Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cantera del Celta

La revancha de los juveniles del Celta: ocho canteranos juegan la Europa League después de quedarse sin ella en 2021

Hace cinco años la UEFA suspendió la Youth League a la que se habían clasificado como invictos

'Los Hugos' o Carlos Domínguez en el Celta se suman a Gabri Veiga y Miguel Rodríguez en Oporto y Utrecht

Hugo Álvarez y Yoel Lago, entre otros, este miércoles antes del entrenamiento en el estadio Toumba.

Hugo Álvarez y Yoel Lago, entre otros, este miércoles antes del entrenamiento en el estadio Toumba. / Marta G. Brea

Víctor P. Currás

Vigo

Una generación dorada y lista para vivir un momento histórico, pero que la pandemia y la UEFA impidieron. Se cumplen cinco años de la cancelación de la Youth League en la que el Celta Juvenil iba a participar por primera vez en un camino donde el coronavirus otorgó y retiró el sueño europeo de estos canteranos. La cancelación de la Copa de Campeones 2020 hizo que la RFEF eligiera al conjunto celeste como quinto representante español en la conocida como «Champions de las canteras».

Cuando se decretó el confinamiento el conjunto de Jorge Cuesta era el único invicto de todos los grupos de División de Honor, anotando 67 puntos en 25 jornadas ya arrojando un promedio de 2,68 por partido. Aquel equipo seguía la estela de plantillas que en 2009 y 2013 lograron el subcampeonato tras llegar a la final contra Barcelona y Sevilla. De la primera quinta salieron nombres como Hugo Mallo o Joselu, mientras que en la que cayó derrotada en Vigo destacaban Rubén Blanco, David Costas o Santi Mina. Había mimbres para el relevo en el proyecto del club, aunque el proceso no fue el esperado.

«Vemos la Youth League como una oportunidad para demostrar nuestro nivel», aseguraba el entonces técnico celeste y ahora en las filas del Arenteiro. Razón no le faltaba, ya que ocho jugadores que estuvieron a sus órdenes en aquellas dos temporadas han acabado jugando la Europa League un lustro después. Seis lo han hecho con su sucesor en aquel cuadro, Claudio Giráldez, y otros dos lejos de Vigo.

Cuatro generaciones distintas

Los más veteranos de la hornada son Carlos Domínguez y Manu Fernández, ambos nacidos en 2001. Si bien el primero dio el salto al filial de Onésimo que conquistaría Riazor unos meses después, el otro se mantuvo otro año más con los sub-19. Del 2002 y como figura emergió un Gabri Veiga que, tras salvar al Celta del descenso y «hacer las Américas» en Arabia lidera al Oporto. Aquella campaña fue el encargado de presentar las equipaciones con aire europeo con Miguel Rodríguez, quien también ha encontrado su sitio en Utrecht aunque no fuera su deseo inicial. Aquel invierno ambos descartaron salir cedidos para poder disfrutar de aquel torneo en el que iban a jugar contra el Olimpija Ljubljana en el que se formó Jan Oblak. La cita prevista para el 2 de marzo en Eslovenia nunca se llegó a celebrar y aquella edición quedó vacante.

El talento no se detuvo con la generación del 2003. A la cabeza de la misma estaba Hugo Sotelo, quien llegó al primer equipo a la par que Hugo Álvarez y Damián Rodríguez. Con altibajos, los tres compartieron la clasificación a la Europa League de la temporada pasada, aunque el de Ponteareas no disfrutará de la fase de eliminatorias al salir cedido al Racing de Santanderen busca de minutos.

De compañero en la medular tenían a un Yoel Lago ahora reconvertido en central y compañero de año de Fer López, aunque éste no quemó etapas tan rápido. Entre todos los célticos suman 916 minutos en esta Europa League, cifra que duplican (1.896) los atacantes «emigrados» a Portugal y Países Bajos. Ambos aportan dos goles cada uno, pero solo Veiga seguirá sumando partidos en la segunda máxima competición continental, ya que los neerlandeses quedaron eliminados.

Con ellos compartían vestuario otros nombres que llegaron lograr al profesionalismo como Iker Losada -partícipe en la clasificación- Raúl Blanco o un Stefan Bajcetic que cautivó a Klopp en Liverpool. También otros que han debutado con el primer equipo como Meixús o Fran López, entonces máximo artillero del juvenil.

Oportunidad histórica perdida

La decisión de la UEFA llegó a solo 15 días del comienzo de las eliminatorias, alegando que «no se podía demorar más». La dificultad para los desplazamientos entre los países participantes obligó a suspender aquella edición para «garantizar la seguridad de los futbolistas», algunos de ellos menores de edad todavía. En cualquier caso, desde el club se celebró «un hito que ha llenado de orgullo al RC Celta y a su afición».

El honor de ser el primer conjunto gallego en disputar este torneo lo alcanzó en la siguiente campaña el RC Deportivo, ganador de la Copa de Campeones tras adelantar al Celta en la penúltima jornada liguera. Con jugadores como Yeremay Hernández, David Mella o Noel López en el juvenil entrenado por Manuel Pablo llegó a dieciseisavos de final. Ante el Dinamo de Kiev se congregaron 20.115 aficionados en la segunda cifra más alta de la historia de la competición en aquel momento, aunque los ucranianos lograron el pase en los penaltis. De momento, los celestes llevan la delantera para cobrarse su revancha particular.

Vía: Faro de Vigo