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Dani Olmo esperó al Barça y a España

El canterano del Barça habló sobre su trayectoria para la revista GQ

UD Las Palmas - FC Barcelona: El gol de Dani Olmo / LaLiga

Dani Olmo lleva el futbol en sus genes. Y la competición. “Mi padre me inculcó el gen competitivo, le iba a ver a entrenar y me di cuenta de lo mucho que le importaba el fútbol. Como a mí”.

Llegó al Barça con 9 años y tras 6 formándose en la cantera sintió que el club no terminaba de apostar por él. “Cuando vino el Dinamo a por mí, yo iba a hacer el pase de cadete a juvenil. Lo normal hubiera sido seguir o irme a un equipo de Inglaterra, pero mi sueño era jugar en el Barça. Por aquel entonces, no sentí que fueran a confiar en mí en un futuro. El Dinamo me convenció con un proyecto a corto y medio plazo, entrenaba con profesionales y supe que era lo mejor para mí. Todo llega cuando tiene que llegar".

Es un chico tranquilo con un buen entorno, el de toda la vida. Siempre centrado a pesar de su juventud. “Nunca he tenido prisa por nada, siempre he pensado que todo llegaría en su momento y en el lugar en el que debería estar. Tras el europeo Sub-21 de 2019, estaba seguro de estar preparado para dar el salto y no se dio. Me quedé y jugué seis meses más. Jugué la Champions y en enero me fui al Leipzig. Si me hubiera ido antes, ¿en qué condiciones y dónde estaría ahora? El tiempo ha sido perfecto, también lo fue para irme de Alemania al Barça”.

Mentalidad de croata

Durante su etapa en Croacia se adaptó muy bien al país, a sus costumbres y su historia. “Tengo mucho de croata, he crecido mucho allí, llegué como un niño y me fui como un hombre. En Croacia, Serbia y Bosnia tienen un carácter diferente a España o a Alemania, son más serios, reservados, emprendedores, muy echados para adelante. Han vivido y pasado mucho y eso les ha marcado. Eso se transmite en el fútbol. Tengo el gen competitivo del croata, esa hambre de ganar, no sólo en el futbol, se ve en waterpolo, tenis, balonmano… No tienen apenas habitantes, no llegan a los cuatro millones, y compiten en todo siempre hasta el final. Ningún equipo se quiere enfrentar a una selección croata”.

“Me empecé a interesar por la historia estando allí”, dice. "Tengo el recuerdo de mi debut en Vukovar, una de las ciudades emblemáticas de la guerra, y vi los edificios, los campos, las casas aún afectadas por lo que pasó. A raíz de aquello, se me despertó la curiosidad, y empecé a preguntar y a leer sobre la guerra”.

Espero a España y al Barça

A pesar de todo siempre se ha sentido conectado a sus raíces. “Soy español y así lo he sentido siempre. Ellos me querían nacionalizar para el Mundial de 2018. Tal vez me ofrecían más seguridad, pero yo sabía que me iba a llegar la oportunidad de España. Cuando los vi que llegaban a la final contra Francia, me alegré un montón, pero nunca pensé que podría haber estado ahí o que quizás me había equivocado. Había estado con la sub-21 y mi sueño era jugar con España, eso no se puede cambiar por un Mundial”.

Mi sueño era jugar con España, eso no se puede cambiar por un Mundial

Dani Olmo

La importancia de la unión

Habla sobre la unión del equipo que ganó la Eurocopa y automáticamente uno piensa en el Barça de Hansi Flick. “Se dio en la concentración, fuera del campo, porque éramos un equipo, no había grupos, éramos uno solo en el que todos éramos amigos e íbamos todos a una. Después de las comidas y cenas no se quedaban grupillos, sino todos. Nos dividíamos en dos mesas, pero se abrían, colocábamos las sillas, había debates de todo tipo y en los que participaba todo el equipo”. Con Unai Simón les unía la responsabilidad y la pasión por el ajedrez. “Me gusta jugar al ajedrez, empecé ya de adulto cuando estaba en el Leipzig, con mi compañero Polsen, nos gustaban los juegos de mesa". Le gusta la táctica del juego y lo traslada al fútbol; allí también hay que pensar rápido. Eso hay un compañero que lo entiende especialmente bien: "Pedri. Es muy fácil jugar a su lado, además de la calidad que tiene él, a ti te lo pone todo en bandeja. Siempre le digo: ‘Si tengo algún problema, te la doy’. Y él me dice lo mismo: ‘Yo me giro y te la doy a ti y tú haces el resto’. Así nos la pasamos casi en bucle. Tenemos ese feeling, y dentro del campo también, así que sale solo”.

Lamine Yamal junto a Fermín, Gavi, Pedri y Dani Olmo en Anoeta

Lamine Yamal junto a Fermín, Gavi, Pedri y Dani Olmo en Anoeta / VALENTÍ ENRICH

Aunque admite que lo más complejo es marcar gol y automáticamente piensa en Lamine. “Flipamos mucho con él, es otro nivel, es único. Pero debe seguir como hasta ahora, porque es muy joven. De lo que ha conseguido a lo que le espera, le queda un montón. Tiene que seguir con los pies en el suelo y seguir trabajando”.

Flipamos mucho con Lamine, es otro nivel

Dani Olmo

Está disfrutando jugando en el club que ha llevado en corazón toda su vida. Esperó por España y también por el Barça. “Me acuerdo perfectamente, me llamó mi padre y me dijeron que iba en serio. Yo ya había visto que se estaban interesando, lo que salía cada verano, pero no le daba importancia como en ese, lo sentí diferente.  Había otros equipos interesados, pero el Barça es mi casa y lo tuve claro. Era mi sueño estar donde estoy ahora. Por eso estoy en mi mejor momento vital”.