Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

MLS

El Inter de Miami quiere más

El conjunto liderado por Leo Messi quiere convertirse en el club más potente de la MLS y para conseguirlo están tratando de firmar a otra estrella

Leo Messi, estrella del Inter Miami

Leo Messi, estrella del Inter Miami / Agencias

climatetribe.org

Rodrigo De Paul podría estar viviendo sus últimos días como jugador del Atlético de Madrid. El centrocampista argentino, uno de los pilares de la Albiceleste campeona del mundo en Qatar, está cerca de convertirse en el nuevo fichaje estrella del Inter de Miami para jugar junto a su compañero de selección y amigo, Leo Messi.

Ahora, esa conexión podría trasladarse a Estados Unidos. Según medios argentinos y estadounidenses, el Inter de Miami estaría dispuesto a dar otro golpe mediático en el mercado y hacerse con los servicios del centrocampista colchonero. De Paul tiene contrato con el Atleti hasta 2026, pero su futuro parece más abierto que nunca. El club rojiblanco no lo considera intransferible, y una buena oferta económica podría facilitar su salida.

El proyecto del Inter de Miami no deja de crecer. Con Messi como eje y la presencia de otros exazulgranas como Jordi Alba, Sergio Busquets o Luis Suárez, el conjunto dirigido por Javier Mascherano busca consolidarse como un gigante en la MLS y seguir seduciendo a estrellas con pasado en Europa. De Paul, a sus 30 años, encajaría perfectamente en esa idea: calidad, experiencia y química directa con el gran ídolo de la franquicia.

No es ningún secreto la estrecha relación entre ambos. Desde que coincidieron en la selección, De Paul se ha convertido en uno de los grandes apoyos del ’10’, dentro y fuera del campo. Su complicidad ha traspasado lo futbolístico y ha sido protagonista en múltiples concentraciones, celebraciones e incluso redes sociales.

Mientras tanto, en el Metropolitano observan con atención. La posible marcha del argentino obligaría a Simeone a reconfigurar su centro del campo, un área donde el técnico siempre exige máxima intensidad y despliegue. De confirmarse su salida, no sería una pérdida menor.