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Un duelo digno de la lucha por la quinta plaza

El Celta, pese a acabar pidiendo la hora, rebañó un meritorio punto en La Cartuja en un competido duelo ante el Betis digno de la reñida pugna por la quinta plaza que ambos equipos mantienen con todo aún abierto y mucha tela que cortar.

Pablo Durán encara al portero del Betis, Adrián Valles, en una de las ocasiones más claras del Celta en el primer tiempo. | LOF

Pablo Durán encara al portero del Betis, Adrián Valles, en una de las ocasiones más claras del Celta en el primer tiempo. | LOF

Julio Bernardo

Vigo

Un tiempo para cada equipo, el primero para el Celta, con una primera media hora de juego verdaderamente brillante, en la que los de Giráldez pudieron liquidar (o al menos cobrar una ventaja importante) de haber tenido un pizca más de tiento. Los celestes se adelantaron con un afortunado gol de Jutglá, el quinto del curso, pero el catalán y Pablo Durán dilapidaron ocasiones muy claras, mano a mano con Adrián Valles, que habrían llevado el partido a otro escenario.

Maravilló, casi hasta el descanso, el buen trato dispensado al balón por los celestes, que circularon desde atrás con velocidad y criterio, encontrando siempre un hombre libre para hacer progresar la pelota hacia la portería rival. El Betis, que apenas existió hasta el intermedio, salió en tromba tras la reanudación, logró el empate muy pronto y arrinconó a los celestes, que mejoraron con los cambios, pero no lograron sacudirse el dominio de los de Pellegrini, que acabaron el partido en la área celeste con Radu salvando la última.

siempre alguna sorpresa.

Giráldez siempre se reserva alguna sorpresa. Más que la rotación, que es para el porriñés casi una forma de vida y era predecible por el partido europeo del próximo jueves en Lyon, lo novedoso no fueron los siete cambios que el técnico céltico introdujo con respecto al choque del jueves, sino el movimiento de piezas, con inesperadas novedades en la línea de centrales, el doble pivote y la delantera.

un debut muy prometedor.

En la línea de centrales debutó, con muy buenas prestaciones, Álvaro Núñez, al que no parece haberle costado nada adaptarse al estilo de juego del Celta y que firmó una actuación brillante, pese a llevar todavía pocos entrenamientos con sus nuevos compañeros y mucho tiempo sin jugar (desde comienzos de enero) por culpa de una pubalgia. Lució mucho el vasco en general, pero en particular su buen criterio en la salida de la pelota (ni un pase en horizontal dio), buscando siempre una solución aseada para romper la presión del rival. Una pieza muy interesante, que puede ocupar además varias posiciones, para afrontar la recta final de la temporada.

doble pivote inédito.

En medio brilló la inédita pareja de pivotes que formaron Sotelo y Fer López, de nuevo retrasado a la sala de máquinas. Se complementaron bien y ambos lucieron en el primer tiempo, aunque Fer perdió vuelo tras la reanudación, cuando el Betis apretó y Giráldez lo cambió por Moriba para incrementar músculo. Sotelo fue una de las mejores noticias del partido, fluido con la pelota y muy solidario a la hora de defender, demostró que puede volver a ser un jugador importante (y más ahora con la lesión de Miguel Román) si es capaz de mantenerse enchufado.

un extraño trío.

No menos novedoso fue el trío del frente ofensivo (Durán, Jutglà, Hugo Álvarez) con sorprendente ausencia de Borja Iglesias (previsiblemente por cansancio), pese a estar el santiagués sancionado para el partido del jueves contra el Olympique de Lyon. Jutglà hizo el quinto del curso (todos en LaLiga) y se movió con inteligencia en el área bética, dando a los de Pellegrini importantes quebraderos de cabeza. Durán derrochó energía y trabajo aunque falló en la ejecución, y Hugo tuvo momentos de brillo y colaboró en defensa hasta que el empuje del Betis lo engulló en el segundo tiempo.

reacción bética.

Viendo que el partido se le escurría entre las manos, el Betis salió en tromba al descanso con la fortuna (como antes el Celta) de encontrar el empate al poco de echar el balón a rodar. Lo firmaron, en una hermosa acción mal defendida por Mingueza y Marcos Alonso Aitor Ruibal y Bellerín. Ruibal, que hizo sufrir anoche tormento a Mingueza, sirvió una balón ganador a Bellerín que el catalán puso sutilmente fuera del alcance de Radu.

cambios energéticos.

Los cambios de Giráldez menguaron el dominio verdiblanco y proporcionaron energía al Celta en un momento complicado. Pudo incluso el equipo vigués marcar por medio de Borja Iglesias, que necesitó tres remates para perforar la portería de Valles para ver como se le anulaba luego (correctamente) el tanto por fuera de juego.

otra vez radu.

Con el Betis estrechando el cerco en los minutos finales, apareció otra vez providencialmente Radu para evitar la derrota con dos paradones a tiros de Aitor Ruibal y, con el tiempo casi ya cumplido, y Bakambú.

Vía: Faro de Vigo