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Barça, 5 - Chelsea, 1: La última gran remontada se concretó en la prórroga

Partido de alto voltaje en el Camp Nou tras caer 3-1 en Londres. El público y un gran Barça obraron otro milagro

Era un partido a vida o muerte. Y nunca mejor dicho. El FC Barcelona llegaba al ser o no ser ante el Chelsea después de haber tocado fondo. Muchos creían que no habría milagro y basaban sus razones en la dinámica negativa en la que había caído el equipo después de morder el polvo en Stamford Brigde (3-1). El Mallorca, en el Camp Nou, pescó en río revuelto (0-3). Luego fue el Atlético de Madrid quien se aprovechó de un Barça 'desaparecido' en el Calderón (3-0). Y el Oviedo, en el Tartiere, también clavó otros tres tantos (3-0) al conjunto catalán, que no lograba levantar cabeza.

Por otra parte estaban los que pensaban que nada mejor que un partido de alto voltaje, como el Chelsea, toda una situación límite, para que la reacción fuera un hecho de una vez por todas. Cuatro partidos consecutivos perdiendo y recibiendo tres goles ya era demasiado...

A las 20.45 horas del martes 18 de abril del 2000 empezó a rodar el balón en un Camp Nou abarrotado. El FC Barcelona de Louis van Gaal necesitaba dos goles (y no encajar ninguno) para avanzar a las anheladas semifinales. Se puso las pilas y logró el objetivo en el primer tiempo.

Rivaldo, en el minuto 24, abrió el marcador al transformar una falta que le había cometido Deschamps. El brasileño, con su zurda prodigiosa, superó la barrera (el balón tocó en la cabeza de Babayaro) y al holandés De Goey. En el último minuto del primer acto llegó el 2-0 esperado. Figo fue el autor del gol que hizo enloquecer el coliseo barcelonista. El portugués recogió un disparo de Kluivert que se había estrellado en el poste derecho para dar ventaja a su equipo antes del descanso.

Decepcion y delirio

El segundo tiempo tenía que confirmar la recuperación experimentada por el Barça. La ventaja en el marcador, el apoyo incondicional del público... Todo jugaba a favor de los catalanes. Pero al cuarto de hora llegó el mazazo. El noruego Tore Andre Flo rompió en mil pedazos las esperanzas barcelonistas al aprovechar un error de Hesp en una entrega con el pie. El delantero del Chelsea se hizo con el balón y anotó con la zurda (2-1).

El Barça, a falta de media hora para el final, necesitaba un gol para forzar la prórroga y dos para volver a ponerse con ventaja en la eliminatoria. Kluivert pudo poner remedio a la situación casi de inmediato (minuto 63), pero su remate de cabeza, a la salida de un saque de esquina botado por Guardiola, se estrelló en el larguero. Los minutos iban pasando y todo seguía igual. Los nervios iban en aumento...

El sufrimiento acabó cuando Dani, que había salido por Zenden, anotó después de estar 11 minutos en el campo. Marcó de cabeza, tras una falta lanzada por Guardiola desde la banda derecha del ataque local. La prórroga estaba asegurada. Y la clasificación la tuvo Rivaldo dos minutos después, cuando el árbitro castigo con penalty un derribo de Leboeuf a Kluivert dentro del área. El brasileño, sin embargo, erró en el lanzamiento (fuera, por la derecha del portero holandés). Estaba claro que tocaba sufrir más.

La prórroga fue una continuación del partido. Un Barça completamente lanzado y un Chelsea cerrado atrás para conservar el resultado y buscar su suerte en el lanzamiento de penalties.

Pero no fue necesario llegar a la 'muerte súbita'. Un derribo de Babayaro a Figo dentro del área -que significó la expulsión del nigeriano- en el minuto 99 permitió a Rivaldo enmendar su error. El brasileño no falló en esta ocasión y su zurdazo significó el 4-1. Con superioridad numérica, los barcelonistas ya no dieron opción a su rival. Entonces quedó patente que serían los barcelonistas quienes avanzarían a las semifinales del torneo. Como fin de fiesta llegó el 5-1, obra de Kluivert.

El holandés cerró el marcador, de cabeza, tras recibir un preciso centro de Dani desde la derecha. Ahí, con toda la segunda mitad de la prórroga por delante, 'murió' el partido.

El Barça, que jugó con la camiseta del Centenari, pareció renacer de sus cenizas, pero cerraría la temporada sin ningún título. Caería en Europa ante el Valencia, en la Liga volvería a mostrar su peor cara y 'tiró' la Copa al no enfrentarse al Atlético. Pero esa noche no se la quitaría nadie...