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Las claves del pulso Barça-Ter Stegen

El último capítulo es la retirada de la capitanía al alemán, pero la mala relación entre las dos partes viene de la temporada pasada

Ter Stegen: "Si yo estoy bién, hablaré con Hansi"

Ter Stegen: "Si yo estoy bién, hablaré con Hansi" / Dani Barbeito

Ferran Correas

Ferran Correas

El pulso entre el FC Barcelona y Marc-André Ter Stegen vivió un nuevo capítulo este jueves con el anuncio por parte del club azulgrana de la retirada de la capitanía al portero alemán de forma provisional y mientras dure el expediente disciplinario que se le ha abierto por negarse a firmar el informe médico que el club debe enviar a LaLiga para que sea evaluado por su Comisión Médica. Esta comisión debería resolver si la baja del guardameta, operado de una lesión en la zona lumbar, es de larga duración. Es decir, de cuatro meses o más, algo que permitiría al club utilizar un porcentaje del sueldo del portero para inscribir a Joan Garcia.

El pulso entre Ter Stegen y el Barça, sin embargo, viene de lejos. Se podría remontar al 22 de septiembre del año pasado, cuando el guardameta germano cayó lesionado ante el Villarreal. Se rompió el tendón rotuliano de la rodilla derecha y fue operado. Para cubrir su ausencia, el Barça fichó a Wojciech Szczesny. El polaco estaba retirado pero aceptó la oferta azulgrana y firmó por un año, pudiendo ser inscrito en el lugar de Ter Stegen. Szczesny acabaría haciéndose con la titularidad en el mes de enero en detrimento de Iñaki Peña.

Ter Stegen fue quemando etapas en su recuperación y cuando se sintió fuerte para volver, coincidiendo con la última fase de la temporada, levantó la mano. Lo hizo con varias declaraciones en su país en las que afirmaba que estaba preparado para ocupar la portería. Su regreso representaba un dilema importante para el club, pues para que él pudiese jugar la Champions, el Barça debía dar de baja a Szczesny. Flick fue claro y abrió la posibilidad a que Ter Stegen jugase algún partido de Liga, pero en Europa, el polaco iba a ser su guardameta titular.

Wojciech Szczesny con Joan Laporta y Ter Stegen en la celebración del triplete nacional.

Wojciech Szczesny con Joan Laporta y Ter Stegen en la celebración del triplete nacional. / @pargaphoto

El portero alemán, que quería tener minutos para disputar la fase final de la Nations League con su selección, jugó contra el Valladolid, pero no encajó de buen grado quedarse fuera de la Champions y no viajó a Milán para acompañar a sus compañeros en el partido de vuelta de semifinales contra el Inter, algo que no gustó ni a Flick ni al club cuando otro futboista, Jules Koundé, lo hizo incluso por su cuenta y estando lesionado.

La desconfianza entre las dos partes creció cuando Ter Stegen no habló ante la afición tras jugar contra el Villarreal. El Barça celebró aquel día el título de Liga en Montjuïc y el capitán y el entrenador debían dirigirse a la afición, pero Ter Stegen no quiso hacerlo, provocando un monumental enfado en el palco y en la figura del presidente Joan Laporta. La tensión creció una semana después en el último partido de Liga. Flick alineó a Iñaki Peña en San Mamés y Ter Stegen dejó de cobrar un bonus existente en su contrato, algo que provocó el cabreo del portero.

Joan Garcia

Acabada la Liga, Ter Stegen se fue con su selección, siendo el portero titular de Alemania en las semifinales de la Nations League. Allí le cogieron las noticias que llegaban desde Barcelona y que daban por seguro el fichaje de Joan Garcia. El catalán se iba a convertir en una apuesta de club y el Barça apostaba por la salida de Ter Stegen. Al final de la semifinal, dejó bien claro que no pensaba moverse y que solo pensaba en cumplir su contrato, que se alarga hasta el 30 de junio de 2028, un contrato firmado por Laporta y con el que el guardameta, difiriendo cantidades, ayudó a inscribir a jugadores.

Pasadas las vacaciones y ya con Joan Garcia fichado por el Barça, Ter Stegen se vio por primera vez con alguien del club en la Ciutat Esportiva Joan Gamper. Su primer interlocutor fue Hansi Flick, que le trasladó la idea de que Joan Garcia iba a ser su portero titular esta temporada. Además, contaba con Szczesny, a quien el club iba a renovar por dos temporadas.

Días más tarde, Ter Stegen comunicó al club que tenía unas molestias en la espalda que le impedían entrenarse. Consultó con la doctora que le había operado de la misma dolencia en 2023, Amélie Léglise, y decidió pasar por el quirófano. Antes, sin embargo, hizo público un comunicado en sus redes sociales que sentó muy mal en el club. El alemán especificó que estaría tres meses de baja, mientras en el club aseguraban que las consultas que habían hecho con doctores especializados arrojaban un tiempo de baja de entre cuatro y cinco meses. Un mínimo de cuatro meses de baja es lo que necesitaba el Barça para inscribir a Joan Garcia con parte de la ficha de Ter Stegen.

La tensión entre el club y el portero creció tras aquel comunicado, llegando a su punto más álgido el pasado lunes, cuando Ter Stegen se negó a dar su consentimiento para que el Barça enviara a LaLiga el informe médico de su lesión. Esta actitud, enfadó mucho a Laporta, que decidió que los servicios jurídicos del club abrieran un expediente disciplinario al jugador. El último capítulo se vivió durante la mañana de este jueves, cuando el club, con el apoyo de la dirección deportiva y del cuerpo técnico decidió retirarle la capitanía de forma provisional a Ter Stegen.