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FC BARCELONA

Una charanga ocupó la Grada d'Animació

Una decena de músicos vestidos de azul intentaron sin éxito animar el ambiente en Montjuïc

Los músicos, en el lugar de la Grada d'Animació

Los músicos, en el lugar de la Grada d'Animació / X

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Fue una de las imágenes del partido. Más allá de la derrota y de los noventa minutos durante los que el Barça intentó remontar el tempranero gol del Leganés, la charanga que intentó animar el ambiente en Montjuïc fue la gran sorpresa de la noche. Una decena de personas vestidas con camiseta azul y cargadas de instrumentos musicales se situó en la zona baja, la más cercana al terreno de juego, del espacio que ocupaba los cuatro grupos que ocupaban la Grada d'Animació.

Instrumentos de viento y de percusión como trompetas y platillos se pusieron en marcha para versionar los cánticos que realizaban los socios abonados que daban color y voz a esa zona del estadio. Al contrario que en partidos anteriores, las localidades de ese espacio estuvieron todas ocupadas, aunque sin las características banderas ni los rostros que allí eran habituales. Tampoco, por supuesto, lideró nadie desde allí la animación en el Lluís Companys.

Animación artificial y ortopédica

Lo intentó, o ese parecía ser el objetivo, la charanga que el club habilitó para recibir al Leganés, aunque no lo logró. De hecho, desde una zona vecina un grupo de, seguramente, ex miembros de la Grada, empezaron a gritar "Barça, sí; Laporta, no". Por momentos hubo situaciones que serían cómicas si no se tratara del recinto en el que juega el primer equipo del Futbol Club Barcelona porque mientras los músicos optaban por un cántico, el resto del estadio elegía otro distinto.

Quintero González desquició a los jugadores del Barça

Quintero González desquició a los jugadores del Barça / JAVI FERRÁNDIZ

De hecho, la charanga incluso llegó a intepretar temas que nada tienen que ver con los ambientes futbolísticos y, por supuesto, no se habían oído nunca en un partido del Barça. Intentar de forma artificial y ortopédica sustituir el sentimiento de quienes forman la Grada d'Animació por unos platillos no fue para nada una buena idea, sino todo lo contrario.