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Aniversario atómico

Del Proyecto Manhattan a la lluvia negra: el impacto de Hiroshima en el cine

Varias películas firmadas por cineastas de peso (Resnais, Kurosawa, Imamura, Nolan) han explorado desde ángulos diversos los profundos efectos de las bombas atómicas lanzadas hace 80 años sobre Japón

Una imagen de 'Lluvia negra', de Shohei Imamura

Una imagen de 'Lluvia negra', de Shohei Imamura / EPC

Quim Casas

Barcelona

El director francés Alain Resnais, que fue uno de los primeros cineastas en mostrar en toda su crudeza lo que se había hecho en los campos de exterminio nazis en el documental 'Noche y niebla' (1956), sería también el primero en acercarse, de forma muy personal, a las secuelas de la bomba lanzada sobre Hiroshima el 6 de agoto de 1945, hace justo 80 años. Lo hizo en 1959 en 'Hiroshima mon amour', con un texto bello y siniestro a la par de Marguerite Duras. La Nouvelle Vague cinematográfica y el Nouveau Roman literario se aliaron para contar con cruda precisión los efectos de las partículas atómicas sobre la piel de dos amantes y para hablar también de cómo fueron tratadas las jóvenes francesas que tuvieron relaciones con algún soldado alemán.

En esa película, el hongo atómico es solo evocado –no así las imágenes de algunos supervivientes con el cuerpo quemado y desgarrado que Resnais muestra en un hospital–, todo lo contrario de lo que haría David Lynch en el octavo episodio de 'Twin Peaks. The return' (2017), cuando visualizó en un blanco y negro cautivador la explosión atómica para explicar el nacimiento de la emanación del mal, Bob, que acabaría asesinando a Laura Palmer.

Visiones desde Japón

De Resnais a Lynch hay un mundo, aunque fueron cineastas más coincidentes de lo que parece. También existen diferencias entre tres maestros japoneses, Kaneto Shindo, Shohei Imamura y Akira Kurosawa, que se acercaron al tema en 'Los niños de Hiroshima' (1952), 'Lluvia negra' (1989) y 'Rapsodia de agosto' (1991), respectivamente. El director de 'Los siete samuráis' se centró en su película en la devastación en Nagasaki a partir de los recuerdos que una anciana vuelca en sus cuatros nietos (y en un familiar japonés-estadounidense, encarnado por Richard Gere), mientras que Shindo ambientaría su historia cuatro años después de la masacre, desde el momento en el que una joven regresa a su ciudad natal y conoce de primera mano la magnitud de la crueldad atómica. Imamura fue el más beligerante de los tres ya desde el mismo título de su película, que evoca la lluvia de residuos radiactivos. 'Lluvia negra' alterna pasado y presente desde la perspectiva de una mujer que no sabe si podrá tener hijos o enfermará a causa de la radiación. El plano final, justo antes de la deflagración, es estremecedor.

En el campo siempre exploratorio del 'anime', destaca la cinta de Mori Masaki 'Hiroshima' (1983), cuyo protagonista es un niño que ha sobrevivido a la explosión e intenta superar todos aquellos traumas que los adultos que se mueven a su alrededor no logran vencer. El holocausto atómico influiría en otros 'anime' como el posapocalíptico 'Akira', cómic y película de Katsuhiro Otomo.

Una imagen de 'Hiroshima', de Mori Masaki

Una imagen de 'Hiroshima', de Mori Masaki / EPC

También hay abundancia cinematográfica en torno al Proyecto Manhattan, el plan secreto llevado a cabo por Estados Unidos, Reino Unido y Canadá durante la primera mitad de la década de los 40 para desarrollar la bomba atómica y adelantarse a las pruebas con cubos de uranio y agua pesada que se desarrollaban en los laboratorios nazis. El último gran ejemplo es la exitosa y oscarizada 'Oppenheimer' (2023), 'biopic' del físico nuclear que diseñó la bomba, Julius Robert Oppenheimer, realizado por Christopher Nolan y protagonizado por Cillian Murphy. La película muestra a conciencia el proceso desarrollado en el laboratorio de Los Álamos y explora la obsesión del personaje y las dudas que le atenazan cuando su creación cruza todas las líneas de la ética.

Los mismos personajes habían sido llevados antes a la pantalla en la menos aparatosa 'Creadores de sombras' (1989), de Roland Joffé, con Dwight Schultz como Oppenheimer y Paul Newman como el general al cargo del proyecto, Leslie Groves, papel que en la película de Nolan recae en Matt Damon. Alan Moore le daría el nombre de Doctor Manhattan a uno de los superhéroes trágicos de 'Watchmen', el físico destrozado en un accidente que vuelve a la vida con el cuerpo de color azul y el símbolo del átomo de hidrógeno marcado en su frente. Y en otro filme de superhéroes, 'Lobezno inmortal' (2013), el hombre de las garras de 'adamantium' se encuentra en Hiroshima cuando cae la bomba sobre la ciudad.

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Vía: El Periódico

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