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GALA WOMAN&SPORT

Lo que no se vio de la Gala Woman&Sport: del viento "huracanado" a las confidencias eternas

Una noche para el recuerdo, que nadie quiso perderse y que dejó grandes momentos de complicidad y risas y que evidenció el respaldo unánime a la causa del empoderamiento de la mujer en el deporte

Premiadas y autoridades posaron al terminar el acto

Premiadas y autoridades posaron al terminar el acto / Valentí Enrich

Christian Blasco

Christian Blasco

Ni siquiera el viento "huracanado" (como lo definieron los presentes) que se levantó en Montjuic y que hizo que Mireia Belmonte tuviera que pedirle la gabardina a Iulene Servent, subdirectora de SPORT, para protegerse del frío, pudo enturbiar lo más mínimo el gran ambiente que hubo durante toda la gala de los Premios Woman&Sport.

La noche fue un homenaje a la figura de la mujer y los logros que muchas de ellas han alcanzado este año, pero detrás de los focos y los discursos en el escenario hubo momentos que merecen mención.

La espera en el photocall permitió tiempo para un sinfín de saludos en los que la complicidad se hizo presente. Algunos, como Joan Vehils, director de SPORT, y Mayka Sánchez, directora de Woman, estuvieron acaparados por los invitados que se iban acumulando en la cola y que, como no podía ser de otra manera, querían felicitarles por la V edición de una gala que nadie quiso perderse.

No lo hizo Alejandro Blanco, presidente del COE, que quiso pasarse para mostrar su apoyo a pesar de tener que irse antes de tiempo por unas reuniones muy importantes en Madrid. Tampoco María Vicente, una de las premiadas, que llegó a tiempo y sin apenas descanso después de haber competido en Austria.

El ambiente era casi familiar, lo cual no deja de ser una forma de definir el espíritu que se vive en cada gala de los Premios Woman&Sport. Reinaba la elegancia mientras todos tomaban asiento, pero también la alegría. A más de uno el inicio de la gala le cogió todavía compartiendo confidencias.

Tras una gala en la que no faltó tampoco la emotividad y la inspiración, el post mantuvo el ambiente festivo. Mientras la música sonaba y los canapés se convertían en los grandes protagonistas, muchos aprovecharon para dar rienda suelta al postureo, beneficiándose de las espectaculares vistas al puerto de Barcelona que permitía el hotel Miramar y la piscina sobre la cual se escucharon bromas acerca de tirarse para refrescarse.

En definitiva, fue una noche mágica en la que se dejó muy claro lo que significan los Premios Woman&Sport: un punto de encuentro, de reconocimiento y de celebración del talento y la fuerza de las mujeres que cada vez hacen más grande el deporte en nuestro país.