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El Barça silencia San Mamés con un recital catedralicio

El conjunto de Romeu atropelló al Athletic con una demostración de recursos y envió un mensaje tras un verano movido

¡De locos! Patri Guijarro enmudeció a San Mamés con un golazo desde el centro del campo

DAZN

Dídac Peyret

Dídac Peyret

El Barça atropelló al Athletic en San Mamés con una demostración de recursos y talento. El ruido de La Catedral se transformó con el paso de los minutos en un silencio desconcertante. A cada gol azulgrana ¡fueron ocho pero pudieron ser 15! se fue cayendo el ánimo de una afición aturdida por el espectáculo. Cualquier equipo estaría tambaleándose tras las salidas de este año, pero el Barça de Romeu sigue caminando con paso firme.

En San Mamés envió un mensaje rotundo: sigue estando un paso por delante del resto a pesar de las bajas. Ni siquiera necesitó a Hansen, lesionada, ni Alexia, en el banquillo, para atropellar al Athletic desde el primer minuto. Vicky estrenó el marcador tras una gran recuperación de Salma. La acción de Paralluelo fue de las menos vistosas, pero un retrato preciso de las intenciones del Barça.

Le siguió uno de los momentos del encuentro. Uno de los goles de este arranque de temporada con un golpeo espectacular de Guijarro desde una posición inverosímil. Tan lejos estaba de Nanclares, que la guardameta estaba cómodamente instalada lejos de la portería. El balón le pasó por encima y, aunque logró tocarlo, ya era demasiado tarde.

Sin apenas darse un respiro, Pajor puso el 0-3 para dejar el partido encarado tras una asistencia mágica de Vicky. Un toque delicado que aprovechó la polaca con un control orientado de fantasía antes de superar a la guardameta. Pajor repetía antes del descanso con otra demostración de precisión.

Un Barça insaciable

El conjunto azulgrana se tomó la segunda parte como si empezara un nuevo partido y a los pocos minutos Kika ya había puesto el 0-5. El conjunto de Romeu se lo pasó en grande en la segunda mitad, sobre todo una Aitana que se divirtió buscando los ángulos imposibles de la portería.

Marcó dos goles, al igual que Vicky, protagonista de otro doblete, y se sumó a la fiesta Pina. Solo Zubieta, con un remate desde su casa, rompió el silencio de San Mamés. El Barça envió un mensaje con un recital catedralicio.