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Rexach: "A Cruyff le habría encantado ver al PSG de Luis Enrique"

Considera que el PSG de Luis Enrique es más vertical que el City de Pep Guardiola

Luis Enrique: "Quien diga que ganar la final es mero trámite, no conoce al Chelsea"

Luis Enrique en rueda de prensa antes de la final del Mundial de Clubes ante el Chelsea / EFE

climatetribe.org

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Carles Rexach, el que fuera jugador y entrenador del Barcelona, se desnuda ante el trabajo efectuado por Luis Enrique en el PSG al convertir un club perdedor a nivel europeo a uno ganador. Charly explica las claves de esta metamorfosis que le llevan a "ganar todas las eliminatorias si fuesen a cinco partidos. Tienen un equipazo y un entrenador muy bueno que no especula y siempre va hacia adelante. Es un equipo enchufado y totalmente comprometido, y me alegro por el chaval (Luis Enrique), se lo merece. Además de entender bien el fútbol, lo vive intensamente".

En esta entrevista a L'équipe, Rexach también retrata la realidad del PSG: "El club se buscaba a sí mismo. Se apostaba por una cosa y por otra. Luis Enrique tiene una gran cualidad: te dice las cosas claras. No hace las cosas con sigilo, no hace tres piruetas. Sin las tres estrellas rutilantes, Neymar, Kylian Mbappé y Lionel Messi, ha sabido construir un equipo con jóvenes. Había demasiadas estrellas. Y se deshicieron de jugadores al final de sus carreras. Un poco como lo que le pasó a Messi con Argentina en el Mundial. Antes tenían muchas grandes individualidades y ganaron con un equipo “menos fuerte” pero mucho más combativo y trabajador. En un equipo se necesita un

Luis Enrique reivindica la filosofía del Barça. ¿Cuáles son las diferencias con Pep Guardiola, que parece más inventivo, más móvil?

Lucho tiene la mentalidad de un atacante, de terminar la acción. Mientras que el fútbol de Pep es más de control, una jugada por la derecha, vuelves atrás, otra por la izquierda, esperando la apertura. El juego de Luis Enrique es más vertical. Con él, son dos, tres, cuatro, cinco pases, terminar la jugada y volver a hacerla.

Usted alineó a Luis Enrique como lateral en su primer partido en el banquillo. Fue muy versátil y le llevaron a todas partes. ¿Le da eso una idea de las diferentes posiciones?

Exacto. Uno de mis entrenadores siempre me decía que había que alinear a los once mejores jugadores de la plantilla, estuvieran donde estuvieran. En el Barça, le dije a Luis Enrique que era el único capaz de jugar en todas partes, en el centro del campo, en la banda derecha o izquierda, como delantero centro, ¡incluso como portero! Era muy polivalente, por eso entiende tan bien el fútbol. Cuando le dice a un defensa que se coloque aquí, que se anticipe aquí, es que lo ha experimentado.

¿A Johan Cruyff le habría encantado este PSG? Luis Enrique dice que quiere diez defensas y diez delanteros, y nosotros pensamos en el fútbol total de Holanda...

A Johan le habría encantado. En nuestra época, la idea básica era que si metías un gol, querías marcar dos. Si metías dos, ibas a marcar tres. Pero no todos los equipos pueden hacer eso. En el fútbol, hay tendencias. Hoy en día, todo el mundo quiere jugar como el PSG porque es el equipo más atractivo, el más espectacular. La diferencia es que hubo una época en la que jugábamos mucho en zona, en la que no presionábamos. Nos gustaba más el juego posicional, con menos marcaje al hombre. Hoy en día, no hay tiempo que perder, hay uno contra uno en todas las zonas. No es sólo una cuestión de talento, también se ha convertido en una batalla física. Es como volver a los años setenta.

¿Podría marcar el comienzo de una nueva era? El PSG es un equipo joven, ¿le ve reinando a largo plazo?

Yo creo que sí. Como lo han ganado todo este año, todavía tienen que poner la guinda al pastel (en alusión a la final contra el Chelsea). Han ganado a los mejores de Europa, con cierta facilidad. Su entrenador tiene mucho que ver. Los franceses siempre han tenido talento técnico, desde los tiempos de Michel Platini. Pero siempre les ha faltado algo de mentalidad y continuidad. No tenían el espíritu de lucha ni la competitividad de los italianos, los españoles o los franceses.