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Ayer encarriló su pase a 'semis' de la Champions

El Balonmano Ciudad Real corre peligro de desarmarse el año que viene

Uno de los mejores equipos del mundo de balonmano, y la gran 'bestia negra' del Barça en los últimos años está al borde del abismo

Javier García de Alcaraz

El Club de Balonmano Ciudad Real que ayer metió un pie en semifinales de la Liga de Campeones al derrotar al todopoderoso Veszprem húngaro, corre peligro de sufrir una profunda reestructuración que acarrearía graves consecuencias para un club que ha crecido a golpe de talonario gracias al impulso de Domingo Díaz de Mera, presidente del Ciudad Real y empresario vinculado a la Caja de Castilla La Mancha, principal patrocinador del club manchego.

El equipo que acabó con la hegemonía del club de balonmano del Barça construyendo un equipo plagado de estrellas y un nuevo pabellón, el Quijote Arena, vive su peor momento económico. Tras la intervención del Banco de España por parte de la Caja Castilla la Mancha, los cheques se han quedado sin fondos y el futuro del actual campeón de Europa es una incógnita.

HABRÁ MEDIDAS DRÁSTICAS

De momento, lo que se ha sabido según publica el portal de Internet '3.24.cat' es que los jugadores tendrán que rebajarse sus sueldos millonarios en un 30 o 40 %. Durante los últimos años, Díaz de Mera había hecho una gran apuesta por el balonmano y había invertido dinero que conseguía de sus propios negocios financiados desde Caja Castilla La Mancha (en total la entidad manchega había prestado un 40% de sus fondos a Díaz de Mera).

El empresario manchego, que sacó petróleo de la época del 'boom' inmobiliario fue accionista de Metrovacesa, de la que se salió para invertir en Colonial, preside el club balonmano Ciudad Real y es el principal promotor del ruinoso aeropuerto de Ciudad Real. En los últimos tiempos, las empresas participadas por Díaz de Mera han reconocido deudas que rondan los 1.000 millones de euros.