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FC BARCELONA

Lo de Gerard Martín ya no es un invento: "Lo bueno está por venir"

El jugador de Esplugues firmó ante el Alavés un partido muy serio en una posición que solo imaginó Flick para el primer equipo

Gerard Martín repasa con SPORT su dos temporadas en el primer equipo / Joan Represa

Víctor González

Víctor González

Gerard Martín como central zurdo. Quién lo iba a decir. Lo que comenzó como una idea puntual de Hansi Flick para salir del paso se ha convertido en una de las novedades tácticas que puede ser de lo más relevante para este Barça.

Flick llevaba meses meditando la posibilidad. La marcha de Iñigo Martínez a Arabia Saudí dejó al equipo sin un central con salida natural por la izquierda, una pieza clave en su modelo. Y fue entonces cuando el alemán empezó a imaginarse al ex del Cornellà. Su buena conducción y su golpeo preciso —como demostró de manera sobrada en la pasada semifinal de Champions en el Giuseppe Meazza, con dos asistencias ante el Inter que casi valen una final de Champions— abrían una puerta a una nueva realidad para el canterano, cuyo rol hasta la fecha se ceñía solo a suplente de Balde.

En pretemporada Flick lo probó, como decíamos, como un recurso. Iñigo tan solo pudo jugar unos minutos en el primer partido de la gira, pero después unas molestias le apartaron del resto de la preparación en tierras asiáticas. En ese momento nadie sospechaba, ni el alemán, la marcha definitiva del de Ondarroa, pero su ausencia esos días abrió un hueco que permitió ensayar internamente la nueva posición de Gerard.

El técnico esperó al momento adecuado para presentarlo en partido oficial, tras meses y parejas de centrales que han rotado sin descanso sin encontrar la solidez que mostraron Cubarsí e Iñigo la temporada pasada. Finalmente, en la pasada jornad, la 13 frente al Athletic Club, llegó la hora de la verdad y contra el Alavés, este sábado, Flick repitió el plan.

Datos defensivos

  • Entradas: 5 (4 ganadas)
  • Intercepciones: 1
  • Despejes: 5
  • Recuperaciones: 2
  • Duelos en el suelo: 8 (7 ganados)
  • Duelos aéreos: 5 (3 ganados)

Datos con balón

  • Pases precisos: 103/111 (93%)
  • Pases en campo rival: 40/48 (83%)
  • Pases en campo propio: 63/63 (100%)
  • Pases largos: 5/10
  • Toques: 128 (defensa con más intervenciones del equipo)

Lo que vio confirmó definitivamente sus intuiciones. Gerard Martín ofreció una enorme capacidad para activar al equipo desde atrás, algo que el Barça no tenía desde la marcha de Iñigo. A nivel posicional estuvo atento en las coberturas, y aunque sufrió en algunas situaciones comprometidas, en la salida de balón se convirtió en un faro constante para sus compañeros.

Lo que más sorprendió en el cuerpo técnico fue la naturalidad con la que interpretó sus nuevas responsabilidades. Entendió cuándo había que romper líneas, cuándo acelerar y cuándo pausar. En una jugada que terminó siendo clave —el gol de Dani Olmo para el 2-1— se vio lo que Flick buscaba: un central capaz de eliminar la presión rival con un solo pase. Gerard recibió, analizó y filtró un balón que dejó al Alavés completamente desarmado, rompiendo hasta cuatro líneas con un toque. La ruptura al espacio de Raphinha y el servicio final al egarense no existirían sin el primer pase del catalán.

Flick quiere repetir

Una acción que resume el entusiasmo de un cuerpo técnico que, según ha podido saber SPORT, ve a Gerard como una pieza clave para los próximos meses en el centro de la zaga. El movimiento no solo mejora el juego por la izquierda, sino que además libera a Cubarsí para jugar en su perfil natural en la derecha, lo que permite una salida de balón más fluida y reduce la necesidad de ajustar constantemente la estructura defensiva.

La intención es clara: dar continuidad al experimento. El Barça llevaba meses buscando una solución de garantías para el central zurdo -de hecho, sigue siendo una prioridad de mercado y ya veremos qué pasa en la ventana de invierno-; aunque quizá lo tenía en casa sin saberlo. Gerard Martín se ha ganado la confianza de Flick para suavizar la marcha de un Iñigo que, por otra parte, ya avisó en su adiós con su mensaje de despedida al chaval: "Geriii!!! Sigue currando, lo bueno está por venir!". No se equivocaba.