VELADAS SONORAS
Sidonie: “Cruyff era nuestro Dios Apolo y tenía todo para ser un referente”
La banda catalana ha lanzado nuevo trabajo, que lleva por título ‘Catalan Graffiti’, y lo presentará dos noches consecutivas en la sala Apolo los 26 y 27 de febrero tras agotar todo el papel en Madrid la semana pasada. Serán dos veladas con grandes dosis de música, erotismo y un desparpajo marca de la casa. SPORT se sentó con Marc, Axel y Jess para hablar de su carrera y sus pasiones deportivas, entre las que se encuentran el Barça, el Europa y el Sant Andreu. ¿Saltarán chispas?
Siempre empezamos estas entrevistas con idéntica pregunta. Deportivamente hablando, si tuviesen que hacer un paralelismo, ¿en qué momento se encuentra Sidonie?
(Marc Ros, cantante y guitarra) El momento es que estoy entre uno del Europa, Axel, y uno del Sant Andreu, Jess, y es un sinvivir. En el local de ensayo hay peleas y polémicas y es muy violento (risas). (Axel, batería) No estoy de acuerdo, somos dos aficiones rivales que viven en armonía. Veo a Sidonie como un equipo que lleva años en Segunda y siempre estuvo cerca de ascender. Somos la eterna promesa que pudo ir a Primera porque jugamos muy bien, pero no alcanzamos el objetivo que no es otro que estar en Champions y, si se puede, ganarla.
Comentaba Axel que todavía no están en Primera.
(Marc) Esto ayuda a ser consciente de saber quién eres y a tener las mismas ganas de luchar que al principio. La ilusión de sacar buenos discos, hacer grandes canciones y dar conciertos brutales se mantienen porque debes lucharlo. (Axel) Entendiendo que estar en Primera es un privilegio reservado para pocos. Si recorres la trayectoria del grupo son muchas las ocasiones en las que se nos ha exigido, o nos hemos autoexigido, seguir creciendo y llegar a la Champions de la música.
Marc, ¿cómo se lleva mediar entre uno del Europa y uno del Sant Andreu? La rivalidad entre los dos equipos de Barcelona es máxima.
(Marc) Lo bonito de mediar entre estos dos es que hace que la cosa se mantenga viva. Lo de ser un trío hace que la relación personal funcione tras tantos años. Es difícil, pues siempre hay que mediar.
Axel, ¿qué tiene el Europa?
No heredé la pasión por familia. Soy culé de toda la vida, pero he vivido el desencanto del fútbol de primer nivel y del Barça como una entidad tan grande. Me desvinculé de esa emoción que tenía y cuando me mudé a Gracia, donde está el Nou Sardenya, paseaba con mi hija Gala y entramos a un partido del femenino. Pude conectar con algo que hacía tiempo no lograba del fútbol: la verdad. Sentí la necesidad de hacerme socio. No voy tanto como me gustaría, pero me une al barrio y lo disfruto con mi hija. El Europa promueve valores éticos como el no racismo, no homofobia, no fascismo y debe aplicarse a todos los clubes del mundo; me devolvió las mariposas en el estómago.
Jess, ¿qué tiene el Sant Andreu?
(Jess Senra, bajo) Llevo toda la vida viviendo en ese barrio y con ocho años me hicieron una prueba, pero era malísimo. Me encantaba el fútbol hasta que se me puso una guitarra delante y me alejé. Me llamaban ‘Lobito’ porque corría por el extremo, pero perdía la pelota y seguía corriendo sin ella.
Marc, ¿cómo se define futbolísticamente?
Soy muy mal culé. De lo peor, soy un barato que se engancha al final de temporada con los grandes partidos. Me gusta el fútbol y la Serie A porque adoro Italia. El otro día disfruté con un Milan-Fiorentina y me fijo más en las camisetas, el público, los estadios, los cánticos, los peinados, lo del Júnior detrás del apellido. Mi equipo es el Inter y creo que los culés somos algo aburridos. (Axel) Me uno al Barça cuando juega bien y sé que ganará. Hace tiempo decidí no pasarlo mal con algo de lo que me había desconectado. Marc y yo nos desvinculamos un poco del Barça y Jess nos informa.
¿Jess ejerce de SPORT en Sidonie?
(Marc) Así es, pero se ha reconvertido porque cuando lo conocimos era colchonero. (Jess) Mi familia era del Atlético y me daban la chapa. De pequeño era del Barça, pero mi familia estaba todo el día con el Atlético y, cuando me puse a tocar, me alejé del fútbol. El cambio vino cuando nos invitaron a tocar a Londres en la final de Champions de Wembley y ahí regresó mi pasión por ser culé.
Detecto una relación de amor y, no sé si diría odio, con el Barça.
(Marc) Odio no. Nos pasa algo que es muy catalán, muy barcelonés. Es algo más social que deportivo y me sucede con Barcelona que, a veces, la quiero y otras la detesto. Por nuestras venas corre sangre azulgrana y es potente y social ser del Barça. (Axel) Más que amor-odio me enfadé con el Barça por hacerme perder el tiempo lamentando derrotas. Es algo que no puedes controlar y me enervaba. Lo noté cuando se fue Guardiola. Me enfadaba el estar agobiado, decepcionado, hundido. Era absurdo.
Mucha gente conoce a Sidonie y algunas canciones son himnos.
(Marc) Somos populares o ‘conocidillos’ en según qué ambientes. Vamos a un restaurante y pasamos desapercibidos. Hemos salido con famosos y esa vida es dura. Robbie Williams no puede cenar por Londres, aunque no nos pasa. Molesta ir a un restaurante y que pongan canciones tuyas pensando que te gustará y es lo contrario. No tiene por qué gustarte cenar mientras escuchas tu música, aunque se agradece la intención. (Jess, bajo) Hubo una época en la que pegamos fuerte y en los bares la gente nos señalaba lo que era un efecto pecera incómodo. También han puesto canciones de otro grupo y hemos alertado de la metedura de pata.
¿Cuál es su relación con el deporte a diario?
(Jess) Me he vuelto un loco de la NFL. A nivel bestia. Al principio pensaba que era un tostón, pero un día hice clic y me casqué toda la temporada. Y alpinismo. (Marc) El deporte de ser cantante es de alto riesgo, no me da tiempo para más y me trago cualquier cosa que entretenga. (Axel) Somos deportistas de élite como dijeron los León Benavente en esta sección porque nos vaciamos en el escenario. Nuestro deporte es el único que se puede practicar con una cerveza al lado, lo cual desacredita los parámetros de lo correcto. (Marc) Algún pitillo cae en la media parte. También tuvimos relación con el Valencia en 2003 pues Toyota, su patrocinador, escogió nuestra canción ‘On The Sofa’ durante esa temporada y coincidíamos con los jugadores.
Su nuevo disco ‘Catalan Graffiti’ está escrito en catalán y es una apuesta valiente.
(Marc) Las canciones son menos agresivas, más plácidas. Mi voz suena más escuchable que el anterior, que era más picudo. Son canciones sencillas de amor y quizá el catalán ayudó a suavizarlas. Transmitimos que nos moriremos todos y tenemos que ser felices y divertirnos lo que podamos.
Sus conciertos son catárticos, potentes.
(Marc) Puedes ir a un acústico y sentir idéntica potencia. Sidonie añade el erotismo que se echa en falta en otros conciertos. Si voy a un bolo y vuelvo a casa sin ganas de follarme a esa banda es que no se me han ganado. El erotismo es un arma de comunicación. (Axel) Arreglarse es un compromiso y es importante buscar la felicidad del público. Tratamos de tocar cada vez mejor, poner más carne al asador y que la gente se aísle de movidas y salga de nuestro concierto más feliz de cómo entró.
Jess, ¿qué aportan las colaboraciones?
Alguna pesadilla, pero es bueno compartir momentos y canciones con otros artistas y entender su punto de vista, unir mundos y crear algo único. Hemos hecho grandes colaboraciones, la de ‘Fascinado’ fue maravillosa. (Axel) Nuestras relaciones se limitan a encontrarte con gente de casualidad en camerinos y en muchos casos son conversaciones efímeras, lo cual hace que eches de menos conocer más a ese amigo. Al trabajar con artistas en un estudio descubres cosas bonitas.
Marc, ¿cómo ve a la industria musical?
(Marc) Hablemos de las enfermedades mentales de músicos que se están retirando en los últimos tiempos por no poder lidiar con el calendario porque se les obliga a dar muchos conciertos. Al no venderse discos hay que explotar el directo. Está mal montado y no me extraña que la gente se chale porque con royalties justos y conceptos bien apañados la cosa mejoraría. Nos han engañado. Saludos al patrocinador del Barça que no hace ningún favor a la música. (Axel) La música en directo está en un buen momento y hay grupos que se ganan la vida, pero antes se valoraba tu trabajo con la venta de discos y vivíamos de los conciertos y los discos, pero ya no. Si tenías una tienda y vendías croissants y pan de payés, llegó un día en el que dijeron que debías mantener el negocio solo con croissants porque el pan de payés no se vendía: los croissants son los conciertos. Se nos tensiona demasiado y te expones al bloqueo.
¿Qué deportista ha sido referencia para ustedes?
(Marc) Cruyff ha sido el futbolista más increíble que he visto. Lo tenía todo para ser un referente. Guapísimo, con un pelo espectacular, estilazo, era nuestro Dios Apolo. De pequeño le esperé en el Camp Nou y conseguí su firma. Modric es el madridista que más he admirado. (Axel) Sólo tengo un autógrafo de un jugador del Barça que es ‘Tarzán’ Migueli. Y Federer es referente por su elegancia. (Jess) Me encantaba ‘Lobo’ Carrasco por su estilo tan fino y su flequillo perfecto. De pequeño cogía el SPORT y recortaba sus fotos para forrar la carpeta.
Federer y Nadal siempre salen.
Nadal y sus camisetas sin mangas no son referente porque siempre escogía las opciones más feas. Alcaraz ha heredado el ‘feísmo’ porque sus uniformes son espantosos. En tenis se necesitan unos mínimos y evitaría colores flúor y camisetas sin mangas. (Axel) Somos más del estilo de Björn Borg, Boris Becker y de Roger Federer.
Pudieron ser el grupo más odiado de la historia por culés y argentinos. ¿Qué pasó con Messi?
(Marc) Casi lo atropellamos. El conductor de la furgoneta iba por la calle Marina y Messi se nos cruzó en un paso cebra y tuvo que esquivarlo. La historia del Barça sería diferente y la nuestra peor, porque estaríamos en la cárcel.
Marc, ¿es cierto que habló con Maradona por teléfono?
(Marc) Años atrás, en las casas, había las famosas Páginas Amarillas con los teléfonos de cualquiera. Busqué el de Maradona y llamé a su casa de Barcelona. Se puso un señor que se quedó callado unos segundos y me dijo “el Diego no se encuentra”, pero estoy convencido de que era él. Y lo mantendré hasta que muera porque seguro que era Dios (risas).
¿Qué metodología tienen para componer?
(Marc) Hago horario de oficina. Mi filosofía es levantarme temprano y a las cinco de la tarde ‘plego’. No se aparecen las musas, así como así, aunque hay días que estás más inspirado.
¿Cómo ven al Barça de Flick?
(Marc) Ilusionante. (Axel) Nos ha dado motivos para estar ilusionados. Se ven partidos entretenidos que gustan al culé. Si hemos sacado disco en catalán es para defender nuestro idioma, comparable a que el vestuario del Barça hable más catalán que nunca. Mola escuchar a tantos futbolistas cuidando nuestro idioma.
¿Qué veremos en el doblete de la Apolo de Barcelona los 26 y 27 de febrero?
(Marc) A la banda en estado puro. En salas es donde mejor se sienten nuestros conciertos y son importantes para entender nuestra carrera. No entendíamos presentar el disco sin pasar por Apolo.
¿Qué mola más, ser teloneros de Leiva o de los Rolling Stones?
(Marc) Es una pregunta desagradable (risas), pero nos encanta telonear a gente que admiramos. Lo de los Rolling nos gustó mucho, pero en Leiva me lo pasé igual de bien.
La última, ¿qué sonaba en el coche de sus padres?
Estilos variados, desde Joan Manel Serrat a el pianista Richard Clayderman pasando por David Bowie y José Luís Perales.
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