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Un temido rival como visitante

El Celta solo acumula dos derrotas a domicilio en la Liga, convirtiéndose en el cuarto equipo europeo más solvente en campo rival

En Lyon, tendrá que mantener ese excelente comportamiento lejos de Balaídos si quiere continuar en Europa

Sotelo conduce  el balón ante el bético Ez Abde, en La Cartuja.

Sotelo conduce el balón ante el bético Ez Abde, en La Cartuja. / LOF

J. C. Guillade

Vigo

El Celta se codea con la élite europea en cuanto a su rendimiento a domicilio. El equipo de Claudio Giráldez sumó el domingo en La Cartuja una nueva jornada sin perder en la Liga lejos de Balaídos, y ya van 12 de las 14 disputadas este curso como visitante. Las únicas dos derrotas se produjeron ante el Elche y la Real Sociedad. Con esos registros, el Celta aparece como el cuarto mejor equipo de Europa en campo contrario. Un dato que ayuda a incrementar sus opciones de superar la eliminatoria contra el Olympique de Lyon, a pesar de la igualada cedida ante el equipo francés en el duelo de ida en Vigo. Esos buenos resultados los puso en valor Giráldez al finalizar el partido del pasado domingo contra el Betis: «Llevamos 42 partidos este año y hemos perdido 10 solamente», subrayó el técnico porriñés. De esa decena de derrotas, solo cuatro las han sufrido los celestes a domicilio: dos en el campeonato regular (en el Martínez Valero y en Anoeta) y otras tantas en la Liga Europa (Stuttgart y Ludogorets).

El Bayern Múnich aparece en la primera plaza de esta clasificación de los mejores clubes europeos a domicilio, pues el campeón alemán continúa invicto en la Bundesliga cuando juega lejos del Allianz Arena. Con una derrota como visitantes aparecen el también germano Borussia Dortmund y el Milan, que en la última jornada de la Serie A cedió los tres puntos en juego en su visita a Roma para medirse al Lazio. En el pelotón con dos derrotas fuera de casa se ha metido el Celta, que solamente ha caído ante el Elche (2-1) y la Real Sociedad (3-1), después de acumular catorce desplazamientos lejos de su estadio. El Real Madrid es el otro representante de la Liga que aparece en esta relación de ilustres visitantes europeos con un par de derrotas. El Arsenal, líder de la Premier League, también domina en su campeonato en los duelos a domicilio, aunque a suma dos tropiezos. Otro equipo alemán, el Hoffenheim, también con dos derrotas, completa este septeto europeo.

Optimismo

El dato sirve al Celta para preparar con mayor optimismo la visita a Lyon, donde le recibirá un rival cuyo estadio podría presentar el jueves el aforo completo (59.000 espectadores caben en el Groupama Stadium). Ambos equipos necesitan la victoria para alcanzar los cuartos de final de la Liga Europa. El equipo que dirige Paulo Fonseca partía como favorito de la eliminatoria después de finalizar en la primera posición la fase preliminar. En Balaídos tuvo que conformarse con un empate después de jugar casi 40 minutos en superioridad numérica tras la expulsión de Borja Iglesias por dos tarjetas amarillas. El tanto del equipo galo llegó, sin embargo, en la recta final del encuentro, pese a ejercer un dominio aplastante con la pelota (71 por ciento de posesión), pero con escasa capacidad ofensiva para sortear la buena organización defensiva del Celta más allá de los lanzamientos desde la frontal de Endrick, cedido por el Real Madrid. De hecho, el brasileño fue el autor del tanto del empate, tras el firmado en la primera mitad por Javi Rueda. Esa jugada colectiva del Celta continúa llamando la atención en Europa. La UEFA la difundió ayer a través de sus redes sociales, cuando Rueda saca el balón desde la defensa hacia Aspas, que toca para Vecino. El uruguayo sortea en su carrera a cuanto rival le sale al paso para abrir a la izquierda para Williot. El sueco le gana la carrera a Kango y mete un gran pase horizontal para la llegada de Rueda, que emboca en la portería francesa después de protagonizar una carrera de ochenta metros.

Ese juego colectivo es una de las virtudes de este Celta, que también ha aprendido a defender con orden en bloque bajo, lo que dificulta al rival la generación de ocasiones ante Radu. Esa buena labor de contención y las acciones elaboradas con paciencia para sorprender al adversario son las principales cualidades que han convertido al equipo de Giráldez en uno de los más temidos de Europa como visitante. Los números así lo demuestran, por lo que el Olympique tampoco se fía de su condición de favorito. A los de Fonseca les cuesta ganar. De hecho, acumulan cuatro jornadas sin sumar los tres puntos en la Ligue 1. El domingo empataron en su visita al Le Havre, situado en la parte baja de la clasificación. En su estadio vienen de empatar con el París (1-1) y caer eliminados de la Copa de Francia ante el Lens: en la tanda de penaltis después de sumar otra igualada. El jueves reciben al Celta, un temido rival como visitante.