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CHAMPIONS LEAGUE

El Aston Villa ya logró lo que el PSG no ha podido

Los 'villanos', que encaran la eliminatoria como débiles, conquistaron la Champions League en 1982 ante el Bayern Múnich, mismo rival que venció a los franceses en pandemia

Los jugadores del Aston Villa celebrando la gesta en 1982 con la Orejona

Los jugadores del Aston Villa celebrando la gesta en 1982 con la Orejona / AVFC

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

26 de mayo de 1982. De Kuip, en Róterdam, acogía la final de la Copa de Europa ante 46.776 espectadores. El Bayern Múnich de Paul Breitner, Karl-Heinz Rummenigge o Dieter Hoeness (este último goleador del certamen) enfrentaba a la gran revelación del torneo: el Aston Villa de Tony Barton.

El equipo de Birmingham, que en la presente edición espera impaciente los cuartos de final ante el PSG de Luis Enrique, había recorrido por entonces su particular escalera al cielo de manera trepidante: se coronaron campeones de Inglaterra por primera vez en 71 años y, a la siguiente campaña, llegaron a la gran final del certamen continental.

Por el camino quedaron el Dinamo de Kiev, Anderlecht o Valur bajo la dirección de Ron Saunders, que dimitió en febrero de 1982 por desacuerdos sobre su contrato. Le quedaba a Barton la gran responsabilidad de continuar el camino que en liga acabó muy mal (11ª posición), pero en Europa se coronó con una gesta sin precedentes.

UN DÍA INOLVIDABLE POR BIRMINGHAM

El Villa tumbó a todo un Bayern en el feudo neerlandés por la mínima, valiéndose del solitario gol de Peter Withe. La lesión del portero titular, James Rimmer, no hizo mella en un conjunto que se hizo impenetrable aún con el joven suplente Nigel Spink, de apenas 24 años (por la época, etapa muy temprana para jugar). Otro nombre de oro para la historia firmada en el campo del Feyenoord

Róterdam, pues, fue la última parada del tren de Barton, aunque un enfrentamiento con el Bayern parecía representar la culminación natural de las esperanzas inglesas, independientemente de la ronda. No fue el caso ante el muro que plantó Spink bajo palos, válido para la histórica Orejona que reposa aún en las vitrinas de Villa Park. No puede decir lo mismo del PSG, que ante idéntico rival tuvo su única opción de corona en 2020.

El Bayern Múnich conquistó la Champions League por última vez en la temporada 2019-20

El Bayern Múnich conquistó la Champions League por última vez en la temporada 2019-20 / EFE

Es la Champions la gran obsesión del equipo francés, que rozó la gloria con Neymar y Kylian Mbappé en la atípica Liga de Campeones de la pandemia. No es cosa para todos. El equipo alemán, como casi siempre, hizo valer su jerarquía y un distraido gol de Kingsley Coman desequilibró la balanza.

No se volvió a vivir una final de Champions por París, aunque en la presente temporada las ilusiones son absolutas. El equipo de Luis Enrique juega a un fútbol de novela, sin estrellas rutilantes pero con un once compenetrado que anhela la gloria continental. Eso sí, antes tendrá que sortear los cuartos ante los 'villanos' de Unai Emery, respaldados por la historia que su rival nunca pudo contar en primera persona.