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¡La revolución llega a la NBA! Adiós al All Star tradicional

El All-Star Game del domingo sufrirá una reconstrucción de principio a fin: cuatro equipos se enfrentarán en semifinales y buscarán un 'hueco' en la final

Adam Silver en el All-Star de Utah de 2023

Adam Silver en el All-Star de Utah de 2023 / EFE

Martí Mirabete

El fin de semana de las estrellas ya es un clásico en la NBA. Un acontecimiento que paraliza la liga americana de baloncesto para que sus mejores jugadores tengan la oportunidad de lucirse frente al público. Esta temporada, el Chase Center de San Francisco será la sede del All-Star Weekend. Del 14 al 16 de febrero, el pabellón de los Golden State Warriors acogerá a las estrellas de la competición. No obstante, según apunta Shams Charania, periodista de ESPN, parece que lo hará con una revolución en su formato. Concretamente en el partido del domingo.

Son muchas las voces críticas con el All-Star que propone la NBA. Y es que se trata de un fin de semana en el que los jugadores ponen punto y aparte a la temporada regular y, como consecuencia, lo afrontan con suma tranquilidad, rindiendo muy por debajo de sus posibilidades. En este sentido, con el objetivo de recuperar la competitividad y atraer a los aficionados, Adam Silver, comisionado de la NBA, introducirá un cambio radical en la jornada del domingo. El All-Star Game de 2025 se transformará en una competición de cuatro equipos. Se disputarán dos partidos de semifinales a 40 puntos que dictaminarán a ambos finalistas, que se verán las caras en el duelo definitivo, en el que vencerá el primero que llegue a 25 puntos.

Según ESPN, la configuración de los cuatro equipos sería la siguiente: tres equipos de 8 jugadores cada uno, añadiendo al ganador del partido de Rising Stars, que enfrenta a los mayores talentos jóvenes de la NBA en la jornada del viernes.

Unas medidas que se introducirán con el beneplácito de entrenadores, jugadores e incluso ejecutivos de las franquicias de la liga, que llevan discutiendo estos cambios los últimos seis meses, con conversaciones concretas también en la liga de verano de Las Vegas en julio. Todo ello, con la intención de todas las partes de construir un modelo creativo y dinámico para el All-Star Game.

La temporada pasada, el partido de las estrellas se saldó con el triunfo del Este sobre el Oeste por 211 a 186, firmando el récord de anotación de la historia en el partido del domingo. Situación que llevó a Adam Silver a replantearse el formato y, junto con los protagonistas del acontecimiento, valorar otras opciones. Tras largas conversaciones, parece que estas nuevas medidas se verán el 16 de febrero, con la intención de aportar dinamismo al juego y cautivar a los espectadores de la NBA.