ANÁLISIS SPORT
FC BARCELONA
Los pecados del Barça en Lisboa
El equipo estuvo vendido en demasiadas ocasiones en Da Luz y la línea ha perdido fiabilidad y eficacia con la baja de Iñigo; el Benfica pudo matar buscando espacios a la contra en la segunda parte

Champions
La absoluta locura que se vivió en el Estadio da Luz fue una bendición para el espectador. Para el culé, sobre todo. Y para los jugadores azulgrana, que acabaron con la adrenalina por las nubes y viviendo un clímax de éxtasis difícilmente comparable a nada.
Menos satisfechos acabaron ambos técnicos, lógicamente. Sus equipos encajaron cuatro y cinco tantos, respectivamente, y eso es un indicativo de que hubo muchos desajustes a nivel defensivo. Muchísimos.
Y si en muchas fases de la temporada hemos elogiado a Flick y al Barça por su interpretaciión milimétrica de cómo tirar la línea defensiva y hacer una presión armónica, ayer se produjeron muchas lagunas. Demasiadas. Más allá de la actuación de Szczesny, que condicionó mucho a su equipo con una salida completamente a destiempo y un penaltique solo lo fue en intención.
LA AUSENCIA DE IÑIGO
Para empezar, es inevitable hablar de la baja de Iñigo Martínez. El de Ondarroa ha entrado en otra dimensión este curso con Flick. Y el tándem que ha formado con Cubarsí en la mencionada línea alta ha sido verdaderamente notable. Riesgos, muchos. Y éxito en un primer tramo de temporada de récord en cuanto a dejar en fuera de juego a los rivales.

Jules Koundé celebra un gol del Barça junto a Iñigo Martínez / Javi Ferrándiz
Lo vivido anoche en el Estadio Da Luz fue un chute de emociones para un Hansi Flick que, obvio, no pudo terminar contento 100% porque su equipo no gobernó el encuentro durante demasiados minutos. Y porque una de sus señas de identidad, ese ir a presionar arriba y esa línea adelantada, no se llevó a la práctica de forma acompasada. Y eso derivó en un sinfín de espacio a la espalda. Y en una sangría que el Benfica supo aprovechar.
DESENTENDIMIENTOS Y ERRORES TÁCTICOS
En el primer gol todo pasó muy rápido. Apertura a la izquierda, Koundé no tapa a Álvaro Carreras y Pavlidis remata de primeras dentro del área pequeña. En el segundo, balón largo a la espalda y Szczesny y Balde no se entienden. El polaco no se impone (hubiera llegado para rechazar si el defensa no se hubiera cruzado por delante) y Pavlidis vuelve a vacunar. En el tercero, el penalti de 'Tek'. Sin contacto, pero con intención. En el cuarto, otro desajuste que deriva en el tanto en propia de Araujo.

Araujo ante el Benfica en Champions / Javi Ferrándiz
Y no solo eso. En la segunda mitad la espalda de Ronald y de Koundé fue un agujero tremendo. Cierto es que el Barça estaba ya arriesgando y volcado yendo dos abajo en el marcador. Pero sin lugar a dudas será algo en lo que insistir los próximos días. Porque una ruleta rusa como la de Lisboa es lo último que quiere Flick como tónica habitual.
- Cabreo de Lamine Yamal
- Temor en Bilbao con Nico Williams: pretemporada exprés con el Athletic pensando en el Mundial
- Alerta para Simeone ante el Barça en la Champions League: ocho apercibidos
- Las lesiones en el Barça: pierde diez días a Bernal y respira con Araujo
- En Italia, Lamine Yamal jugaría en Segunda
- Máxima tensión: el vestuario del Barça teme una guerra del Atlético en la Champions
- ¡Marc Bernal sale lesionado ante el Atlético!
- Cubarsí-Gerard Martín, la apuesta elegida por Flick para la 'guerra final' en el Barça

