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Unzué-Goiko: Reencuentro culé en Pamplona

Se formaron en Osasuna, despuntaron en El Sadar, ficharon por el Barça y ahora ejercen de técnicos

Juan Carlos Unzué, entrenador de porteros del FC Barcelona, y Jon Andoni Goikoetxea, segundo técnico de Osasuna, se encontraron el domingo sobre el césped del estadio en el que despertaron hace dos casi décadas el interés de Johan Cruyff. Si sus vidas han seguido muchas veces caminos paralelos, anteayer sus caminos se cruzaron por primera vez en el estadio en el que despuntaron. Era la primera vez que, con equipos diferentes, se medían en el viejo El Sadar, hoy Reyno de Navarra.

Antes del inicio del partido, se encontraron sobre el césped charlando de las cosas que acostumbran a hacer los amigos: "De todo y de nada -como dice Goiko-. De la situación de los dos equipos, del calendario, de las familias y de poco más porque no hubo mucho tiempo".

Su relación se remonta al 1977 cuando uno jugaba en el infantil del colegio de San Agustín y el otro en el del Rochapea, ambos en Pamplona. Se convirtieron en amigos "años más tarde, en las categorías inferiores del Osasuna" al coincidir alguna temporada en el equipo juvenil (Goiko es un año mayor que Unzué) y en el primer equipo. Luego llegó la oferta del Barça que cambió sus vidas: Cruyff se los llevó a los dos al Camp Nou.

"Aún recuerdo el viaje en coche de Pamplona a Barcelona, el acto de la firma y las fotografías de SPORT en la entrada de oficinas con la bandera del Barça y encima de un par de motos que había fuera", dice Unzué. "Luego nos fuimos de vacaciones a Torremolinos con las novias, Iñaki Ibáñez, Pedro Arozarena y Angel Martín González", agrega.

El destino, sin embargo, les separó porque Cruyff decidió que Goiko se fuera un par de temporadas a la Real Sociedad en contraprestación al fichaje de Bakero y Txiki. "Estuvimos juntos sólo el día de la presentación porque uno se quedó y el otro se fue", comentan. Unzué jugó un par de temporadas en el Barcelona después de las cuales se hartó de chupar banquillo y forzó su salida a Sevilla. Unzué se fue del Camp Nou el mismo verano en el que Goiko llegaba de Anoeta. "La relación se ha mantenido desde la distancia. No necesitamos hablar mucho para mantener viva la amistad. Existe independientemente de las veces que nos veamos. Tampoco es que hablemos mucho por teléfono. Andoni es introvertido y no le gusta el teléfono. Cuesta arrancarle palabras", dice Unzué.

Goiko recuerda que a Juan Carlos "es una persona muy querida en Pamplona" y que ambos mantienen una profunda amistad que les ha llevado a conocer sus respectivas familias. "Juan Carlos es un tío abierto, un estudioso del fútbol. Al retirarnos del fútbol nos sacamos el carnet juntos en Pamplona hasta que se fue como ayudante de Rijkaard en Barcelona. Tiene muchos conocimientos. Se encuentra muy a gusto en Barcelona porque ha encontrado un grupo majo con Eusebio, con Txiki y con Rijkaard, de quien dice que es un fenómeno", relata Goiko.

Después de colgar las botas, ambos se han pasado a los banquillos aunque ninguno de los dos como primer entrenador. Juan Carlos Unzué se está sacando el carnet nacional; Andoni Goicoetxea actúa como segundo de Cuco Ziganda, un duo que se estrena esta temporada en Primera División. "Ahora está en la situación ideal. Goiko es introvertido y no creo que se sienta demasiado cómodo en según qué situaciones. Además, él ya ha tenido todo el protagonismo que su ego puede requerir. Con Cuco forman una pareja ideal porque son compatibles y no creo que la opinión de uno tenga más peso que la del otro. Apuesto que seguirán así muchos años y estarán en equipos importantes", comenta Unzué.

El pasado domingo vivieron un reencuentro muy especial que les sirvió para recordar un camino recorrido casi totalmente en paralelo.