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⁠⁠La pesadilla danesa del Real Madrid

Hace 30 años el Real Madrid de Valdano reconquistó LaLiga para el Real Madrid tras cuatro años de dominación del Barça de Cruyff. Pero lo hizo con un borrón

En la UEFA, el modestísimo Odense eliminó a los blancos en el Bernabéu con un 0-2 que tumbó el triunfo merengue en la ida. Los blancos habían ganado por 2-3

Dinamarca mantuvo el invicto en la Liga de las Naciones hasta que se topó con España

Dinamarca mantuvo el invicto en la Liga de las Naciones hasta que se topó con España / SPORT

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España se ha medido a Dinamarca en este último parón de selecciones en un cruce que no sólo se ha producido antaño entre ambos combinados nacionales, sino que también ha medido en varios partidos históricos a clubes españoles y daneses. Pocos tan llamativos como el que protagonizaron hace 30 años el Real Madrid y el Odense en Copa de la UEFA, uno de los episodios más escondidos (por doloroso) en la historia europea del Real Madrid y de los más épicos (en el lado opuesto) para este modesto conjunto nórdico.

Ambos, merengues y daneses, se vieron las caras las caras en los octavos de final de una competición, la UEFA, que es el equivalente a la Europa League actual. En aquellos años era frecuente ver a gigantes como los blancos disputándolas porque sólo los campeones de las ligas disputaban la Champions, misma competición que ahora los merengues lideran con 15 títulos y para la que son tercer favorito según las apuestas de Betfair, con una probabilidad implícita del 16%.

Sobradez en el ambiente

Entonces, sin embargo, todo era diferente. El Real Madrid llevaba sin reinar en Europa desde 1966 y cuatro años consecutivos de sequía en Liga ante el yugo del Barça de Cruyff. Ocurre que en 1994, con la llegada de Jorge Valdano al banquillo merengue, esa inercia comenzó a cambiar. El Real Madrid era otro equipo, de juego estético mucho mejor y ambiciones desatadas. De hecho, al final del curso, los blancos levantaron el título de Liga, un éxito para el que este tropiezo ante el Odense les vino de maravilla. Aunque entonces nadie lo sabía. “Tenemos que digerir esta derrota, que es como digerir veneno”, dijo Valdano al acabar el partido de vuelta en el Bernabéu, el que supuso la eliminación merengue. En la ida, todo había ido de forma normal. El Real Madrid, superior en juego durante toda la eliminatoria, ganó por 2-3.

Así que había cierto ambiente de sobradez y fiesta para la vuelta, que se jugó un 6 de diciembre de 1994, festivo en toda España. Eso dibujó un Bernabéu de cierto ambiente desangelado, con mucho madridista de puente y los que se quedaban en la capital, poco atraídos ante la visita de un equipo de cierto peso en Dinamarca, pero poca trayectoria en Europa. De hecho, aquella gesta fue su mayor logro.

El último partido de Butragueño

En el Bernabéu se plantaron con la perspectiva de tratar de pelear la eliminatoria. Pero jamás se pensó que pudieran pasar como lograron en un duelo que tuvo mucho de mala suerte merengue. El Real Madrid dispuso de un buen puñado de ocasiones, muchas en botas de un Emilio Butragueño que, sin saberlo disputó esa tarde su último partido europeo de blanco. Al final del curso dejó la capital para fichar por el Atlético Celaya de México.

El caso es que el Real Madrid, que alineó un equipo mixto mezcla de suplentes y titulares, fue fallando y fallando en un goteo de impotencia que alimentó la épica visitante. En el 74’, en una rápida contra, el Odense se adelantó y colocó un 0-1 entonces inofensivo, toda vez que el resultado todavía clasificaba a los blancos por el valor doble de los goles. Sin embargo, fue un tanto que inyectó pánico progresivo en las piernas de los españoles, que vieron como en la última jugada del partido, Bisgaard hacía el 0-2 y eliminaba al Real Madrid de la UEFA.

Una eliminación ‘positiva’

Un batacazo que supuso una cruz en el rendimiento de varios futbolistas que no gozaron de muchos más minutos desde entonces, como fueron los casos de Nando o Alfonso. También el propio Butragueño, eclipsado por su rendimiento y la aparición estelar del entonces jovencísimo Raúl. Con todo y con eso, y pese a las lamentaciones post partido de un Real Madrid que se dolía de la eliminación, el resultado fue balsámico en los intereses blancos.

Sus protagonistas han reconocido tiempo después que no era una plantilla con físico suficiente como para afrontar más competiciones que una Liga donde pusieron todo el foco. Eliminados de la Copa del Rey también a las primeras de cambio por el Valencia (1-2 en el Bernabéu, 2-1 en Mestalla) el Real Madrid acabó centrándose en una liga que levantaron con tintes épicos, pero un gran borrón danés en su currículum. El borrón del Odense.