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La libreta del duque de Chantada

Jan Vesely: Kad Jan igra, svi smo veseli

El jugador checo Jan Vesely, criado en una familia de deportistas, destacó en el baloncesto desde joven, siendo recomendado para salir de Chequia y desarrollar su juego en equipos como el Partizan de Belgrado

Jan Vesely

Jan Vesely / acbpHOTOS

Mel Otero

El pequeño pueblo de Pribor en la antigua Checoslovaquia, ahora República Checa, vio crecer al pequeño Jan Vesely. Una familia de deportistas vinculados al baloncesto y al voleibol.

Su padre, también de nombre Jan, con sus 2,01 metros fue jugador y entrenador profesional de baloncesto. Su madre, Ivana Somolova, con 1,88 metros, fue jugadora profesional de voleibol y ganó dos veces el campeonato de su país. Su hermana, Hana, con 1,88 metros, también eligió el baloncesto y defendió los colores de la Universidad de Michigan, donde ahora juega Aday Mara, en la NCAA.

Jan se decidió por el baloncesto y pronto comenzó a destacar. Su entrenador en los Snakes de Ostrava, Dusan Hrdlicka, le recomendó en 2006, con 16 años que saliera de Chequia para poder desarrollar su baloncesto con mejores jugadores y entrenadores, como cuenta Ramón Aymerich en MediaDistanciaBlog.

Su siguiente parada el Geoplin Slovan de Eslovenia, como paso previo al Partizan de Belgrado del genial Dusko Vujosevic. Los primeros 7 meses fueron muy duros para el joven checo de 2,11 metros. En los primeros 12 partidos de la temporada jugó solo 44 minutos. Era suplentísimo detrás de Stephane Lasme y el ídolo local Novica Velickovic.

La lesión de Cedomir Vitkovac le abrió un hueco en la posición de alero y de repente se vio titular ante el CSKA de Moscú, vigente campeón en ese momento de la Euroliga, y con el entonces considerado por muchos el mejor jugador del mundo fuera de la NBA, Ramunas Siskauskas, enfrente.

A sus 18 años, tuvo un gran partido en ataque y en defensa que marcó un punto de inflexión en su temporada y quien sabe si en su carrera. En los siguientes 34 partidos, promedió 21 minutos por partido. El Partizan ganó con él como protagonista la Liga de Serbia y la Liga Adriática.

El capitán del equipo, que era Peter Bozic, hoy entrenador en Japón, le prohibió hablar en inglés para que aprendiera serbio. Y ahí comenzó una balcanización que ha marcado su vida. Su apellido, Vesely, en serbio y checo significa alegre. Los seguidores del Partizan comenzaron a cantarle en los partidos: «Kad Jan igra, svi smo veseli» (cuando Jan juega, todos estamos felices).

La simbiosis era total, pero la NBA llamó a su puerta. Fue elegido el número 6 del draft de 2011 por los Wizards. Una experiencia horrible que sólo duró 3 años y vuelta a Europa, al Fenerbahçe de Zeljko Obradovic.

Turquía disfrutó de su mejor juego. En los tres primeros años, tres presencias en la Final Four de la Euroliga con semifinales en 2015, subcampeonato en 2016 y título en 2017, acompañado de tres ligas turcas.

En la ciudad serbia de Palic celebró su boda con Natalia Miladinovic, una psicóloga formada en la prestigiosa London School of Economics y en la universidad de York en Inglaterra. Un evento al que asistió Obradovic con el que mantiene una relación especial, a pesar de la intensidad del genio de Cacak: «No te lo sacas de encima ni cuando lo haces bien. No se le escapa nada», dice de él Jan.

Vesely es un jugador que hace unos años dominó el baloncesto en Europa, al igual que algunos compañeros suyos en el actual Barça como Will Clyburn y en menor medida Kevin Punter o Toko Shengelia. Pero los años y la acumulación de partidos, esta semana, sin ir más lejos, con doble duelo de Euroliga ante Anadolu Efes (este pasado martes) y Estrella Roja (hoy, viernes), hacen del equipo de Xavi Pascual un rival accesible para los verdes el domingo, en el partido de Liga que los cajistas jugarán en el Palau Blaugrana. Carpe Diem…

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