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Eintracht, Montjuic, Palau: ¿empieza la rebelión del socio?

Un nuevo episodio con la presencia masiva de afición visitante en el Palau reabre el debate sobre la gestión de las entradas en los feudos culés

Eintracht, Montjuic y Palau Blaugrana...

Eintracht, Montjuic y Palau Blaugrana... / Agencias

Marc Gázquez

Marc Gázquez

El Barça tiene un problema con las aficiones visitantes. Todo explotó el 15 de abril de 2022. El Barça se enfrentaba al Eintracht Frankfurt en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Europa League. En el terreno de juego, el equipo azulgrana quedó eliminado de la competición continental tras perder frente a los alemanes.

Pero la imagen más vergonzosa se produjo en las gradas. El Camp Nou vivió una auténtica 'invasión', con cerca de 30.000 mil aficionados del Eintracht Frankfurt en las gradas que, además, pudieron celebrar la victoria de su equipo en el campo.

En esa ocasión, el club azulgrana había cedido 5.000 entradas al conjunto de Frankfurt en cumplimiento de la normativa de la UEFA. Sin embargo, la reventa se descontroló y convirtió el duelo en una de las noches más tristes de la historia reciente del club.

Los aficionados del Eintracht Frankfurt en el Camp Nou

Los aficionados del Eintracht Frankfurt en el Camp Nou / Javi Ferrándiz

Después de este desafortunado episodio, el Barça prometió tomar contundentes medidas para que esta situación no se volviera a dar. Y así fue. Entradas nominales, más seguridad en el estadio y la prohibición de los colores del equipo visitante bastaron para evitar otras invasiones.

CONTRATIEMPOS EN MONTJUIC

La remodelación del Spotify Camp Nou obligó al FC Barcelona a trasladarse al Estadio Olímpico de Montjuic. Menos capacidad, peor ubicación y más problemas en las gradas. Para esta temporada, el equipo azulgrana cuenta con poco más de 22.000 abonados en un estadio con capacidad para cerca de 50.000 personas.

Teniendo en cuenta la diferencia entre abonados y capacidad, el club azulgrana dispone en cada partido de una alta cantidad de entradas disponibles, que a veces llegan a las manos 'equivocadas'. Cada vez es más habitual la presencia de aficionados rivales entre el público general y, si no, de turistas, que pese a ir vestidos de azulgranas, el socio considera que no tienen suficiente sentimiento culé.

En ese sentido, el elevado coste de las entradas también colabora involuntariamente a la presencia de turistas o aficionados poco habituales. En Montjuic hay menos ambiente, es más frío, pero, por lo menos, el club saca más rédito económico de la venta de estas entradas. Asimismo, todo esto se suma a la prohibición de entrada a la Grada d'Animació por no querer hacerse cargo de una multa de unos 20.000 euros por cánticos ofensivos.

Imagen de la afición del Barça reclamando la Grada d'Animació

Imagen de la afición del Barça reclamando la Grada d'Animació / Valenti Enrich

PLANTÓN EN EL PALAU

El último episodio de tensión con la afición rival se ha vivido en el Palau Blaugrana. Barça y Zalgiris se medían en un duelo muy importante para las aspiraciones del cuadro azulgrana en Euroliga. Pero, una vez más, la noticia también ha estado en las gradas.

El Palau se ha teñido de verde por la masiva presencia de seguidores del Zalgiris desperdigados por los diferentes sectores. Esta circunstancia, que ya se había repetido en los partidos frente a Partizán, Estrella Roja, Panathinaikos y Olympiakos, ha hecho explotar a una parte de la afición azulgrana.

En concreto, los Dracs, el grupo mayoritario de animación, han decidido abandonar el Palau Blaugrana como forma de protesta por la excesiva presencia de afición local. Incluso en momentos previos, uno de los miembros de esta peña se ha encarado con Josep Cubells, responsable de la sección de baloncesto, por esta situación.

El encaro entre un miembro de los Dracs con Josep Cubells

El encaro entre un miembro de los Dracs con Josep Cubells / Valenti Enrich

Por otra parte, Sang Culé, otro grupo de animación, ha optado por retirar sus banderas e insignias para mostrar su malestar por la situación y ha emitido un comunicado exigiendo "medidas inmediatas" para paliar este problema en las gradas.

Esta nueva protesta parece el primer gran paso de la afición culé del baloncesto para pedir medidas y que una invasión de estas características no vuelva a ocurrir. Y surgen varias preguntas.

¿Se trata del primer gran gesto de la rebelión del socio? ¿La directiva tiene un problema con su grada por preferir el dinero a la fidelidad del socio? ¿Es esto un indicio de los tiempos modernos en el que el socio deja de tener la importancia de antes sí tenia? ¿La aportación económica del socio ha dejado de ser residual en un presupuesto tan grande como en el del Barça? ¿O simplemente se trata de casos aislados? En todo caso, es una situación que se está repitiendo. Y habrá que quedarse alerta.

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