo, es importante la profesionalidad, el respeto hacia el rival aunque esté en situación complicada, y darlo todo en la cancha. Tiene herramientas el Espanyol para conseguirlo.
Será un partido complicado, el Espanyol juega de local, con su gente, en un estadio que va a estar abarrotado. Ya desde estos días debe empezarse a sentir lo que se está jugando el equipo, la gente tiene que empezar a demostrarlo todo
¿Un partido así se trabaja de forma diferente durante la semana?
No, no se trabaja de manera diferente. Creo que todas las semanas deben ser similares. Hay motivaciones extra por diferentes circunstancias, pero el trabajo de esta semana no debería ser mayor al de la semana anterior. La motivación para jugar una competición como la Liga española debe ser absoluta. No vale competir solo ahora y que en otras semanas no haya habido motivación. No se cambia nada durante la semana, aunque a lo mejor se entrena de otra manera, también te ilusiona la gente en el entrenamiento, en la calle... Ese extra te lo dará la gente.

Pandiani, junto a Pochettino al acabar el partido / Ignasi Paredes
¿Qué debe hacer la afición si su equipo llega, por ejemplo, 0-0 al minuto 80 como en 2006?
Seguir apretando, ir hacia delante. Siempre. Más allá de lo que pase, la gente va a ser la misma el año que viene. Es la única que no cambia. Los jugadores cambian, los técnicos cambian, las directivas cambian... Pero la gente siempre es la misma: fiel, luchadora, sufridora. Cada fin de semana va a estar ahí apoyando al equipo. Así que son 95 minutos en los que la gente debe apretar hasta el final, estar con el equipo, y luego ya se verá después cómo acaba todo.
Más allá de lo que pase, la gente va a ser la misma el año que viene. Es la única que no cambia. Los jugadores cambian, los técnicos cambian, las directivas cambian... Pero la gente siempre es la misma: fiel, luchadora, sufridora
Como futbolista que ya ha vivido algo así y ahora como entrenador, ¿qué consejo le darías a un jugador si pasada la primera parte el balón no quiere entrar o si marca el Leganés?
Yo creo que el equipo lo que tiene que hacer es creer en su trabajo. Ha hecho muy buena temporada, pero los resultados al final han perjudicado muchísimo las ilusiones que podríamos tener los pericos de llegar a otras competiciones más importantes. Hay que estar fuertes mentalmente, no dejar nada para un mañana, saber que son 90 minutos. Es el momento de dar la cara, luchar. Si el rival marcó gol, hay que estar fuertes, defender bien, pelear todos. Debe notarse desde el primer momento quién necesita el resultado, nada de especulaciones. Con agresividad, debe notarse que las pelotas divididas tienen que quedar de tu lado. No se puede dudar, hay que ser superiores en todos los sentidos. Se tiene que notar que juegas de local.
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