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FC BARCELONA

El buen ojo de Deco

El éxito del PSG reafirma las apuestas del luso-brasileño que quería a Luis Enrique, se movió por Doué y, en su día, recomendó a Laporta la incorporación de Luis Campos

Deco: "Sabíamos que mejorando al entrenador..."

Movistar

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Cuando Xavi Hernández presentó la dimisión en diferido en el fatídico enero de 2024, Deco se puso manos a la obra para buscar un nuevo entrenador para el Barça. Su lista era breve y contenía solo dos nombres: Luis Enrique, en primer lugar, y Rafa Márquez, que estaba haciendo un gran trabajo en el filial.

El director de fútbol consideraba que Lucho, por su valentía, ofensividad y máxima exigencia, era el técnico ideal para una plantilla con mucho margen de mejora, con futbolistas muy jóvenes, en la que tendrían que llegar más canteranos en verano por las estrecheces del Fair Play Financiero. Estos son atributos que también tenía Hansi Flick, que acabó siendo el elegido por el papel preponderante de Joan Laporta.

Deco había hecho algunos movimientos con el entorno del asturiano, pero vio que sería inviable su salida de París tras una sola temporada, y asumió la idea presidencial de ir a por el exseleccionador alemán, lo que ha acabado siendo un acierto histórico. Hoy hay plena sintonía entre ambos.

El éxito de Luis Enrique en el PSG y cómo ganó la Champions demuestra que Deco no andaba equivocado. Además, valoraba su conocimiento de la casa y del entorno. Lucho ha impuesto sus ideas con unos futbolistas que rompen con el proyecto megalómano de Catar y, encima, deja señalado a Mbappé y su egocentrismo, antítesis del juego colectivo.

La estrella de la final de Múnich fue Desiré Doué con su doblete. El extremo a quien comparan en Francia con Neymar Jr. estuvo en la agenda del Barça en verano. Mientras los focos estaban en Nico Williams, Deco, bien asesorado, fue a por el entonces jugador del Stade Rennes, donde, por cierto, había jugado Raphinha. Castigado por las restricciones financieras de LaLiga y por la voracidad del PSG, el Barça nada pudo hacer.

Quien cerró su fichaje para el club qatarí-parisino fue Luis Campos, el arquitecto del ahora campeón continental. Un ejecutivo que ya triunfó en Mónaco y Lille, y a quien Al-Khelaïfi le tiene plena confianza. El portugués pudo trabajar en el Barça. En las últimas elecciones presidenciales, cuando Joan Laporta preparaba su candidatura, Deco, entonces un agente de jugadores de éxito y sin planes de entrar en la estructura deportiva del club, le recomendó el fichaje de su compatriota.

Entendía que era un profesional ideal en la búsqueda de talento en una etapa en la que el Barça tendría dificultades para acudir al mercado. Hubo contactos, pero Laporta tenía decidido que Mateu Alemany sería la figura clave en el área deportiva.

Hoy, Deco puede sentirse satisfecho de su trabajo como director de fútbol blaugrana en su apuesta innegociable por valorar La Masia, sin él no se explica el éxito de este Barça tricampeón, y Luis Campos, por haber traído, por fin, la primera Champions a París de la mano de Luis Enrique, un entrenador que fue a buscar y convenció para coger las riendas de un club con cuentas pendientes.