Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Baloncesto | Primera FEB

105-84 | El Tizona paga los platos rotos de un Leyma Coruña que recupera la chispa

Se repone de la derrota en Palencia con un encuentro muy serio en defensa y el dominio del rebote | Jorgensen, Jou, Cremo, Jacobo y Pacheco superan los diez puntos en una noche de acierto coral

El Leyma Coruña - Tizona Burgos, en imágenes

El Leyma Coruña - Tizona Burgos, en imágenes / Iago López

Sara Gallego

A Coruña

Tocaba espantar las dudas y el Leyma Básquet Coruña las barrió de un plumazo. Sin vacilaciones, sin resquicios para la incertidumbre. Decía Carles Marco en la previa que sus hombres debían recuperar la identidad y la «chispa» para reponerse del mazazo de la semana pasada en Palencia. Vaya si lo hicieron. Por todo lo alto, a costa de un Tizona Burgos que pagó las consecuencias sin comerlo ni beberlo. Pese a que trató de jugar sus cartas, acabó arrollado (105-84). La escuadra local se afianzó atrás, dominó el rebote (terminó con 39 totales, de los cuales 26 fueron en la primera parte) y se gustó arriba, donde cinco de sus jugadores superaron la decena de puntos.

Brown castigó la zaga naranja en los compases iniciales con varias penetraciones fáciles, pero la grada no tardó en vibrar. La primera canasta de Caio Pacheco fue jaleada por todo el pabellón, que se dejó la garganta y las palmas en una sonora ovación a Dino Radoncic en el minuto ocho (el número de su dorsal). El montenegrino, visiblemente emocionado, se puso de pie para devolver el cariño a su gente. El Tizona se puso por delante y se vio con confianza, hasta que salió Mus Barro a poner orden en la pintura. El senegalés cazó cuatro rebotes consecutivos en defensa y cementó la solidez local bajo su aro. El cuadro burgalés se cargó de faltas y Cremo, desde la línea de 4,60, consolidó la primera ventaja coruñesa (14-12). La entrada de Dídac Cuevas metió una marcha más a la parcela ofensiva y su química con el norteamericano incendió el pabellón. Guillem Jou rubricó el más doce de ventaja con un lanzamiento esquinado y Diop cerró el periodo en 27-15.

El Leyma inclinó definitivamente la cancha en el segundo acto. Veloz, mordiente y ambicioso. Cómodo en su propia piel, reconocible en su identidad habitual. Los jugadores se exigieron sobre el parqué y el público lo disfrutó en sus asientos. Pacheco y Macachi, con un triple que disparó los decibelios del Coliseum, despegaron a la escuadra de Carles Marco en el luminoso, pero fue Barro quien elevó la renta hasta los 20 puntos (40-20). El Tizona intentó templar los nervios, pero la intensidad local en ambos extremos de la pista superó por completo a un equipo que tuvo que conformarse con ir a rebufo y esperar el descanso. Cuevas extendió su clase magistral de recursos y Cremo envió a los jugadores al vestuario con una canasta a aro pasado que hizo las delicias de la Familia Naranja (54-34).

Turbo y sentencia

El tercer cuarto comenzó con un concurso de triples entre Jofresa y Jou y le sirvió al Tizona para renovar su fe. Un parcial de 4-8 los hizo soñar, pero Macachi, con un mate a una mano, y Jorgensen, con varias canastas seguidas, apagaron el conato de incendio. El coruñés Denís Pombar, técnico visitante, tuvo que parar el choque a los tres minutos con 66-44. El cuadro burgalés comenzó a desistir ante el ritmo machacón de los locales, que se empeñaban en no bajar su renta del más veinte. Jorgensen y Pacheco se sumaron a Cremo en el grupo de los dobles dígitos de anotación y Brnovic estrenó su casillero con dos canastas seguidas desde el perímetro (79-55). Los visitantes no se descolgaban, pero se diluían cada vez más en el vendaval local (81-59).

El Coliseum se soltó. Se sucedieron las olas, en una plaza entregada a sus gladiadores naranjas. Jou dirigió las operaciones con ocho créditos prácticamente consecutivos que abrieron una brecha de 30 puntos (91-61) y la única duda que se respiraba en el ambiente no era si el Leyma alcanzaría la centena, sino cuando lo haría. Lo logró a falta de 4:19 para el final, con una internada sencilla de Cremo (100-72), después de una exhibición coral en ataque en la que hubo espacio para que brillasen todos, incluido un Carlos Varela que disputó los últimos dos minutos. Jorgensen (15), Jou (14), Cremo (14), Jacobo (12) y Pacheco (11) concluyeron el duelo por encima de los diez puntos. El Leyma debía vencer y venció con su versión más seria. Líder y recuperado. La presión, ahora, en el tejado del Obradoiro.

Vía: La Opinión A Coruña