FC BARCELONA
Las 10 diferencias del Barça de Flick de ahora y de la temporada pasada
El conjunto azulgrana vive un momento complejo y ha perdido la exuberancia de la temporada pasada. Estas son algunas de las claves.

Carlos Monfort
El Barça actual no sale bien parado en la comparación con la mejor versión de la temporada pasada. Las causas son variadas, pero hay que recordar que también ese Barça pasó por la crisis del "shit november". Estos son algunos de los cambios que están afectando la marcha del equipo esta temporada:
1) La trascendencia de los lesionados
En dos meses y medio han pasado por la enfermería blaugrana 14 futbolistas y solo nueve de la plantilla del primer equipo no han estado de baja. Es un dato imposible de aislar del análisis de lo que llevamos de temporada del Barça.
Incluso si lo comparamos con la temporada anterior, donde el equipo también sufrió lesiones en el arranque de temporada, la sangría es mucho más decisiva ahora porque entre los afectados están Lamine, Pedri o Raphinha, figuras inseparables del triplete. Entre los jugadores que no están disponibles y los que no terminan de coger la forma, el bajón es importante.
2) La presión
La intensidad y agresividad definió el Barça de la primera temporada de Flick. El conjunto azulgrana parecía jugar con una marcha más y arrollaba a los rivales. La clave era recuperar rápido el balón y todo se basaba en una línea defensiva radicalmente avanzada que juntaba al equipo. Que los jugadores estuvieran tan cerca los unos de los otros facilitaba el trabajo de presión, aunque Flick también contaba con especialistas que facilitaron el plan como Raphinha, Iñigo o Fermín.
Esta temporada el conjunto azulgrana no está presionando de la misma forma. En primer lugar, porque no lo está haciendo con la misma energía y compromiso, pero también porque le faltan piezas claves para lograrlo.

Iñigo Martinez en su último partido contra el Real Madrid. / SPORT
3) La línea del fuera de juego
El Barça dejó en fuera de juego a sus rivales la temporada pasada. La expresión sirve para explicar el desconcierto que provocó su línea defensiva pero también se puede coger la frase de manera literal. Flick les pidió a sus jugadores que hicieran un ejercicio de fe que incluía un plan de alto riesgo: jugar con una defensa permanentemente al límite. Lo resumió perfectamente Iñigo Martínez cuando reconoció que no podía dormir después de los partidos.
El plan exigía tal nivel de concentración y de precisión para los defensas que terminaba los encuentros agotado mentalmente. Era el precio a pagar por un plan que funcionó de maravilla gran parte de la temporada.
Ahora, ya sin el central vasco, los rivales parecen haberle encontrado las costuras. La fórmula se repite en cada partido: en lugar de acelerar las jugadas con un pase vertical, los rivales frenan desde la segunda línea, alguno de los extremos tira un desmarque sin balón y la defensa del Barça duda. Todos los males empiezan por una presión que permite al rival pensar antes de ejecutar el pase.
4) El liderazgo de Iñigo
Iñigo Martínez se convirtió en el gran líder del equipo la temporada pasado. Sus compañeros lo bautizaron como el capitán sin brazalete y su ausencia se está notando a muchos niveles. Flick ha perdido al defensa que mejor tiraba la línea del fuera de juego, pero también a un líder capaz de ahorrarle trabajo al entrenador a la hora de apretar a los futbolistas que se despistan.
5) La tentación del ego
"Los egos matan el éxito". La frase de Flick anunciaba una preocupación: el alemán detectó que algo había cambiado ya en la pretemporada. Y ese algo era la mentalidad de ir todos a una que fue clave la temporada anterior.
5) La barriga llena
Es un clásico tras conseguir los éxitos. Los equipos tienden a relajarse tras lograr los objetivos. Es un proceso que incluye elogios y premios individuales, pero también medir más los esfuerzos. La sensación es que el Barça todavía no se ha acabado de conectar como hizo el curso pasado, aunque la derrota en el Bernabéu puede ser el golpe que necesitaba el equipo.

Lamine jugó más por dentro en el Bernbéu / Associated Press/LaPresse / LAP
6) Un Lamine mermado
El Barça no ha podido contar con la mejor versión de Lamine por culpa de una pubalgia. Es una situación trágica para el equipo, ya que lo perdió varios encuentros pero además, una vez disponible, es un tipo de lesión que sigue mermando al futbolista. Tanto es así que normalmente obliga al jugador a tener que aprender a convivir con la molestia. En encuentros como el del Bernabéu se notó mucho que ha perdido un punto de chispa.
7) El factor Raphinha
El brasileño es uno de los líderes de este Barça. Un futbolista de los que, con su energía, arrastra a sus compañeros en la presión. Ningún futbolista representa mejor al Barça de Flick que el brasileño. Su ausencia es clave para entender la bajada de intensidad del equipo, pero también la pérdida de amenaza ofensiva.
La temporada pasada sus números, 34 goles y 26 asistencias, fueron un absoluto escándalo. Por ahora suma 3 goles y 2 asistencias esta temporada. El equipo está encontrando en Rashford, su relevo, una valiosa arma ofensiva, pero su impacto defensivo está lejos de la aportación del brasileño.
8) El nuevo rol de Lewandowski
Lo reconoció el propio futbolista durante el primer parón de la temporada: esta temporada su rol es otro. Dijo el polaco que prioriza la calidad a la cantidad de minutos, pero la realidad es que Ferran Torres fue el titular ante el PSG.
Flick parece haberse decantado por el ex del Valencia como primera opción para el '9', aunque los problemas musculares han jugado en contra del polaco. La temporada pasada Lewandowski marcó 42 goles y fue un factor decisivo; en esta lleva cuatro goles en nueve partidos.
9) Esperando al mejor Koundé
El francés fue la temporada pasada uno de los laterales más destacados del fútbol europeo. Su encaje con Lamine fue una de las sociedades más productivas del equipo. Koundé no solo fue una baza defensiva muy importante, también un facilitador para Lamine al que supo potenciar. Esta temporada se está viendo una versión inferior del francés, en gran parte porque Lamine no es el mismo. Sin el mejor Lamine, Koundé parece otro.
10) La condición física
Algo está pasando con el nivel físico del equipo. El equipo no solo está sufriendo una plaga de lesiones, las cifras que manejan los preparadores del equipo también son peores. El verano pasado, al margen de Flick, el club renovó su elenco de profesionales dando la batuta a Julio Tous, que cambió la fórmula. Unos meses después todo eran elogios sobre la profesionalización de la preparación física, pero esta temporada la plantilla no termina de despegar en este apartado.
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