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FC BARCELONA

El Barça de Flick elige creer

Los culés consiguieron una victoria sufrida que le hace entrar de lleno en la lucha por LaLiga tras la derrota del Madrid ante el Espanyol

Víctor González

Víctor González

Cuando el Barça cayó a siete puntos del Real Madrid tras el empate en Getafe, los de Hansi Flick ya sabían que no podían volver a fallar en Liga. Ante el Valencia cumplieron con creces y goleada, pero el reto de verdad estaba contra equipos como el Alavés, capaces de hacerte sudar sangre por cada balón. “¿Esta situación? Es por nuestra culpa”, repetía con insistencia en la previa el alemán. 

Después de la derrota del Madrid en Cornellà ante el Espanyol, las matemáticas volvieron a entrar en juego. Una victoria devolvía a los culés a cuatro puntos de los blancos y tres del Atlético. Dejarse más puntos en casa con los tropiezos de noviembre y diciembre en la memoria todavía frescos no era una opción y había que salir con la mentalidad de arrasar.

Aprender a competir

El partido, sin embargo, se convirtió en un duelo de esos que se hace difícil de masticar. Parones constantes provocados por un Alavés que encontró en las ‘faltitas’ la táctica ideal para parar el ritmo del Barça, desesperado ante la permisividad de un Munuera Montero que fue el mejor aliado de los vitorianos para entorpecer el juego culé. Ni una amarilla sacó el colegiado andaluz al conjunto vasco hasta que Lewandowski adelantó al equipo. 

La gran lección, después de dos meses en el que al Barça se le han atragantado todo los duelos ante equipos de media y baja tabla con la misma idea que llegó el Alavés a Montjuïc, es que los de Flick aprendieron a competir y no perder la cara al partido ante un rival que no quería jugar. También aprobó el alemán con sus cambios al descanso, dinamizando a un equipo que necesitaba un ‘meneo’ para no perder el tren de la competición. Y la jugada le salió bien. 

Un calendario propicio

Ahora, Madrid y Atleti están a cuatro y tres puntos de un Barça que tiene que aprovechar el calendario que se le presenta a él y a sus rivales. Con la clasificación para los octavos en el bolsillo gracias a una primera parte de temporada magistral en Europa, los de Flick, por lo menos, parten con la ventaja del descanso ante su eterno rival en Champions, con el play-off ante el City en el horizonte que añadirá dos partidos de máxima exigencia a los de Ancelotti. La lesión de Rüdiger, además, hará que los blancos arranquen el ‘tourmalet’ con una defensa completamente diezmada.

Antes, no obstante, llegará la Copa para los tres y, el próximo fin de semana, un derbi madrileño entre Madrid y Atleti en el que el Barça se juega más que en un partido propio. Hay Liga y los de Flick eligen creer. Nosotros, también.