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Abanderados de una fiesta total de barcelonismo

Después del partido contra el Villarreal Montjuic disfrutó de una celebración única con todos los jugadores entregados a la afición

No te pierdas los mejores momentos de la fiesta culé en Montjuïc

No te pierdas los mejores momentos de la fiesta culé en Montjuïc / FCB

Jaume Marcet

Jaume Marcet

Empezó en Cornellà, siguió en Canaletas, continuó en la rúa por Barcelona y no se frenó en el Lluís Companys pese a la derrota contra el Villarreal.

El 2-3 fue una anécdota ante una temporada en la que los culés han disfrutado des del primer al último día.

El triplete ( Liga, copa y Supercopa) había que celebrarlo a lo grande. El barcelonismo está de fiesta continúa.

Los culés no quieren que acabe la temporada 2024-25. Flick ha logrado instalar la felicidad total entre los seguidores del Barça.

Montjuic volvió a celebrar con euforia tres títulos que son el inicio de una nueva época. Una fiesta eterna que se ha merecido un equipo campeón.

La entrega de la copa del presidente de la RFEF Rafael Louzán a Ter Stegen fue solo el pistoletazo inicial.

Gavi celebra de esta manera el título liguero

Gavi celebra de esta manera el título liguero / Javier Ferrandiz

El Lluís Companys se convirtió en una discoteca gigante en el que la familia blaugrana bailaba y celebraba a lo grande disfrutando del fútbol que este equipo ha mostrado a lo largo del curso.

Si Flick escogió a Cubarsí como el MVP de la rúa, Lamine fue seguramente el alma de las celebraciones. Al de Rocafonda se le vio agarrar los banderines de córner y volverse loco con Casadó.

También se acercó a la entrañable Cat, una mascota que no solo se ha ganado el corazón de los culés. Los jugadores y técnicos se unían en la clásica sardana que se instauró en la época de Guardiola.

Volvió a sonar la música de Coldplay y la nostalgia se entrelazó con el brillante presente que muestra el camino de un futuro que pinta a glorioso.

La fiesta fue natural,sin artificios ni exageraciones, con una espontaniedad que es el reflejo de la frescura y alegría que los futbolistas exhiben en los terrenos de juego.

Lamine, Pedri y Flick habían sido los más ovacionados por un público que conecta con sus jugadores. Las caras de los futbolistas era de seguir disfrutando del momento sin querer acabar de celebrar una temporada histórica.

Con el paso de lois días la eliminación ante el Inter ha quedado atrás y pesa mucho más el rendimiento global de un equipo que ha superado todas las previsiones más optimistas.

Por fin Hansi Flick se dejó ir y se le vio abandonando su tradicional tranquilidad y serenidad para dejarse atrapar por la euforia de una fiesta made in Barça.

Su trato paternal con los jugadores ha sido una de las claves del éxito y Hansi los miraba con el orgullo del que los ha llevado por el buen camino sabiendo generar un ambiente familiar sano.

Flick disfrutó a lo grande

Flick disfrutó a lo grande / Javier Ferrandiz

Lamine y su hermano pequeño tenían un efecto magnético así como los hijos de Ter Stegen o Frenkie De Jong.

Nadie podía faltar a una fiesta en la que todos tenían su espacio. Nadie se sintió excluido porque no era solo la fiesta de Flick o de Lamine, Pedri y Raphinha. Era la fiesta del barcelonismo.

Los culés saben disfrutar de lo bueno y este equipo bien lo vale. Que no pare la fiesta.