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Con Lamine, todo es posible

El Barça, tras empatar en Montjuïc, deberá ganar en Milán para estar en la final de la Champions. Con un Lamine como el de ayer, soñar está permitido

FC Barcelona - Inter | El gol de Lamine Yamal

Champions

Ferran Correas

Ferran Correas

Clasificarse para una final de la Champions siempre es muy complicado. El Barça, de hecho, no lo consigue desde hace diez años. Sabían los de Hansi Flick que iban a tener un duro rival en esta semifinal en el Inter de Milán y lo pudieron comprobar en los primeros veinte minutos de partido, cuando se vieron con dos goles en contra en el marcador. El primero, de hecho, llegó cuando no se había jugado ni un minuto.

Pero este Barça de Flick no se rinde nunca. Se ha levantado muchas veces esta temporada cuando parecía que lo tenía todo perdido. Cuando repites actuaciones levantando marcadores como los de Lisboa, el Metropolitano, el del partido ante el Celta o la final de Copa contra el Real Madrid del pasado sábado no es por casualidad. Es por la ambición y el hambre de títulos de una plantilla que sueña con ganar el tercer triplete de la historia del FC Barcelona.

Factor Lamine

Y también es gracias a contar con quien es ya, con solo 17 años, uno de los mejores futbolistas del planeta. Lamine Yamal dio el susto en el calentamiento cuando se retiró antes de tiempo tocándose el abductor. Respiró la afición cuando vio que saltaba al terreno de juego y se rindió a una nueva exhibición del de Rocafonda. Tras los dos goles encajados, uno de los aspectos que debe mejorar el equipo en este tramo final de temporada, Lamine Yamal se echó el equipo a la espalda en busca de la remontada.

El gol de Lamine Yamal dio alas al Barcelona en la eliminatoria contra el Inter

El gol de Lamine Yamal dio alas al Barcelona en la eliminatoria contra el Inter / LAP

Ya lo dijo Flick tras el encuentro. El técnico alemán es poco dado a los elogios individuales, pero no se los guardó en esta ocasión. “Lamine nos ha enseñado el camino que debíamos seguir”, dijo. Así fue. Un golazo para meter al Barça en el partido y jugadas espectaculares durante todo el encuentro para meter miedo en toda la defensa rival. Pudo irse a casa con un ‘hat-trick’, pero la madera se alió con Sommer en dos ocasiones para negarle otro gol al genio de Rocafonda, que al final del partido recibió una camiseta con el número 100, los partidos que lleva jugados ya en el primer equipo del Barça sin haber llegado todavía a la mayoría de edad.

El empate final deja la eliminatoria abierta para la vuelta, que se jugará el próximo martes en el Giuseppe Meazza. Lo tendrá complicado el Barça para meterse en la final de Múnich. Deberá mejorar en defensa para no volver a encajar tres goles, pero se encomendará de nuevo a Lamine. Los aficionados del Barça, y también los del Inter, saben que con él sobre el terreno de juego puede pasar cualquier cosa.

Con Lamine y con la ambición de un equipo que en este 2025 solo ha perdido un partido. Ha disputado en lo que llevamos de año 29 encuentros y solo cayó ante el Borussia Dortmund en Alemania en un encuentro que empezaba con un marcador favorable de la ida de 4-0. El Barça se puede permitir seguir soñando con el triplete. En Milán, deberá ganar para meterse en la final de la Champions. Antes, el sábado, debe ganar ante el descendido Valladolid para mantener al Real Madrid a raya en la Liga.