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Baloncesto | Primera FEB

El Leyma Coruña recupera al mejor Paul Jorgensen

El escolta neoyorquino lideró al equipo naranja en los momentos más complicados contra el Cartagena | Ofrece su mejor versión ofensiva a tiempo para el tramo decisivo de la temporada

Paul Jorgensen lanza un triple por encima del punteo de Polytnice.

Paul Jorgensen lanza un triple por encima del punteo de Polytnice. / Iago Lopez

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Cuando la pelota más quema, Paul Jorgensen es uno de los hombres más fiables de Primera FEB para resolver la papeleta. Lo hizo en el primer tramo de la temporada, en el que lideró con su acierto en el perímetro y en sus bandejas a un Leyma Coruña que ya comandaba con mano de hierro la clasificación. El neoyorquino bajó sus porcentajes ofensivos en las últimas semanas, en línea con un equipo que pareció caer en la precipitación y que sumó ante el Palencia su segundo batacazo de la temporada. Lejos de venirse abajo, el escolta resurgió de inmediato y ha recuperado la posición de privilegio. Fue un filón de puntos la semana pasada contra el Tizona y, frente al Cartagena, volvió a comandar la ofensiva, sobre todo, en los momentos de mayor dificultad para los hombres de Carles Marco.

Raro es el día en el que el conjunto naranja no ve en la tabla de estadísticas dobles dígitos en anotación de Paul Jorgensen. Nunca falla al meter diez o más puntos, pero sí sesteó un poco en los compromisos contra el Ourense y el Palencia. En el derbi se le notó con menos chispa, en una jornada entre semana condicionada por el aspecto físico. En Palencia, en una de las tardes más aciagas del equipo esta temporada, se quedó en cinco puntos, dos rebotes y apenas un pase que acabó en canasta.

Parte de la idiosincrasia de este Leyma, que da prioridad a la defensa férrea y la velocidad vertiginosa al contragolpe, se basa en la capacidad de presión y robo del escolta neoyorquino en el perímetro. Nunca bajó su esfuerzo atrás, pero era necesaria una reacción inmediata para recuperar la versión que ofreció en las noches más brillantes del equipo de Carles Marco. Reaccionó contra el Tizona, en comunión con un equipo que salió a morder y que encarriló el triunfo antes del descanso. Ante el Cartagena, en un duelo que nunca terminó de sentenciar, volvió a ser el salvavidas.

Jorgensen al mando

Siete puntos llevaba ya Paul camino del descanso. Los naranjas, que llegaron a tener una renta de quince puntos en el ecuador del segundo cuarto, se marcharon con solo seis de renta al entretiempo y, en un nefasto inicio del tercer parcial, vio cómo el Cartagena tomaba el mando. El temor a un pinchazo inesperado revoloteó sobre la pista del Coliseum hasta que un tiempo muerto de Carles Marco dio paso a la necesaria exhibición de Jorgensen.

Erró un triple con el 43-48 en el electrónico, en otra tarde en la que no tuvo toda la fortuna deseada en el perímetro, pero se redimió en la siguiente posesión para iniciar una racha clave. Firmó diez de los siguientes doce puntos, con la excepción de una canasta de Abdou Thiam, para recuperar de forma efímera una ventaja (55-53) que el Cartagena neutralizó antes de que abandonase la pista a un minuto para el final del cuarto

Su recambio, Joe Cremo, se encargó de completar el trabajo y decantar la balanza definitivamente. Nada hubiese sido posible sin un Jorgensen al que no le quema el balón en los momentos más complicados y que debe dar continuidad a sus cifras para facilitarle la tarea al Leyma en el tramo decisivo de la temporada.

Vía: La Opinión A Coruña