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Otro histórico que pone fin a un veto retrógrado

Sorenstam y la princesa Ana, primeras mujeres en St. Andrews

Tras Augusta llega el turno de otro club histórico que pone fin al veto a las mujeres. Saint Andrews ha nombrado a las siete primeras 'afortunadas'

Annika Sorenstam, una de las siete primeras mujeres que entran en St. Andrews

Annika Sorenstam, una de las siete primeras mujeres que entran en St. Andrews / EFE

Neus Yerro

Augusta acabó rindiéndose: no se podía ir contra los avances del tiempo. Y no permitir la entrada al club de las mujeres era retrógrado y obsoleto. Ahora es otro histórico, el Royal & Ancient de Saint Andrews (Escocia) el que ha dado el paso: siete mujeres han sido incluidas en su listado de miembros honoríficos, entre ellas, la gran Annika Sorenstam y la princesa Ana de Inglaterra.

El club votó en septiembre de 2014 la inclusión de las mujeres poniendo fin a 260 años de exclusividad masculina. "Un día histórico para el club", consideró el cpitán de R&A, George Macgregor. "Me siento muy honrada de ser una de las afortunadas damas", escribió Sorenstam, ganadora de 10 Grand Slams, en su cuenta de Twitter. Otras cinco jugadoras de golf han pasado el corte de la admisión: las británicas Lauren Davies, que ganó cuatro 'majors', y Belle Robertson, una de las leyendas amateurs; la francesa Lally Segard, que ganó 14 títulos antes de convertirse en presidenta del Consejo Mundial de Golf Amateur, conocido actualmente como la Federación Internacional de Golf; y las estadounidenses Renee Powell, la segunda jugadora negra que compitió en el LPGA Tour, y Louise Suggs, cofundadora y ex presidenta de la LPGA y ganadora de 11 'grandes'.

Ana de Inglaterra es la única que nunca ha jugado a golf a nivel competitivo aunque su relación con el mundo del deporte es indiscutible: atleta olímpica en Montreal'76 (pruebas ecuestres) y es miembro del Comité Internacional Olímpico (CIO), siendo el cuarto miembro de la familia real británica que entra en Saint Andrews tras su padre, el príncipe Felipe y sus hermanos Andrés y Eduardo.