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EL PERFIL

¿Encajará Joan Garcia en el Barça de Flick? Pros y contras del mejor portero de LaLiga

Joan Garcia deberá acostumbrarse a estar permanentemente en el alambre y salir de su zona de confort. Así ven su evolución algunos formadores que trabajaron con él

Joan García sigue sin descartar su llegada al Barça

SPORT TV

Dídac Peyret

Dídac Peyret

El fichaje de Joan Garcia (24 años) ha generado consenso por su condición de oportunidad. No había en el mercado un portero de su potencial que costara 25 millones y el Barça se ha anticipado a una cuestión estructural: asegurarse el futuro de la portería. "Todo hace pensar que será un portero de nivel mundial", aseguró Guardiola hace unos días.

"Es un portero muy completo. Tiene los conocimientos y el dominio para saber qué decisiones tomar según el momento del partido. Domina los espacios, la espalda, el juego aéreo y tiene muchos reflejos", señaló N'Kono a SPORT hace menos de un mes.

Joan Garcia ha sido para muchos el portero más decisivo de la LaLiga 2024-25, pero la gran pregunta es si encajará en el Barça de Flick. Es una cuestión legítima porque el meta vivirá un cambio sustancial a muchos niveles.

De entrada, pasará de jugar de un equipo que luchaba por la salvación a hacerlo en el campeón. Es un cambio brusco sobre todo porque deberá adaptarse a un estilo completamente distinto. Acostumbrado a jugar en un Espanyol que defendía cerca del portero, deberá ajustarse a un equipo con la línea más adelantada del mundo. Joan pasará de recibir en cada encuentro un gran número de disparos, a tener que ser decisivo con un volumen de remates bajísimo. Pero, ¿qué tipo de portero ficha el Barça y cuáles serán sus grandes retos?

El uno contra uno: el vaticinio de Valdés sigue vigente

En su rueda de prensa de despedida, Víctor Valdés fue contundente cuando le preguntaron qué cualidades debía tener el portero del Barça. "Se habla mucho de juego de pies, pero nosotros siempre trabajamos el uno contra uno porque el portero del Barça debe ser el mejor en eso. Nadie habla de esto y como portero me gustaría destacarlo", apuntó. Una situación que no ha cambiado en el Barça actual. La apuesta por el fuera de juego hace que, si se logra romper, el delantero a menudo se mide al portero con tiempo para poder decidir y sin apenas estar condicionado por el defensa.

Son situaciones donde el guardameta se la juega con todo en contra y que a menudo exigen un milagro. Joan Garcia deberá salir de su zona de confort para rendir en el Barça, pero tiene condiciones para marcar diferencias en este tipo de acciones. Lo ha demostrado con el Espanyol, esta temporada, siendo un portero agresivo para condicionar a los delanteros en situaciones de uno contra uno. A favor le juega su envergadura (es un portero de más de metro noventa), valentía, flexibilidad y reflejos.

Una de las jugadas que Joan ha convertido en marca registrada es tirarse a los pies del delantero. Su catálogo de recursos en el uno contra uno recuerdan al Dibu, sobre todo por su habilidad para usar los pies y las piernas para sacar balones imposibles. Al igual que al argentino, esta agresividad, en ocasiones le ha jugado en contra al no medir sus salidas y estar más expuesto.

El paradón de Joan García ante el Girona

El paradón de Joan García ante el Girona / La Liga

Dentro de la portería: ángulos imposibles bajo palos

El Espanyol ha sido esta temporada el segundo equipo de LaLiga que ha defendido más bajo. Es un dato que ayuda a explicar el contexto en el que ha jugado y cómo ha contribuido a que haya jugado muchos minutos pegado a la línea. Su respuesta ha sido espectacular porque es un portero muy explosivo de piernas, capaz de llegar a ángulos inverosímiles. Un portero que maneja muy bien situaciones imprevistas gracias a sus reflejos.

Además, es decisivo en un aspecto clave: las segundas opciones. Su capacidad de reacción le permite ser capaz de encadenar varias acciones de mérito. Es un factor que puede marcar diferencias en un Barça, que juega muy al límite y concede ocasiones muy claras. Entre las cosas a mejorar en el juego dentro de la portería el propio Joan apuntó en una entrevista al 'Tot Gira': "algunas acciones técnicas de impulso y cómo blocar el balón en algunas estiradas”

Sus referentes y el detalle de las mangas cortadas

Joan reconoce que le marcó mucho compartir vestuario con Diego López, del que copió algunos gestos. "Le veía llegar el primero a los entrenamientos y marcharse el último. Él le formó, le enseñó el oficio. Es su mejor espejo", recordaba N'kono en 2024.

El meta de Sallent se fija también en Oblak, Courtois y Alisson, aunque creció viendo a Casillas y Víctor Valdés. Con Iker comparte un elemento estético: se corta las mangas. "Me gusta jugar con manga corta, siento que juego más liberado", asegura.

El juego aéreo: 1,91 por explotar

Joan es un portero moderno porque es muy ágil, a pesar de su envergadura (mide 1,91). Unas condiciones que le dan una gran ventaja en el juego aéreo, a pesar de que no siempre las explote. La posición baja de la defensa del Espanyol le ha permitido a menudo poder quedarse dentro de la portería, una situación que cambiará cuando comience su aventura en el Barça. A Flick le gustan los porteros altos que se hacen grande en balones áereos, un aspecto en el que deberá crecer en el Barça.

"Tenía unas facultades fantásticas. Era un chico alto, con buena medida, dominaba muy bien el juego aéreo y se movía muy bien bajo palos, algo que no era muy habitual. Era rapidísimo, tenía unos reflejos francamente buenos. Demostró unas cualidades fantásticas y fue por lo que empezamos a contar con él", explicó a SPORT José Aurelio Gay, el técnico que le hizo debutar en el Espanyol B.

Dureza mental: la importancia de saber gestionar el error

Joan Garcia no lo tuvo fácil para consolidarse en el primer equipo del Espanyol. Su debut con 20 años ante el Elche fue una experiencia traumática: dos goles encajados en menos de 15 minutos, el segundo tras una salida en falso. Tampoco fue sencillo gestionar un error jugándose el asecenso ante el Oviedo que costó un gol muy doloroso. "No lo pasó bien", reconocen gente cercana al meta durante sus primeros pasos con el primer equipo donde también estaban Pacheco, Álvaro Fernández y Benjamin Lecomte.

"Creo que he mejorado mucho en eso", recordaba en una entrevista reciente en 'Pizarritas'. "Tuve una época cuando empecé con el primer equipo, donde tuve un par de errores. Y en ese momento era complicado porque tampoco tenía la continuidad y la estabilidad para seguir compitiendo. Al principio me afectaba un poco pero este año también he tenido errores y he mejorado mucho en eso. Sé verlo con otra prespectiva: de ver en qué te has equivocado y tratar de mejorarlo. Si llegó a hacer un partidazo ante el Elche a lo mejor no sería el portero que soy ahora. Me ayudó mucho más de lo que me perjudicó. Ahora fluyo más".

Joan Garcia, en la preparación de los Juegos Olímpicos de París 2024

Joan Garcia, grandes esperanzas / SEFUTBOL

El juego pies: margen de mejora para un portero que es una esponja

Joan Garcia no destaca por ser uno de los mejores porteros de Europa con los pies. Es un aspecto del juego que él mismo reconoce que puede mejorar. “¿Aspectos a mejorar? muchas cosas pero te diría que ser más preciso con el pie en los pases largos", apuntó en el programa 'Tot Gira'. El meta de Sallent no tiene mal golpeo con el pie, aunque sin la precisión de un portero como Ter Stegen.

La buena noticia para el Barça es que los técnicos que lo han entrenado destacan su capacidad de aprendizaje. "Es un magnífico portero, tiene mucho talento. Hace cosas diferentes a los demás, capta a la primera todo lo que le dices y enseguida lo repite. Otros no lo pueden hacer, es una cuestión de talento", apuntó N'Kono en una charla con El Periódico en 2024. "Joan es muy receptivo, es un chico con una cabeza muy bien amueblada y respetuoso. Siempre escucha para hacerlo lo mejor posible".

Un portero capaz de hacer milagros y ser protagonista en los penaltis

El estilo del Barça de Flick condiciona absolutamente el trabajo del portero. Es una posición que deja al guardameta en el alambre y que, además, le da pocas oportunidades de resarcirse si comete algún error porque apenas le crean ocasiones. Es por eso que el Barça necesita uno de esos porteros que hagan milagros, que no solo paren lo parable, y Joan Garcia es ese perfil.

Una prueba de ello son sus cifras en lo que se conocen como expected goals (goles esperados en función del remate), el mejor en este apartado de la competicción. Joan Garcia recibió 51 goles pero debería haber encajado casi ocho goles más. El meta de Sallent, asimismo, fue el que más paradas realizó en LaLiga 2024-25 (146) y también demostró su potencial para los penaltis: paró dos de los seis que le tiraron.