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¿Te has quemado con el sol este verano? El enfermero Jorge Ángel te da sus consejos para aliviar el dolor y evitar complicaciones

La sobreexposición al sol puede causar lesiones cutáneas graves si no se tratan a tiempo y correctamente

Esto es lo que debes hacer si te has quemado con el sol este verano

Esto es lo que debes hacer si te has quemado con el sol este verano / El Día

Luis Miguel Mora

Las quemaduras solares son el resultado de disfrutar un día agradable en la playa o la piscina sin utilizar la protección adecuada. Estas lesiones en la piel son muy dolorosas, y si no se cuidan bien, pueden derivar en problemas más graves, e incluso cáncer cutáneo. Por eso, debes seguir los consejos del enfermero Jorge Ángel para tratar tu cuerpo.

Las quemaduras solares en la piel son un problema habitual durante el verano. Muchos subestiman los efectos del sol en la piel, pero según Jorge Ángel, "una quemadura solar es una lesión real que requiere atención y cuidados específicos para evitar complicaciones a corto y largo plazo".

Las quemaduras solares pueden provocar desde enrojecimiento e inflamación hasta dolor intenso, ampollas e incluso fiebre. Además, una exposición reiterada sin protección adecuada incrementa el riesgo de envejecimiento prematuro de la piel y, en casos extremos, de cáncer de piel. Por eso, saber cómo actuar en caso de quemadura es fundamental para favorecer la recuperación y evitar daños permanentes.

Ducha de agua fresquita, pero sin presión directa

Uno de los primeros consejos del enfermero Jorge Ángel es tomar una ducha de agua fresca, ya que esto ayuda a reducir la temperatura de la piel y alivia la inflamación. Para hacerla bien, el experto advierte que el agua no debe caer directamente sobre la zona quemada con fuerza, porque podría aumentar el dolor. Lo ideal es dejar que el agua fluya suavemente o aplicar paños fríos.

Hidratación constante: por dentro y por fuera

Tras una quemadura solar, la piel pierde mucha agua, por lo que beber abundante líquido es esencial para acelerar el proceso de recuperación. Además, aplicar crema hidratante sin alcohol ni perfumes ayuda a calmar la piel y evitar que se descame o agriete. Jorge Ángel insiste en la importancia de hidratarse tanto por vía tópica como oral.

No exponerse de nuevo al sol

Una advertencia clave del enfermero es evitar volver a tomar el sol hasta que la piel se haya curado completamente. Si se vuelve a exponer la zona afectada, la piel que recién comienza a regenerarse podría volver a quemarse, aumentando el riesgo de lesiones más profundas y duraderas.

Antiinflamatorios con precaución

En casos de dolor persistente, Jorge Ángel recomienda tomar un antiinflamatorio, siempre que no haya alergias y que sea bajo prescripción médica. Medicamentos como el ibuprofeno pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación, pero nunca deben sustituir los cuidados externos básicos.

El enfermero acaba lanzando un mensaje claro: "Cuidado con el sol. Prevenir siempre es mejor que curar".

Vía: El Día - La Opinión de Tenerife