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BALONCESTO

Los males del Barça que afloran en el momento más crítico de la temporada

El clásico dejó algunas situaciones preocupantes en el juego del equipo de Joan Peñarroya, y cuyas mejoras, son obligatorias para lograr salir del bache en el que se encuentra el equipo en Euroliga

El Barça volvió a caer en el clásico y suma tres derrotas consecutivas en Euroliga

El Barça volvió a caer en el clásico y suma tres derrotas consecutivas en Euroliga / SPORT

Marc del Río

Marc del Río

La resaca del último clásico de basket entre Barça y Real Madrid no ha dejado reflexiones optimistas, más allá del paso al frente que dio el equipo a nivel defensivo, algo innegable tras los 74 puntos encajados al término de los 40 minutos, con una intensidad protegiendo el aro muy superior a la exhibida en los últimos encuentros, pero que no fue suficiente para evitar la tercera derrota consecutiva en Euroliga.

El conjunto azulgrana cerrará el primer tercio de fase regular en posiciones de Play-In, sin perder de vista los seis primeros lugares clasificatorios que dan acceso directo al playoff de cuartos de final, ni tampoco a los líderes de la tabla, si bien es cierto que, con los tres tropiezos consecutivos, se ha 'quemado' mucho colchón, y la preocupación es lógica teniendo en cuenta que la próxima semana hay doble jornada a domicilio ante Panathinaikos y Maccabi.

Un ataque demasiado individual

Para los siguientes retos europeos, el Barça deberá solventar unas debilidades exhibidas ante el Real Madrid, y que supusieron un lastre para el equipo. La primera, y el comentario más generalizado que se extrae del juego del conjunto catalán es que fue excesivamente individualista, egoísta, y con poco protagonismo de lo colectivo. El equipo duró lo que aguantó el talento de un Kevin Punter que firmó minutos de brillantez, con 27 puntos totales.

Kevin Punter, ante Xavier Rathan-Mayes en el clásico

Kevin Punter, ante Xavier Rathan-Mayes en el clásico / Valentí Enrich

Por momentos, el ataque del Barça se basó en la inspiración del escolta neoyorquino, y en el acierto de Jabari Parker, discreto ante los de Chus Mateo. Jan Vesely, que jugó un gran partido, también tiro del equipo gracias a sus 20 tantos, y con sus tiros marca de la casa. Pero más allá de eso, poca cosa más.

Satoransky sigue 'desaparecido'

Y eso conduce a un pobre partido de Tomas Satoransky, que en 26 minutos y medio aportó un total de cero puntos y una única asistencia. La comparativa con Facundo Campazzo, autor de 18 tantos y 10 asistencias es demoledora. El checo sigue a un nivel muy preocupante, y que choca con las aspiraciones colectivas del equipo. Es muy complicado pensar en 'rascar' algo en Europa si las prestaciones del '13' azulgrana no mejoran.

Campazzo le ganó la partida a Satoransky en el último clásico

Campazzo le ganó la partida a Satoransky en el último clásico / EFE

Su rendimiento fue tan bajo que la eliminación por personales de Juan Núñez fue uno de los grandes hándicaps del Barça. El base madrileño no tiembla a sus 20 años, demostrando galones y personalidad en pista, más allá de una notable dirección de juego y una aportación ofensiva que le hicieron irse hasta los siete puntos, tres asistencias y tres rebotes. Hubo mala suerte con Raul Neto y sus molestias en el abductor, ya que, sin ellas, Peñarroya le hubiese dado más minutos viendo el rendimiento de 'Sato', y que Núñez ya no podía regresar a pista.

Tavares 'destrozó' a los interiores del Barça

La defensa en la posición de '5' fue muy preocupante también. No hay dudas de que Edy Tavares es uno de los mejores pívots del continente, pero ante el Barça, el caboverdiano firmó una actuación monstruosa, yéndose hasta los 24 puntos y 18 rebotes para 39 créditos de valoración. A muy poco se quedó, en los tres apartados anteriores, de firmar sus mejores números en la competición europea.

Edy Tavares fue una pesadilla para el Barça

Edy Tavares fue una pesadilla para el Barça / EFE

Youssoupha Fall intimida poco, y no es lo resolutivo que se puede esperar de sus más de dos metros y veinte centímetros en ataque. Con Willy Hernangómez, que ni jugó tres minutos y medio, la situación está clara: Peñarroya no confía en él para estos escenarios.