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El tridente del Barça sigue el ritmo de la MSN

Lewandowski, Lamine Yamal y Raphinha han fabricado 124 goles, mientras que Messi, Suárez y Neymar alcanzaron los 200 tantos

FC Barcelona - Borussia Dortmund: El gol de Lamine

Lamine fue el encargado de cerrar el marcador ante el conjunto alemán / Telefónica

Jordi Gil

Jordi Gil

Las comparaciones entre el Barça de Hansi Flick y el de Luis Enrique del 2015 cada vez son más certeras. La impronta de juego vertiginoso es parecido, así como la eficacia de los tridentes ofensivos. Aunque aún están lejos de la MSN, Lewandowski, Lamine Yamal y Raphinha están dejando unas sensaciones similares por su capacidad de acierto ante la portería contraria.

Messi, Suárez y Neymar hicieron historia en la temporada 2015-16 generando 200 goles. Fue el mejor tridente de la historia del club blaugrana. Messi participó en 64 dianas (41 goles y 23 asistencias), Luis Suárez en 82 (59 goles y 23 asistencias), mientras que Neymar estuvo en 54 (31 goles y 23 asistencias).

Un equipo que se amoldó a las características de los tres monstruos que tenía por delante. Luis Enrique, a partir de la crisis con Messi a inicios del 2015 en Anoeta, cambió el chip y jugó sus bazas con la MSN. Con Busquets, Iniesta y Rakitic en el centro del campo como lanzadores, el Barça disfrutaba de unas transiciones muy rápidas con las que hacer daños a los rivales.

El tridente de Flick frente a los de Bayern y Real Madrid y a la MSN

El tridente de Flick frente a los de Bayern y Real Madrid y a la MSN / MARC CREUS

Los sucesores

Aunque no tiene un apodo como la MSN, Lewandowski, Lamine Yamal y Raphinha, van camino de hacer historia como pasó con el tridente del 2015. En la presente temporada han participado en 124 goles, repartidos de la siguiente manera. Lewandowski se ha implicado en 42 tantos (Pichichi con 40 goles y 2 asistencias), Raphinha acumula 50 (14 goles y 18 asistencias), así como Lamine Yamal con 32 (14 goles y 18 asistencias).

Quedan ocho jornadas de Liga, la final de la Copa del Rey y podrían disputarse hasta 4 partidos más de la Champions League en caso de que el FC Barcelona alcance la final del 31 de mayo en Múnich. El tiempo es limitado, pero las expectativas son máximas.

Raphinha y Lewandowski mandan en la carrera por el 'pichichi' de la Champions

Raphinha y Lewandowski mandan en la carrera por el 'pichichi' de la Champions / AP

Alcanzar los 200 goles parece imposible, pero este tridente está manteniendo una constancia que invita a pensar que puede quedarse muy próximo. Hansi Flick, el técnico, ha logrado que estén en un buen estado de forma y lleguen frescos a la recta final.

El entrenador alemán ha dado muchos respiros a Lewandowski para que a sus 36 años esté en buenas condiciones para los partidos importantes. Raphinha también ha tenido su momento de descanso al volver del último parón internacional con Brasil y quien menos ha requerido de parar es Lamine Yamal, quien a sus 17 años tiene un físico privilegiado y su crecimiento le permite aguantar bien los partidos.

El comodín de Ferran Torres

Flick tiene una ventaja muy grande si debe rotar a algún miembro del tridente. Ferran Torres tiene la capacidad de adaptarse a cualquiera de los tres puestos del ataque y su capacidad goleadora de esta campaña es muy remarcable con 16 goles anotados.

El Barça de Flick, como el de Luis Enrique, también tiene a excelentes asistentes desde la segunda línea. Olmo, Gavi o Fermín desde la media punta, Frenkie de Jong o Pedri en el pivote tienen mucha visión de juego, igual que el actualmente lesionado Marc Casadó.

En Dortmund conocen bien la voracidad  del 'tiburón' Ferran Torres

Ferran Torres está viendo puerta con facilidad / Valentí Enrich

El papel de los laterales también es muy relevante en un equipo total. Koundé y Balde imprimen un ritmo frenético en sus subidas al ataque ya sea para ensanchar el campo o ellos mismos dar la asistencia hasta el punto incluso de disparar a puerta. Flick les anima a que chuten y lo prueben, aunque no sea su virtud más destacada.

Este Barça invita a soñar por ser muy compensado. Desde la solvencia atrás con Cubarsí e Iñigo Martínez hasta la puntería en ataque del tridente, pasando por la calidad de Pedri en el centro del campo.