Elche CF
El Elche y la quimera de ganar en el Bernabéu al Real Madrid
Sin victorias en feudo madridista, el conjunto franjiverde ha conseguido cuatro veces firmar tablas allí en liga

El Elche celebra el 0-2, obra de Pere Milla, que dejaba muy cerca, en 2022, el primer triunfo en el Bernabéu. / Rodrigo Jimenez / EFE
David Marín
Ganar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Ocho palabras que el aficionado franjiverde lleva más de seis décadas sin poder pronunciar, desde la primera visita del club ilicitano a la capital de España, allá por 1960. La colección de derrotas es grande (21 en 26 partidos oficiales), aunque en alguna ocasión ha estado cerca de la épica... especialmente en 2022.
Entonces se rozó con la yema de los dedos. Fue el día que parecía iba a rellenarse un capítulo vacío en el libro de historia franjiverde. El Elche se puso en clara ventaja de dos goles (0-2), en el minuto 76, plagado de bajas, ante un Real Madrid que ese curso fue campeón de liga con 13 puntos de ventaja respecto al Barça y que también ganó la Champions League.
Boyé había adelantado a los franjiverdes cerca del descanso al rematar de cabeza un centro de Fidel desde la izquierda, poco después de que Benzema marrara un penalti. Todo parecía de cara... y se puso mejor. En el minuto 76, Pere Milla doblaba la apuesta para la hazaña, al cruzar un buen pase filtrado del propio Boyé, alejando la pelota de los largos brazos de Courtois.
Al Elche le quedaba, eso sí, lo peor. Resistir a un cuarto de hora final en el Bernabéu. A la locura. Al puritito Real Madrid. Encontrar la salida del manicomio, sin ser atrapado en la vorágine de las remontadas madridistas. Una más... que acabó ocurriendo. Y que empezó con otro clásico. Otro penalti a favor del Real Madrid, transformado esta vez por Modric. Minuto 82.
El conjunto franjiverde, vestido de negro para la ocasión, resistió hasta el tiempo de descuento. En el minuto 92, con los centrales atacando el área defendida por Gonzalo Verdú y Diego González, Militao, el menos esperado, remató un centro de Vinicius, en posiciones parecidas al 0-1 visitante. Ahí se esfumó la posibilidad de hacer historia. La épica de ganar en el Bernabeú se transformó en la hazaña de empatar con el Madrid. Ya había ocurrido antes. Pero nunca el triunfo había estado tan cerca.
Verdugo Pirri
Aquel fue el último de los cinco empates que el Elche ha conseguido rascar en el feudo madridista contra el conjunto merengue, cuatro de ellos en liga y uno en Copa del Rey. Oasis en el desierto de visitar al club más laureado del balompié mundial. Ocasiones en las que no se regresó de la capital de España con una colección de goles en contra, como por ejemplo ocurrió en el debut allí: el 7 de febrero de 1960 los ilicitanos perdieron 11-2, en la mayor paliza jamás recibida en su centenaria vida.
El año siguiente no mejoró demasiado la cosa (8-0), aunque poco a poco, conforme el Elche fue creciendo a lo largo de su década dorada de los sesenta, la situación fue cambiando. Si Altabix era molesto para el Madrid, recibir a los ilicitanos en Chamartín dejó de ser tarea sencilla y goleada anticipada. En 1965, Pirri evitó el primer empate en el minuto 87. Tres años después, las tablas llegaron.
En diciembre de 1968, con la Navidad a la vuelta de la esquina, el Elche se puso rápidamente por delante en el marcador con una diana de Emilio, que aprovechó la atención que generaba Vavá, pichichi de Primera unas temporadas antes, para poner por delante en el marcador a los franjiverdes en el Bernabéu por primera vez en su historia, en la que era entonces la undécima visita a la Casa Blanca. Ya era un primer paso.
Y otra vez apareció Pirri. Esta vez no esperó al minuto 87 para frustrar a los Asensi, Llompart, Lezcano y compañía. Al poco de retomarse el partido en la segunda parte igualó la contienda. El conjunto dirigido por Roque Máspoli, que ese mismo año ganaría al Real Madrid en la segunda vuelta, en la única derrota merengue de aquel curso, y que luego alcanzaría la final de Copa, resistió hasta el pitido final del colegiado. Un punto de enorme mérito. Un equipo que, hay que insistir en ello, aquella temporada no fue derrotado por el claro dominador del campeonato nacional.
Dos temporadas después, casi en las mismas fechas, llegó el segundo empate en el Bernabéu. También de mérito, pero en un contexto muy diferente, ya que aquella campaña los franjiverdes descendieron, finiquitando su época más gloriosa, en la que encadenaron 12 cursos en la élite. En aquel 1-1, el Elche se volvió a adelantar, esta vez por mediación de Lezcano. Y aguantó el 0-1 hasta que, a seis minutos de la conclusión, Zunzunegui frustró cualquier opción de gesta. Había que seguir esperando. Lo que nadie podía adivinar es que ya no regresaría una etapa como aquella, en la que visitar el Bernabéu fuese una constante anual.
Ni en el XX... ni en el XXI
Pese a que no tuvo el lustre de los sesenta, durante la segunda mitad de los setenta los franjiverdes mantuvieron la inercia que habían adquirido en la década anterior para seguir siendo un club con poso entre los mejores del país. Y en 1975 soñaron con ganar al Madrid en su estadio... a su manera. Remontando. Viniendo desde atrás tras verse camino de la goleada.
En la 1975-1976, Pirri, quién si no, firmó un doblete que parecía el prólogo a otro rapapolvo en la casa del gigante. A otro día de regreso a la ciudad de las palmeras magullado de golpes, buscando consuelo y compañía para ahogar las penas de lo que pudo haber sido y no fue. Sin embargo, los hombres de Marcel Domingo, lejos de tirar la toalla, se subieron a las barbas de todo un Real Madrid al que le igualaron la contienda con las dianas de Aníbal Montero y González. Todo ello con 20 minutos por delante en los que soñar con la remontada. Con el 2-3. Con asaltar, de una vez, el Santiago Bernabéu, feudo sin profanar.
No ocurrió, pese a que se intentó. Como tantas otras veces, incluso en Copa del Rey, en la edición de la temporada 1988-1989, cuando en la vuelta de los dieciseisavos de final, el Elche tuvo contra las cuerdas a los merengues durante un buen rato con un tanto de Saavedra que Gallego equilibraría, dando el pase a octavos a los suyos.
Tampoco ocurrió en el siglo XXI. Dos décadas y media en las que primero hubo ausencia total de visitas al Bernabéu, hasta 2014, y posteriormente la tónica habitual han sido los cómodos triunfos locales, excepto en aquel 2-2 de 2022, ya narrado y detallado, y el 2-1 de unos meses antes, en los que Benzema, de penalti y en el descuento, evitó un empate, aunque aquella cita no tuvo lugar en el coloso blanco sino durante los tiempos de pandemia en los que el Real Madrid trasladó sus citas como local al estadio Alfredo di Stéfano de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, mientras las obras modernizaban el Bernabéu.
Este sábado llegará una nueva cita, en la que el Elche prefiere mirar a 2022 antes que a 2023, la última vez que jugó allí, cuando volvió con cuatro goles en la mochila en la infame temporada deportiva del centenario. De aquel equipo que rozó la épica quedan pocas piezas. Tete Morente fue titular, aunque se tuvo que retirar lesionado en la primera parte, Josan disputó los últimos minutos, sufriendo el tanto de Militao final, y John Chetauya lo observó todo desde el banquillo. Tres franjiverdes que son conscientes de que ganar al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu parece una quimera... pero no es imposible.
Vía: Información
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