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Oklahoma y Detroit, la cara y la cruz de la moneda

Los Thunder se llevaron el duelo ante los Warriors; los Pistons se dejaron remontar por los Nets

Los Thunder superaron a los Warriors para alcancar las 50 victorias

Los Thunder superaron a los Warriors para alcancar las 50 victorias / OKC Thunder

Joan Fonollà

Joan Fonollà

La cara y la cruz de la noche la firmaron los dos líderes de conferencia. Oklahoma City Thunder, primero del Oeste con 50-15, celebró su victoria número 50 tras imponerse a Golden State por 104-97, mientras Detroit Pistons, líder del Este con 45-17, sufrió un tropiezo dolorosísimo al caer en casa ante Brooklyn por 105-107 después de dilapidar una ventaja enorme.

Frenético duelo en OKC

En Oklahoma, el campeón volvió a enseñar oficio. El partido fue áspero, de ritmo contenido y con el marcador apretado hasta el final, pero Shai Gilgeous-Alexander apareció cuando más quemaba la bola. El base cerró la noche con 27 puntos y un triple decisivo en el último minuto para rematar a unos Warriors que resistieron hasta el desenlace. No fue una exhibición coral ni un festival ofensivo, sino otra demostración de madurez competitiva de un equipo que sabe ganar también desde la defensa y la paciencia. Los Thunder ya están en 50 victorias y siguen marcando el paso en la NBA, con la sensación de que incluso en noches espesas siempre encuentran la solución. Además, SGA continúa su asalto a la historia. Acumula 125 partidos seguidos anotando al menos 20 puntos, por lo que está a uno de igualar y a dos de superar la marca de Wilt Chamberlain, fijada en 126.

Ridiculo de los Pistons

La otra cara de la moneda apareció en Detroit. Los Pistons parecían tener controlado el partido, pero terminaron firmando una derrota que escuece. Llegaron a mandar por 23 puntos en la segunda mitad y todavía dominaban por 17 en el último cuarto, antes de desplomarse ante unos Nets que cerraron mejor y completaron una remontada impactante para el 105-107 final. Brooklyn apretó atrás, encontró puntos de Michael Porter Jr. y castigó la desconexión local en los minutos decisivos. Detroit, que venía mandando con autoridad en el Este, encajó así un golpe inesperado, tanto por el rival como por la forma. Porque perder puede entrar en cualquier libreto, pero dejarse levantar 23 puntos en casa duele mucho más cuando eres el referente de tu conferencia