Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Tecnología

Princesas Disney reales: La IA revela los retratos de cómo se verían en su época histórica

El avance de la tecnología permite crear pinturas realistas ficticias de las protagonistas de los relatos de la multinacional norteamericana y situarlas en su momento histórico correspondiente

Las princesas Disney de siempre lucen un aspecto realista en retratos generados con IA.

Las princesas Disney de siempre lucen un aspecto realista en retratos generados con IA.

Pol Langa

Pol Langa

Las princesas de la franquicia Disney nos han acompañado desde hace casi un siglo en todo tipo de historias. En un inicio, contaban la perspectiva de unas jóvenes indefensas que necesitaban del amor de un hombre, normalmente un apuesto príncipe, para encontrar su sentido en la vida, como sucede con el cuento de la Cenicienta, aunque con el paso de los años ha ido adaptándose a los nuevos tiempos.

A medida que nos fuimos acercando a la época contemporánea, los relatos pasaron a tener más matices e incluyeron la autoaceptación, la amistad o el amor por la familia, entre otros temas. Sabemos que muchos de los cuentos adaptados por Disney realmente son adaptaciones de historias escritas anteriormente. Así, por ejemplo, Blancanieves fue una historia escrita por los hermanos Grimm a principios del siglo XIX, mientras que Frozen está basado en 'La reina de las nieves', de Hans Christian Andersen, publicado en 1845.

Ahora, con la explosión de la inteligencia artificial (IA) se abre un nuevo campo de posibilidades que permiten trasladar la ficción a la realidad. La tecnología de hoy permite crear retratos de estilo clásico fictícios, pero muy realistas, del aspecto que tendría cada una de las princesas Disney en la época en la que se desarrolla su historia en la trama. Así, la primera en cuanto momento histórico sería, Megara, la princesa de Hércules, situada en el siglo V a. C.

Después llegaría Mulán, en la China del siglo VI, y se la representa con un vestido típico de esa época en el gigante asiático. Más tarde llega Mérida ('Brave'), en la Escocia del siglo XI y Moana, en la Polinesia del siglo XII, que luce una tradicional corona de flores y su pelo ondulado, que tiene un ligero parecido a la actriz Zendaya.

La Aurora (La Bella Durmiente) del siglo XIV en Francia viste con un velo que cubre su cabellera rubia, aunque no viste ese icónico vestido rosa con brillantes. Del mismo siglo se sitúa la historia de las hermanas Elsa y Anna (Frozen), en Noruega, mientras que Esmeralda (El Jorobado de Notre Dame), luce como una gitana francesa del siglo XV, con su falda y pañuelo en el pelo.

Blancanieves mantiene su característico vestido azul y rojo y su falda amarilla en el siglo XVI en Alemania. Del siglo XVII son Cenicienta, en Francia, con un tono de azul en su vestido menos estridente que en la animación, igual que Jasmine (Aladdín) durante el Medio Oriente, aunque sí que mantiene la fidelidad en la vestimenta de Pocahontas, en la América del norte precolombina. La última de las princesas del siglo XVII es Rapunzel y su larga cabellera rubia, en Alemania.

También en Alemania se sitúa Ariel (La Sirenita), aunque en el siglo XVIII, con un vestido sencillo de color rosado y su característico pelo rojizo. Bella (La Bella y la Bestia), por su lado, mantiene el tono amarillo del corsé y la falda y se encuentra en Francia, país recurrente de las adaptaciones Disney.

La última que se ha representado es Tiana (Tiana y el sapo), quien se convirtió en la primera princesa negra, en la Nueva Orleans, Estados Unidos, de los años 20 del siglo XX.