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El cheque que cambió la historia del fútbol

Las redes sociales ha hecho correr la imagen del talón de 222 millones de euros con el que el PSG pagó al Barça la cláusula de rescisión deol contrato de Neymar JUnior

¿Volverá el mejor Neymar con Luis Enrique? Este golazo lo puede confirmar...

¿Volverá el mejor Neymar con Luis Enrique? Este golazo lo puede confirmar... / Twitter

Este miércoles ha corrido, de nuevo (en 2018 ya fue publicado), por las redes sociales la imagen del cheque que cambió, en buena medida, el mundo del fútbol o, al menos, el mundo de los traspasos en el mundo del fútbol, el denominado 'Mercado', y por supuesto afectó de manera decisiva la suerte de sus protagonistas. Hablamos del talón por valor de 222 millones de euros que el PSG envió al FC Barcelona el 1 de agosto de 2017 para hacer efectiva la cláusula de rescisión del contrato de Neymar Junior. Una cifra que dinamitó el mercado de traspasos y que se mantiene como récord absoluto hasta el momento y todo parece indicar que seguirá así por mucho tiempo.

Debe resultar muy difícil encontrar un documento tan pequeño y que tenga tanto valor nominal. Como curiosidad, al observarlo con detenimiento se aprecia que el cheque destinado al Barça no está a nombre del París Saint-Germain, sino del Qatar National Bank S.A.Q.; la prueba más evidente de que detrás del club parisino hay todo un estado, y no precisamente el francés. Por otra parte, algo bien conocido por todos los aficionados...

El cheque del PSG con el que pagó al FC Barcelona la cláusula de rescisión de contrato de Neymar

El cheque del PSG con el que pagó al FC Barcelona la cláusula de rescisión de contrato de Neymar / climatetribe.org / 'X'

La primera intención de los responsables del Barça era que el talón fuera depositado en la sede de La Liga, pues evidentemente el presidente Josep Maria Bartomeu y su junta estaban en contra de la operación, pero el organismo rector de la competición dijo que el trámite correcto es que fuera destinado directamente al club catalán, y así lo hicieron los ejecutivos de la entidad parisina. 

Un 'lost/lost' y no un 'win/win'

Por otra parte, al disgusto por la pérdida de un futbolista emblemático de una manera intimidatoria y agresiva se sumó el daño a la imagen reputacional del Barça en el concierto futbolístico internacional. De ahí que no se tramitara el transfer internacional hasta que estuviera confirmado el ingreso de los 222 'kilos' en las arcas barcelonistas.

Más de siete años después, repasar cómo le ha ido a los principales protagonistas del 'traspaso del siglo' es un 'lost/lost' en lugar del famoso 'win/win' (todos ganan) de los teóricos buenos acuerdos contractuales:

Neymar Junior

El gran protagonista y posiblemente el gran perdedor. A pocas personas le encaja mejor el tópico de la jaula de oro que al brasileño. Tras ganarlo todo con el Barça como integrante de la 'MSN' junto a Leo Messi y Luis Suárez, emigró a París para escapar de la zona oscura que generaba la inmensa aura de su amigo Leo y reafirmarse como el heredero del argentino y de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, entró con mal pie en la Ligue 1. Los rivales -y lo que es peor, los compañeros- lo vieron como un divo, para empezar Kylian Mbappé con el que nunca congenió. Las lesiones -algunas muy oportunas en época de carnavales y cumpleaños de su hermana- truncaron casi todas sus temporadas. Y, para colmo, el PSG acabó reclutando al mismísimo Leo Messi para que hiciera su trabajo. Ni el brasileño ni el argentino lograron levantar la Champions y en el caso de Neymar, acabó en una prematura prejubilación en Arabia Saudí en 2023 que, según los últimos rumores que han vuelto a encenderse, podría tener continuidad... ¡En el Inter Miami de Leo!

PSG

El segundo perdedor, sin duda, es el PSG. A día de hoy ha cambiado su proyecto deportivo de la mano de Luis Enrique Martínez, a la búsqueda de una Champions que nunca llega tras desprenderse de casi todas sus estrellas. La rozó en la temporada 2019/20, cuando perdió la final frente al Bayern de Múnich (0-1, gol de Coman). Un equipo plagado de estrellas y con Di María, Mbappé y el propio Ney de delanteros no pudo con el pedigrí del conjunto bávaro. Desde entonces, el declive europeo del campeón francés ha sido evidente y a estas alturas de la Champions 2024/25, el equipo todavía lucha por asegurarse el pase a los octavos de final. Dembélé se las ha tenido tiesas con Luis Enrique, y su dominio en el fútbol nacional no compensan ni la inversión multimillonaria ni los deseos de Nasser Al-Khelaïfi y el emir de Qatar de reinar en Europa.

Barça

Imposible justificar la gestión que hizo el Barça de un caso que, es cierto, le llegó sobrevenido. Josep Maria Bartomeu intentó restañar el orgullo culé y la pérdida de calidad gastando los 222 millones de euros -y alguno más- en la contratación de Ousmane Dembélé (145 millones) y Philipe Coutinho (160). Deslumbrantes con el Borussia Dortmund y el Liverpool, en el Camp Nou resultaron dos fiascos deportivos mayúsculos. 'El Mosquito', casi siempre lesionado, nunca se adaptó; y el brasileño, tras un inicio prometedor, sufrió una 'saudade' futbolística y no volvió a levantar cabeza. A la tercera tampoco fue la vencida, pues ya fuera del presupuesto de los 222 millones de euros el club fichó a Antoine Griezmann (120 millones). El francés, honesto y trabajado en todo momento, vivió un eclipse de talento en el Camp Nou incomprensible si se repasa su trayectoria en el Atlético de Madrid antes y después de enfundarse la camiseta azulgrana. La decadencia económica, social y deportiva de estos errores estratégicos todavía pesa sobre el club.

El fútbol

Y por qué no admitirlo, con la 'fuga' de Neymar del Barça al PSG, perdió el fútbol mundial. El brasileño había encontrado un ecosistema casi perfecto para su fútbol y su forma de ser en Barcelona. El club estaba dispuesto a seguir mimándole para que se convirtiera en el relevo natural de un Messi que le había bendecido, igual que Ronaldinho había bendecido a Leo unos años antes. En el PSG nunca le entendieron y 'Ney' se fue haciendo cada vez menos decisivo en su equipo y en Brasil, que contaba con él para reverdecer laureles, hasta resultar insustancial. Un triste y prematuro final para un jugador que lo tenía todo para haber ganado el Balón de Oro al frente del Barça y liderar a Brasil a una nueva Copa del Mundo. Cerca de cumplir los 33 años (5-2-1992), Neymar Junior parece un futbolista en semi-retiro... desde hace un lustro, al menos.