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CHAMPIONS LEAGUE

La encerrona que espera al Inter en Bodø: "Bienvenidos a Noruega"

El estado del césped artificial y las previsiones de frío extremo marcan la previa de dieciseisavos de Champions entre el Bodø/Glimt y el conjunto italiano.

El estado del césped del Bodø/Glimt antes del Inter

El estado del césped del Bodø/Glimt antes del Inter / EFE/EPA/THOMAS ANDERSEN

El Inter de Milán se juega el pase a octavos de la Champions 2025/26 en un escenario tan exigente como atípico. El Aspmyra Stadion del FK Bodø/Glimt, con su césped artificial y temperaturas bajo cero, se ha convertido en el gran condicionante del duelo de ida de los dieciseisavos de final.

A falta de un día para el partido, los operarios trabajan sin descanso para limpiar la nieve acumulada y garantizar que el terreno de juego esté en condiciones óptimas. Sin embargo, las previsiones para el miércoles a las 21.00 horas no invitan al optimismo: -4ºC, viento moderado y posibilidad de nevada. El periodista Jan Aage Fjortoft resumía la situación en redes sociales: “Ahora están limpiando el estadio. Se prevé más nieve todavía… Bienvenidos a Noruega”.

Guardiola ya sufrió el hielo de Bodø

El césped artificial no es un detalle menor. Hace menos de un mes, el Manchester City cayó 3-1 en este mismo estadio. Pep Guardiola admitió entonces que no están habituados a este tipo de superficie: "Desde que estoy en Manchester nunca habíamos hecho eso", reconoció. La adaptación al bote y a la velocidad del balón són factores clave para evitar cometer errores innecesarios. La lista de víctimas en Bodø es extensa: City, Tottenham, Roma, Besiktas, Celtic, AZ Alkmaar, Oporto, Lazio ya "mordieron el hielo" en el norte de Noruega en las últimas temporadas.

Un bautismo helado

Para el Bodø/Glimt, esta eliminatoria supone su estreno como local en una fase eliminatoria de Champions, culminando años de crecimiento tras brillar en Conference y Europa League. Para el Inter, tres veces campeón de Europa y vigente subcampeón, el reto es sobrevivir a un contexto extremo antes de decidir la serie en el Giuseppe Meazza el próximo martes 24 de febrero.

El sorteo también pudo deparar este destino al Real Madrid, que finalmente se medirá al Benfica y evita el desplazamiento ártico. El Inter, en cambio, no tendrá escapatoria: el hielo ya está preparado y el césped artificial será el primer rival en Noruega.